Súbase al Leonardo-Móvil

Yo imaginaba que el camino para develar uno de los misterios de Da Vinci me llevaría a por calles empedradas bajo la sombra crepuscular de una catedral Toscana, o a las catacumbas de algún palacete florentino. En vez de eso, mi primera parada es una especie de ladrillo colonial que encontré en una carretera suburbana en St.Paul Minessota, me acerqué y frente a mi vi a un robusto robot de hojalata parado frente al pórtico de una casa.

“Mi madre lo hizo para mi,” me explica Mark Robinson Rosheim, un robotista que produjo diseños para la NASA y Lookheed Martin. Su sala esta dominada por dos enormes aparadores, cada uno lleno de ediciones de códices de Da Vinci. “es la colección mas grande en este lado del país” como sugiere orgullosamente el dueño, señalando un volumen del códice Atlanticus, la colección de dibujos que es el trabajo mas conocido de Da Vinci “obtuve este de la casa Christie´s en Londres en una subasta telefónica” me dice. “Era antes de Ebay. La subasta fue a las 4 de la madrugada, fue muy excitante”

En un muro, hay una serie de fotos de la familia: la farmacia de su padre, su hermano computologo, su abuelo, un dentista pionero que fue dueño de la primera maquina de rayos x en en Story City, Iowa. Y Rosheim mismo a la edad de 9 años, en una reunión de boyscouts, disfrazado de robot.

Mientras recorremos la casa, empiezo a pensar que Rosheim no solo esta interesado en estudiar a Da Vinci, sino que le gustaría ser Da Vinci, y hay ciertas similitudes. Da Vinci fue un autodidacta y frecuentemente se refería a si mismo como un “omo sanze lettere” – un hombre sin letras; Rosheim es un desertor de la preparatoria, Da Vinci fue aprendiz de en el taller de Andrea del Verrocchio a los 15 años; Rosheim registro su primera patente – un servomecanismo hidráulico – a los 18 años. Da Vinci estaba decidido a entender la arquitectura del cuerpo humano, para los 65 años de edad, había diseccionado los cadáveres de mas de 30 hombres y mujeres de todas las edades. Rosheim, un estudioso de kinesiología, ha prestado atención particular a la muñeca humana, en su taller en el sótano me muestra el prototipo de su “omnimuñeca”, una articulación que puede moverse en cualquier dirección a través del hemisferio completo, sin engranes.

A principios de los 90s, Las pasiones gemelas de Rosheim por Da Vinci y la Robótica convergieron. Después de que un estudiante Italiano mostrase a Rosheim unos dibujos de Da Vinci recién descubiertos, Rosheim pudo dar un vistazo fresco al llamado “Leonardomóvil” un carro de madera con tres ruedas, Los entusiastas de Da Vinci han reconstruido el automóvil muchas veces durante el siglo pasado, pero nunca ha funcionado, el dispositivo parecía destinado a unirse a las filas las grandiosas pero defectuosas invenciones de Da Vinci, apodadas “maquinas imposibles”.

Para Rosheim, la maquina difícilmente era imposible. Sumiéndose en la minuciosidad de cada bosquejo, cosechando inspiración de invenciones que vinieron después, concluyo que el aparato no era un simple carro de cuerda – con todo lo novedoso que eso seria para 1478 – sino algo más radicalmente innovador. El automóvil de Da Vinci, sostiene Rosheim, es en realidad un robot con su propio conjunto de instrucciones programables. Este “precursor de los robots móviles”, sugiere Rosheim, podría incluso ser “el primer registro de una computadora análoga programable en la historia de la civilización”

La noción de que Da Vinci era alguna especie geek computacional no es tan descabellada como suena. En un artículo de 1996 en el Journal Achademia Leonardi Vinci, Rosheim ofreció convincente evidencia histórica y mecánica de que Da Vinci ha diseñado - y tal vez construido – un autómata. Rosheim señalo el llamado “Caballero Robot” de Da Vinci, un hombre artificial manipulado con cables y manivelas. Citando dibujos descubiertos décadas antes por el estudiante italiano Carlo Pedretti, Rosheim explico como la maquina podía sentarse, agitar sus brazos, mover su cabeza gracias a un cuello flexible y abrir y cerrar si anatómicamente correcta mandíbula – posiblemente emitiendo sonido.

