Nunca antes, ninguno de nosotros habíamos oído una guitarra eléctrica estallar tan fuerte y nítida. Nunca antes nos había cegado tanta luz ni aturdido tamborazos similares ni envuelto tanto humo. ¿Pirotecnia similar?, quizá algun 15 de septiembre. ¿Tanta gente? solo cuando juegan fútbol tigres y Rayados. Lo hasta entonces increíble se concretó cuando a eso de las 21:18 horas, Freddie -¡era el verdadero Freddie Mecury!- cantó "we will rock you" en su versión heavy iluminado, con ropas blancas y un escudo de superman en el pecho.
Si hoy dices que los verdaderos rockstars casi no actúan en territorio mexicano, pues entonces, hace poco mas de 20 años no había nada, pero nada de nada. Estadio Universitario, municipio de San Nicolás de los Garza en plena zona metropolitana de Monterrey, viernes 9 de octubre, 1981: Brian May, Roger Taylor, John Deacon y su cantante líder continúan con "let me entertain you" y ahora si, huye la maldición de avandaro 1971 y el gobierno mexicano comprueba que los jóvenes no son un gran peligro juntos.
Cuando Lacho pedraza, locutor y organizador, dijo "QUEEN en México" por los microfonos de radio Kono, nadie le creyó. Todavía sumergidos en la era disco, aquellos rockeros habían sufrido mas de una decepción: el albino Johnny Winter dejo de tocar en Pachuca cuando recibió aquella célebre lata en pleno rostro; en la ciudad de México se presento un grupo Traffic que no era Traffic; los jóvenes regiomontanos habían pasado por sistemas de audio espantosos con Steppenwolf, por un falso Iron Butterfly en vivo, cancelaciones sin explicación de Chicago y Kiss y, meses atras, Alice Cooper tocando a plena luz del día para evitar desmanes entre la oscuridad. El concierto de Alice Cooper, ante poca gente y también con sonido deficiente, era hasta entonces el último antecedente de rock internacional en el estadio Universitario.
José Rota, empresario argentino, vendió a QUEEN la idea de debutar en Latinoamérica cuando su popularidad mundial estaba a tope. Conquistar nuevos mercados tras recorrer Europa, E.U. y Japón varias veces provocó el traslado del equipo sobre un avión 726 de Tokio a Buenos Aires, la ruta aérea directa mas larga del mundo. Cinco conciertos sin precedentes para Argentina, dos con récords de asistencia en Brazil y uno más en Venezuela, dotaron a rota de suficientes reseñas periodísticas para convencer a las autoridades mexicanas. Como casi siempre, en crisis pero en paz, se autorizó el permiso con una condición. en la ciudad de México, nada. En Guadalajara se descartó por recientes disturbios durante un juego de básquetbol. El primer plan fue cuatro fechas, dos en Puebla y dos en Monterrey, quedando al final una para cada quien. La UANL no tuvo problema en rentar el estadio tigre, según el informe 1980-1981 del rector Alfredo Piñeyro López se vivía "un clima de paz, tranquilidad y alegría académica".
En la Angelópolis se destinó al estadio Ignacio Zaragoza, de beisbol para el evento.
Cuatro meses antes de los conciertos Rota buscó aliados en Monterrey.
"A mi me llamó primero" afirma Polo Álvarez, encargado de la frecuencia del rock en 1981: RG 690 A.M., actualmente dedicada exclusivamente a deportes. Multimedios Estrellas de Oro rechazó la propuesta de invertir en QUEEN, argumentando que prefería gastar en su nueva cadena de salas cinematográficas. Entonces Rota optó por la competencia, el grupo Radio Alegría, donde Lacho Pedraza era voz de los jóvenes en radio Kono y creador de aquel programón llamado "barra rock" por Estéreo rock. GRA acepto unirse a QUEEN sin invertir capital, pero promocionando con todo. Tan distinto a estos tiempos, en 1981 los boletos se vendieron en las cadenas de supermercados Astra y Autodescuento, posteriormente adquiridas por Gigante. Ser testigo de QUEEN costaba $350 pesos desde la cancha, $250 en butacas y $100 en lo mas alto. Ahí estaban los boletos, a la venta, ante "rockers" -así se llamaban antes- todavía invadidos por una herencia de pesimismo. Por ahí hubo quien dijo: "Ya veras que a la mera hora, ni van a venir".
