Nació el 25 de septiembre de 1952 en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos). Reeve debutó a los 14 años en el teatro. Se lanzó a la fama tras interpretar el papel de Superman. Destacan sus aportaciones escénicas al famoso Williamstown Theatre Festival, herencia de su formación en la famosa Julliard School de Nueva York. Contrajo matrimonio con una ejecutiva de publicidad, de la que se divorció y volvió a casarse con la actriz Dana Morosini. Su debut en el cine fue por casualidad tras aparecer regularmente en la teleserie Love of Life. Una pequeña intervención en Alerta roja: Neptuno hundido, al lado de Charlton Heston, le llevó a convertirse en el Clark Kent /Superman más popular de la historia del cómic cinematográfico.
El 28 de mayo de 1995 se fracturó dos vértebras del cuello y se dañó la columna vertebral al caerse del caballo con el que participaba en un concurso hípico, ante cuya gravedad su madre pidió a los médicos que le dejaran morir. Tuvo que sacar fuerzas de donde no las tenía, y gracias a la ayuda de su esposa, logró seguir hacia delante. El actor, que quedó tetrapléjico, asistió en marzo de 1996, en silla de ruedas y valiéndose de un respirador artificial, a la ceremonia de los Oscar, donde fue aclamado en una emotiva acogida. En abril de 1997 debuta como director con una película que narra la historia de un joven enfermo de sida que regresa a su casa para morir junto a su familia. También escribió la biografía "Still Me", cuya transcripción a disco le valió el Grammy al Mejor Album hablado de 1999, al que se suma otro libro publicado en 2002 y titulado "Nothing is Impossible; ¡ÑReflections of a New Life". Falleció el 10 de octubre de 2004 en Nueva York a los 52 años por una insuficiencia cardíaca
Filmografía:
1995 Village of the Damned
1994 Speechless
1994 Above Suspicion
1993 The Remains of the Day
1993 Morning Glory
1992 Noises Off
1991 Choosing the Best in Children's Video
1988 Switching Channels
1987 Street Smart
1987 Superman IV: The Quest for Peace
1985 The Aviator
1984 The Bostonians
1983 Superman III
1982 Monsignor
1982 Deathtrap
1980 Somewhere in Time
1980 Superman II
1978 Superman: The Movie
1977 Gray Lady Down
NUEVA YORK (Efe) Diario de Navarra, 7.V.98
El actor Christopher Reeve, conocido por su interpretación de «Superman» en el cine, deseó en diversas ocasiones no seguir viviendo tras sufrir una parálisis casi total en un accidente ecuestre en 1995, ante cuya gravedad su madre pidió a los médicos que le dejaran morir.
En su autobiografía titulada «Still Me» (Sigo siendo yo), que acaba de aparecer en las librerías de EE UU, el actor cuenta que su esposa, Dana Morosini, ha tenido una influencia decisiva para recuperar las ganas de vivir y luchar por su recuperación. Reeve escribe que en uno de los momentos de desesperación su esposa le salvó al decirle que apoyaría cualquier decisión que tomara, porque era su vida, y que estaría siempre a su lado y añadió: «Sigues siendo tú y te quiero».
El popular intérprete de «Superman» se partió las dos primeras vértebras cervicales al caer de cabeza cuando intentaba saltar un obstáculo con su caballo «Buck» en una competición en la localidad de Culpeper (Virginia) en mayo de 1995. En el libro describe con detalle la delicada intervenciór, quirúrgica que le practicaron en un hospital de Virginia y cómo los medicos lograron prácticamente volver a unir su cabeza al cuerpo. A causa de la lesión en la médula espinal, Reeve perdió toda movilidad corporal, aunque su cerebro no resultó afectado. Tres años después, ha logrado recuperar cierta movilidad en la cabeza, que ahora puede girar unos 70 grados hacia ambos lados.