El robot, dice la teoría, puedo ser un encargo para los gobernantes de Sorza para entretenimiento de la corte o para ser parte de una especie de jardín de esculturas mecánicas. Un dibujo terminado del caballero robot nunca ha sido recuperado, pero Rosheim, armado con las aptitudes mecánicas y un sólido conocimiento de la historia de la robótica, pudo inferir su uso de un amasijo de bosquejos. Paolo Galluzzi, director del Instituto y Museo de la historia de la Ciencia en Florencia, describió la tesis del robot de Rosheim como “absolutamente convincente.” Galluzi incluyo al en una exhibición y comisiono a Rosheim para construir un modelo de computadora, en el 2002, Rosheim fue invitado por la BBC a construir un prototipo. Su modelo podía caminar y moverse – probando la teoría de Rosheim de una vez por todas.

Absuelto, Rosheim revisitó. Su búsqueda le llevo a un artículo de 1975 escrito por Pedretti, el mismo estudiante que hizo la investigación de los pivotes del caballero. Este artículo presentaba el análisis de Pedretti de una nueva hoja de dibujos descubierta en una colección en Uffizi, Florencia. Eran bosquejos de un dibujante anónimo del siglo XVI pero incluían copias de los estudios tecnológicos de Da Vinci. Pedretti se enfoco en un bosquejo que claramente mostraba la función de los resortes catapultescos del complejo carro de tres ruedas de Da Vinci, Estos eran, el descubrió, no como fuente de poder, como otros estudiosos habían pensado, sino para dirigir el curso del auto, como un mecanismo de escape para reloj, los resortes mantenían el movimiento pero no lo generaban. El concluyo que el movimiento debía provenir de otra parte. Entonces Pedretti miro de nuevo el dibujo original de Da Vinci y descubrió un discreto circulo en el centro de unos de los engranes del carro, el pequeño circulo, el creía, era casi una sugerencia para buscar algo invisible, algo debajo del carro.

Talvez habían resortes mas grandes escondidos dentro del tambor, que impulsarían el carro.

Me entere de todo esto e Castel Vitoni, el estado magisterial de Pedretti, que comanda una parte del valle Toscano, incluyendo –no accidentalmente- el pueblo pastoral de Vinci, el lugar de nacimiento de Da Vinci. Nos sentamos en su oficina y revisamos bosquejos del carro en el folio 812 del códice Atlanticus. Cuidadosamente tome el café expresso que su esposa puso en la mesa, tratando de no derramar nada en la copia de la traducción de 1589 del matemático italiano Bernardino Balde del autómata de Heron de Alejandría. Es una primera edición.

El bosquejo del carro no es particularmente impresionante. En la parte superior de la pagina esta un crudo dibujo de una carreta con alguna especie de engranaje. La mayor parte de la pagina esta dominada por una vista mas cercana del mecanismo, que combina una catapulta arqueada con los engranes y otros aparatos encontrados en los relojes medievales. En la periferia de la página, como en otros manuscritos hay detalles algunos componentes.

Aunque Pedretti ha descubierto fragmentos de diseños de robots en los manuscritos de Da Vinci, nunca ha podido descifrar como encajan los unos con los otros. Rosheim, que ha empezado a cartearse con Pedretti desde que lo conoció en 1993, empezó a desarrollar una reconstrucción por computadora ya mandar faxes a Pedretti por las noches. Era como un rompecabezas. “No hay nada que diga, esto es un autómata”, recuerda Rosheim. “Estoy trabajando con bosquejos muy preliminares. Es material muy fragmentario – de otro modo ya hubiera sido hecho hace siglos.” Para Desentrañar lo que el visionario artista concibió para la parte de abajo del carruaje, Rosheim trato de internalizar el método de Da Vinci, estudiando otros dibujos, “para cargar todo en mi subconsciente” e inventar “un calculo interno para descifrar todo”

Uno de los mas grandes avances, extrañamente no vino del trabajo de Da Vinci sino de un dibujo que tenia Rosheim de un Karakuri, un autómata japonés para servir te (algunas veces en forma de geisha) del siglo XVIII - el shogunato Sony Qrio del Japón. El movimiento del karakuri era determinado por la posición de unos discos, pequeños apéndices en una rueda que se encuentran con una palanca que convierte el movimiento circular en movimiento lineal. (Estos discos todavía se encuentran hoy en día en los motores automotrices) Obser4vando el karakuri, Rosheim pensó que el carro de Da Vinci podría tener algo similar. Pues observo pequeños discos adjuntados a uno de los engranes en el dibujo de Da Vinci. El karakuri parecía proveer el eslabón perdido para entender la parte inferior del carro – una perspectiva no mostrada en los bosquejos.

