CONSTELACIONES (2a. parte)
Encontrar constelaciones es un estímulo para cualquier principiante, y que todos hemos pasado por ello como una aventura frente al reto del cielo oscuro que tenemos encima de nosotros para cualquier noche. La clave consiste en identificar las más brillantes y luego saltar de estrella a estrella según las direcciones que tienen.
Orientarse en el cielo puede resultar al principio bastante desalentador, por la dificultad de empezar a localizar formas y figuras, pero en realidad no es más difícil que leer un mapa de carreteras y una pequeña dosis de relajación. Las estrellas durante cualquier noche parecen que deambulan suavemente por el cielo, y además, mañana por la noche semejarán las mismas. Pero ¿cómo encontrar el camino a un punto determinado en un cielo tan inmenso y abarrotado de estrellas? Muy fácil, una estrella como referencia y luego saltar de una estrella a otra.
No resulta difícil identificar las constelaciones, podemos empezar como punto de encuentro observar los puntos que tenemos encima de nosotros dependiendo de la época del año en que estamos. Para ellos nos guiaremos en función de los meses. En este artículo se van a mostrar las constelaciones y después en el siguiente se hablara de una pequeña guía para localizarlas más fácilmente, para terminar con la historia de cada una de las constelaciones.
ENERO, FEBRERO Y MARZO
Empieza el año con las constelaciones de invierno para un observador situado en el hemisferio norte y el caluroso verano para uno austral. La joya es indiscutiblemente Orion, y con Orion podemos localizar Gemini, los canes, Canis Major con Sirius la estrella más brillante del firmamento y Canis Menor. También vemos el Toro o Taurus, Auriga con su preciosa estrella Capella y Perseus para los del hemisferio norte y para los observadores australes la liebre o Lepus, Eridianus o el río y Horologium.
ABRIL, MAYO Y JUNIO
Durante los meses de Marzo, Abril y Mayo observamos que las constelaciones del los meses anteriores poco a poco se ponen sobre el horizonte y empiezan a surgir nuevas estrellas no tan brillantes como las anteriores pero sí muy bonitas. Para un observador situado en el hemisferio norte podrá ver el león o Leo, Virgo y Canes Venatici, y para uno situado en el hemisferio sur además podrá ver la Hydra, que es una de las constelaciones más larga como sus satélites tales como el cuervo, la copa, Antlia y Vela.
JULIO, AGOSTO Y SEPTIEMPRE
Durante las cálidas noches de verano para un observador situado en el hemisferio norte y las frías noches de invierno para un austral el cielo nos cambia completamente, podemos ver la Vía Láctea pasando por el Cisne, Cygnus; el águila o Aquila y el Escudo o Scutum; y para un observador austral llegará a ver Sagitario donde se encuentra el núcleo de nuestra galaxia, el escorpión o Scorpius y hasta la loba o Lupus.
OCTUBRE, NOVIEMBRE Y DICIEMBRE
Y finalmente cuando se nos acaba ya el año, durante el otoño boreal y la primavera austral observamos que las constelaciones de los meses anteriores poco a poco se ponen sobre el horizonte oeste y por el este salen otras nuevas tales como el gran cuadrado de Pegaso, Andrómeda, los débiles peces y el carnero Aries. Para un observador austral podrá ver al pez austral con su preciosa estrella Folmanhaut, la grulla y el ave Fenix, todo un precioso espectáculo
POLO NORTE CELESTE
Se trata de constelaciones que son visibles durante todo el año para un observador situado en el hemisferio norte e invisibles para uno situado en el austral. Destaca la estrella polar o Polaris, estrella no muy brillante situada a pocos minutos de arco del verdadero polo norte celeste. Entre ellas destaca la Osa Mayor o Ursa Major y en frente de ella Casiopea en forma de w ó e en función de la época del año.
POLO SUR CELESTE
No hay estrella polar austral, pero merece la pena el poder observar el rico campo de estrellas que hay en él. Son constelaciones que se pueden observar durante todo el año para un observador situado en el hemisferio sur e invisible para los que viven en el hemisferio norte. Destacan la cruz del Sur o Crux que forma parte de las banderas de Australia y Nueva Zelanda, así como Centarus, el altar o Ara y el Triángulo austral.