Reconoce en su autobiografía que «volverse totalmente dependiente de otra gente requiere un terrible ajuste» y explica cómo un equipo permanente de enfermeras y ayudantes vigila a todas horas sus constantes vitales, se ocupan de los ejercicios de rehabilitación para que no se atrofien sus músculos y le trasladan a la silla de ruedas que maneja soplando aire a través de un tubo. Uno de los ejercicios diarios consiste en respirar durante más de una hora sin la ayuda del ventilador que desde el accidente impulsa aire a sus pulmones a través de un orificio praticado en tráquea.
El actor relata que en varias ocasiones estuvo a punto de morir, al desconectarse el tubo por el que recibe el aire y no poder pedir ayuda, y a causa de la reacción que le produjo un fuerte medicamento que le suministraron para tratar de conseguir algún progreso en su estado. A sus 45 años, después de conocer el éxito que conlleva ser una celebridad de Hollywood y haber practicado todo tipo de deportes, Reeve describe lo difícil que le resultó asumir que era un paralítico.
Siempre con esperanza
«Aceptar tu condíción es un paso esencial, y el primero que tienes que dar, en el proceso de rehabilitación», y explica que en sus sueños nunca aparece en silla de ruedas, lo que, según él, es una muestra de su fuerte convicción de que algún día recuperará la movilidad. En los últimos años ha participado en numerosos actos benéficos y en reuniones con políticos reclamando más atención hacia los afectados por lesiones en la médula espinal, y a través de la Fundación Christopher Reeve recauda fondos para investigar tratamientos que permitan algún día curar la tetraplejia. «Las compañías de seguros ganaron en este país el pasado año 780.000 millones de dólares pero no contribuyen en nada a la investigación», denunciaba en una entrevista el viernes pasado en el espacio «20/20» de la cadena ABC. En el programa, acompañado por su esposa y sus tres hijos, reiteró con voz clara y pausada sus esperanzas de que en un plazo relativamente corto la investigación avance en el tratamiento de enfermos como él.
Washington DC, EU.- La muerte del actor Christopher Reeve, un defensor de la investigación con células madre desde que un accidente lo dejó confinado a una silla de ruedas, promete reavivar el debate sobre un tema que divide a republicanos y demócratas.
“Quiero que vuelva a andar” dijo el viernes John Kerry poco antes de la muerte del actor, durante el segundo debate presidencial y en referencia a Reeve, a quien definió como “mi amigo” y cuyo ejemplo utilizó para defender la investigación con células embrionarias a la que se opone el gobernante Partido Republicano. Reeve dejó el sábado un “largo mensaje telefónico” al demócrata Kerry, pocas horas antes de que una infección le provocara un paro cardíaco tras el que entró en un coma irreversible.
“Se podía palpar el entusiasmo en su voz y estaba emocionado con la relevancia alcanzada por el debate sobre células madre”, apuntó Kerry en referencia al mensaje.
Bush prohibió hace tres años la utilización de fondos adicionales para financiar la creación de nuevas colonias de células madre. Los expertos apuntan a que su decisión ha frenado el avance científico en un campo que podría ayudar a encontrar la cura a enfermedades como el Alzheimer.
Incluso así, el hecho de que las células madre provengan de embriones humanos, ha llevado a los grupos religiosos estadounidenses a oponerse rotundamente a su uso. Reeve consideraba la oposición de los republicanos “una violación de la separación entre Iglesia y Estado en el debate sobre qué hacer con esta tecnología emergente”. El actor comparó en varias ocasiones esa postura con la negativa de los testigos de Jehová a aceptar transfusiones sanguíneas. Reeve, que encarnó a Superman en la mítica serie que comenzó en 1978, confiaba ciegamente en una tecnología que, creía, podría ayudar a superar las limitaciones de la condición humana.
Curiosamente, el personaje de Superman que lo llevó a la fama ha sobrevivido al paso del tiempo porque consiguió trascender esas limitaciones. El “hombre de acero” que Reeve interpretó es inmune a las balas y está libre de las ataduras de la gravedad y el paso del tiempo. El mito de Superman contrasta brutalmente con el destino que le tocó vivir a Reeve, quien quedó totalmente paralizado al caer de su caballo en 1995. El actor aseguró que tras el accidente se convirtió en prisionero de un cuerpo que ya no respondía a su indomable espíritu.