La epifanía de Rosheim respondió preguntas que no había podido contestar: ¿Como se regulaba la velocidad? – en otras palabras, el reloj de la computadora, ¿Como se conecta esto con el resto del mecanismo? Una vez entendiendo los discos del karakuri, los pequeños círculos debajodel armazón en la vista de preselectiva media de pronto tomaron sentido, “Obviamente, ellos conectan a un de las palancas controladas por discos.” La inspiración pudo haber venido del Japón del siglo XVIII, pero Rosheim dice que sus ideas –a diferencia de reconstrucciones previas – encajan perfectamente con el diseño original de Da Vinci.

Así que aquí tenemos un pequeño carro de tracción delantera de no mas de 20 pulgadas cuadradas – muchas ilustraciones de sus manuscritos son escala 1 a 1 – esto podría, basándonos en que era un carro de cuerda, ser disparado vía control remoto para recorrer un camino en especifico, girando en cierto punto hacia una dirección programada y talvez hasta ejecutar algún “efecto especial” o dos. ¿Pero para que diablos era este invento?

Si Rosheim pudo dar el “como” del carro robot de Da Vinci, Pedretti pudo ofrecer el “porque”: entretenimiento de la corte. Da Vinci, el decía, debió tener 26 cuando diseño el carro. Era 1478, y Florencia era especialmente volátil: Los Pazzis conspiraban contra la reinante familia Medici (Da Vinci bosquejo a Bernardino Bandini ahorcado, quien asesinoGiuliano de Medici durante el complot). El registro Histórico no ofrece mención de que Da Vinci construyese un carro. Pedretti, de cualquier manera, desvelo una pista potencial. “Encontré un documento fantástico, que data de 1600,” Dice Pedretti. “Es la descripción de un banquete ofrecido en Paris en honor de la nueva reina de Francia, que era Medici. En esa ocasión, Michelangelo Buonarroti observo una presentación de un león mecánico. Que caminaba, abría su pecho, y en ves de corazón tenia flores de Liz” Pedretti se detuvo, juntando mas papeles “Este documento, que era totalmente desconocido, dice que este era un concepto similar al que Leonardo llevo a cabo en Lyón para Francis I. “Parece que Da Vinci se había metido en diplomacia de alta tecnología por allá de 1515”

El carro, sugiere Pedretti, pudo haber sido un estudio temprano en una línea lateral de investigaciones da Da Vinci, el cree que Leonardo, creo espectáculos animados siglos antes de la gran época de los autómatas europeos de Jaques de Vaucansan y Wolfgang von Kempelen. “La ironía del asunto es que no existe una sola pista en los manuscritos de Leonardo de esta gran invención tecnológica,” Dice Pedretti: “Imagina tener un león caminando, posarse en sus patas y abrir su pecho – ¡esto es tecnología de punta!” ¿Que paso a esas paginas con dibujos que pudieron haber revelado el funcionamiento interno de estos maravillosos aparatos? Tal vez fueron mal archivadas en algún archivo perdido, talvez fueron destruidas por alguna autoridad eclesiástica al la manera de Albertus Magnus, cuya la mujer mecánica, fue destruida por Thomas de Aquino como una obra del mal.



Medio milenio después, el carro podría, Dice Rosheim, no solo rescribir la historia de la robótica, sino traer a la luz otra faceta de Da Vinci, la del robotista. “Si fuese un simple carro de cuerda, no seria la gran cosa,” dice. “Lo significativo es que puedes cambiar o reemplazar los discos para alterar su trayectoria –en otras palabras, es programable en un sentido analógico, mecánico. Es los Animatronicos de Disney de sus días.” Las partes individuales, interesantemente, no son originales de Da Vinci, engranes, discos y el mecanismo de escape a varilla (verge and foliot) eran todos conceptos familiares, particularmente a la relojería, la nanotecnologia de la época de Da Vinci. Claro, como el historiador Otto Mayr hizo notar, “Los autómatas y los relojes son bastante semejantes”; los relojes, en los diccionarios del siglo XVI, eran considerados solo un tipo de autómata. Pero es posible que Da Vinci juntara dos ideas y creara, en esencia, un reloj con ruedas – convirtiendo la segmentación del tiempo en movimiento en el espacio – mucho antes de que nadie pensara en tal cosa. Nadie pudo haberlo hecho de manera tan elegante, en un paquete tan compacto, dice Rosheim. “El carro robot es uno de los mas significativos eslabones perdidos para estudiar a Leonardo. De repente, muchos dibujos están tomando sentido.”