Cuando México los esperaba QUEEN ya era un clásico consagrado. Su gira era la mas importante en 1981 junto a "Still life" de The Rolling Stones que, por esos días, recorría E.U. Para ese entonces QUEEN tenía once álbumes encima, once años de experiencía, primeros lugares en las listas mundiales, un álbum doble en vivo y el reciente estreno del filme Flash Gordon con el soundtrack de su autoría.
En Monterrey, la primera estructura metalica del escenario se colocó el domingo 4 de octubre a primera hora, un día despues del clásico regiomontano donde los Tigres blanquearon tres por cero a los rayados. Eran los años dorados del "tanque" Miloc. Pancho Herrera, empleado universitario contrató treinta hombres que necesitaban los británicos Spike Egan, Mike Brown y el regiomontano Freddie Galvez para montar las 150 toneladas del equipo de metal y madera que formaban el escenario mas popular de las giras de QUEEN, idéntico al del album en vivo, con treinta y cinco metros de frente por quince de profundidad mas veinte de altura.
De los Ángeles llegaron cuatro tráilers de la compañía United Production Services cargados de equipo. Para soportar más de doce horas diarias de trabajo, el staff de QUEEN ofreció a los trabajadores muy buenos salarios y tres comidas al día tipo buffet sobre mesas largas colocadas en plena cancha. En los desayunos había frutas, cereales y jugos de primera calidad; las comidas eran platillos diversos, hamburguesas o pollo frito y, por la tarde, una merienda con café y panes surtidos antes de salir.
"Será el mejor y más profesional escenario que se haya presentado en México y Monterrey" declaraba Gálvez a "El Norte". Conforme crecía la estructura crecía el disgusto de los técnicos británicos para comunicarse con todos mediante un traductor, se agregaba la negativa mexicana para trepar torres de quince metros y continuar armando el escenario. Pablo Cuéllar, entonces preparatoriano, aprovecho su experiencia como ayudante de soldador en Petróleos Mexicanos para colaborar.
"Para soldar las torres petroleras había que escalar treinta o cuarenta metros sin protección alguna, o sea que quince metros se me hicieron fácil", recuerda. Concluido el templete, el miércoles llegaron camiones de las compañías "Clair Brother" de Pensilvania y "Bebee Generators" de Garedenia, California, con cincuenta toneladas de equipo de audio, cinco toneladas de iluminación, mas dos generadores de energía que funcionaban con diesel. Todo estaba montado: al lado norte de la cancha dos torres con reflectores poderosos; abajo, una tarima de tres metros para la consola de audio y, sobre la portería sur, el escenario aquel de tantas fotos y videos.
Sonó el "dark side of the moon" de Pink Floyd. También todo el "Abbey Road" de The Beatles porque ese 9 de octubre, se celebraba el primer natalicio de John Lennon sin John Lennon vivo. Apenas terminaron "the end" y la brevísima "her majesty" , últimos temas del "abbey" cuando las luces se apagaron y el griterio fué demasiado. Dos poderosísimos reflectores iluminaron a Lacho Pedraza quien, ahí mismo, vivía su máxima experiencia como locutor. "Entonces él era el hombre de rock de Monterrey" recuerda Luis Alberto Díaz. Serían las 20:50 de la noche. Los gritos de " ¡QUEEN! ¡QUEEN! ¡QUEEN! " impedían al presentador tomar la palabra. Y Lacho lanzo la bendición, quizá la profecía: "Señoras y señores ¡a partir de esta fecha declaro a Monterrey la capital del rock en México!". Y el respetable estalló levantando las manos con signos de amor y paz. Rota se emocionó tanto que pidió a Pedraza anunciar las próximas presentaciones de Supertramp y Kiss en la ciudad, promesas que siguen incumplidas. a unos minutos del inicio, Adolfo Fernández, directivo del Grupo Radio Centro y pieza fundamental para que QUEEN haya sido programado en la radio nacional, preparaba sus casetes para grabar el concierto directamente de las consolas gracias a la autorización de Jim Beach, mánager de la banda.
Nunca antes, ninguno de nosotros habíamos oído una guitarra eléctrica estallar tan fuerte y nítida. Nunca antes nos había cegado tanta luz ni aturdido tamborazos similares ni envuelto tanto humo. ¿Pirotecnia similar?, quizá algún 15 de septiembre. ¿Tanta gente? solo cuando juegan fútbol tigres y Rayados. A eso de las 21:18 horas, Freddie Mercury parecía invencible, imposible de sucumbir ante el mal del siglo justo poco mas de diez años de Monterrey.
Jesús Romero es cantante y guitarrista del grupo "Cuarto Blanco", un grupo de rock que interpréta covers de los grupos más representativos del género.