Justo al piedel camino hacia la villa de Pedretti, me senté por una hora mirando dos modelos de madera del carro de tres ruedas de Da Vinci en el Museo Leonardo. Las reconstrucciones fueron construidas por la firma de diseño Studio DDM (Milán, Italia), trabajando en conjunto con un taller de carpintería Florentino. Después de semanas de observar desvanecidos y delicados manuscritos antiguos, encuentro muy extraño ver los dibujos de Da Vinci en 3 dimensiones, los modelos parecen primitivos y complejos a la vez, como maquinas fuera del tiempo, como fanta-ciencia de la edad media.

“Mucha gente dice que las maquinas de Leonardo no funcionaran jamás,” dice Mario Taddei de Studio DDM al día siguiente, mientras miramos a si laptop. Estamos sentados en café de Florencia, Observando el Arno, una masa de agua que Da Vinci alguna vez propuso reencaminar hacia el mar. “La mitad son perfectas, la otra mitad son casi perfectas” Taddei, que esta interesado en mezclar el mundo de los museos históricos con el de los videojuegos, nos muestra unos modelos por computadora del carro robótica. “El diseño era tan perfecto,” dice Taddei, “que la primera vez que construimos la maquina y cargamos la cuerda del motor, funciono perfectamente – algo muy extraño en el mundo de las reconstrucciones de Leonardo.” Taddei da el crédito de la idea central de programabilidad a Rosheim y dice que su equipo uso dibujos de Rosheim, haciendo cambios sutiles en el camino.

Rosheim solo tuvo un comentario para la reconstrucción: “Aparentemente ellos no pudieron descubrir como funcionaba el mecanismo de escape, pues el suyo corre demasiado rápido y se queda sin cuerda.” Cuando hable con el varias semanas después, estando el cercano a terminar su propia reconstrucción en su sótano con su propio dinero. El modelo, junto con otra reconstrucción “de Alto Secreto”,que acompañara su libro, “Los Robots Perdidos de Leonardo”. Me dice que su modelo respalda la teoría de su dibujo original. “Como puede verse en el códice Atlanticus folio 812, Leonardo tiene la primera mitad del engrane izquierdo grande con discos y la otra mitad sin nada. Esto genera un movimiento en zig-zag de izquierda a derecha.”



Rosheim con su reconstruccion del "Leonardo-Móvil"

Aun con los cambios técnicos menores entre la visión de Rosheim y el trabajo de los constructores de DDM, el carro provee de evidencia de que Da Vinci fue un Robotista del renacimiento. Por supuesto, ausentes dibujos completos del carro, nunca sabremos exactamente lo que Da Vinci tenía en mente. El carro quedara junto con sus otras invenciones y obras que plagan a los estudiosos de todo el mundo. Ultimadamente parte de un gran acertijo: ¿Quién fue Mona Lisa? ¿Porquedejo Da Vinci Florencia por Milán? ¿Por qué no termino La adoración de los Magi o cualquier otra de sus grandes comisiones? ¿Fue su planeador alguna vez lanzado?

“Leonardo es el Hamlet del mundo de la historia del Arte,” dice el historiador Kenneth Clark, “Al que cada uno de debemos recrear para si nosotros.” Da Vinci ha sido adjudicado de inventar todo menos el Internet. Ahora, de las más humildes fuentes, un robotista americano y un estudioso del renacimiento italiano, se ha descubierto a otro Leonardo: el creador de efectos especiales estilo hollywood, tal vez incluso han descubierto al padre perdido de la computadora programable.

Texto Traducido de un articulo de Tom Vanderbilt
Publicado originalmente en la revista Wired
Traduccion: Marco Albores