En unas controvertidas declaraciones hace dos años, tres semanas antes de su 50 aniversario, Reeve afirmó que volvería a andar para su cumpleaños. Pese al escaso progreso en la lucha con su enfermedad, el actor protagonizó una incansable batalla desde su silla de ruedas. Durante los últimos años, trató de convencer a los legisladores de los distintos estados para que aprobasen leyes a favor de la investigación embrionaria sin tener en cuenta la postura oficial de la Casa Blanca.
“Quiero que las cosas vayan rápido”, afirmó recientemente. “No quiero salir de esta silla de ruedas cuando tenga 75 años... No estoy dispuesto a resignarme a abogar por una investigación que beneficiará a otros cuando yo ya me haya muerto. No soy tan noble”. La muerte de Reeve echa más leña al fuego en un ya acalorado debate que alcanzó su punto álgido en junio cuando Nancy Reagan aseguró que respaldaba el apoyo gubernamental a la investigación con células madre. El respaldo de varios legisladores republicanos pone a Bush en una situación aún más complicada.
El presidente estadounidense asegura que respalda la investigación con las células ya existentes, pero el consenso de la comunidad científica apunta a que esas células están demasiado contaminadas y no son útiles. Los detractores de la investigación con células madre afirman que la clonación con fines terapéuticos podría llevar a la clonación con fines reproductivos. “Se habla a menudo de que éste es un terreno resbaladizo”, aseguró Reeve hace unos meses en una entrevista con el diario británico “The Guardian”, a lo que añadió, “cuando se rebajó la edad legal para votar de 21 a 18 años, no siguió reduciéndose hasta los 12 años. Se frenó en los 18”.
Sus frases
Estas son algunas de las frases del actor estadounidense Christopher Reeve, quien falleció a la edad de 52 años.
- Su definición de héroe: “Cuando la primera película de Superman se estrenó, frecuentemente me preguntaban: ‘¿Qué es un héroe?’, recuerdo muy bien la respuesta superficial que daba una y otra vez. Mi respuesta era que un héroe que realiza una acción valiente sin considerar las consecuencias, un soldado que se mete a una trinchera para sacar de ahí a un compañero herido. Y siempre me refería a individuos que rebasaban los estándares tradicionales como Houdini, Linderbergh, John Wayne, JFK y Joe DiMaggio. Ahora mi definición es completamente distinta. Pienso que un héroe es un individuo ordinario que encuentra la fuerza para perseverar y soportar a pesar de avasalladores obstáculos: un jovencito de 15 años que cayó de cabeza mientras jugaba con su hermano, dejándolo apenas capaz de tragar y hablar; Travis Roy, paralizado en sus primeros 30 segundos de juego de jockey en la preparatoria. Ellos son verdaderos héroes, así como sus familias y amigos que permanecen a su lado”. (Tomado de su autobiografía: “Still me”, Editorial Random House, 1998).
-Pidiendo apoyo para la investigación científica de la mejora de los incapacitados: “Cuando estaba en mi rehabilitación, en la pared de mi recámara había un cuadro con la foto del trasbordador espacial despegando, autografiada por cada astronauta que trabaja ahora en la NASA. Arriba de la foto decía: ‘Hemos encontrado que nada es imposible’. Ese debería ser nuestro lema. No un lema demócrata o republicano. Sino un lema de Estados Unidos. Porque esto no es algo que pueda hacer solo un partido. Es algo que como nación debemos lograr juntos. Si podemos conquistar el espacio exterior, debemos conquistar el espacio interior también: las fronteras del cerebro, el sistema nervioso, y todas las aflicciones del cuerpo que destruyen tantas vidas y roban a nuestro país mucho de su potencial”. (Discurso en la Convención Nacional Demócrata, en agosto 26 de 1996).
-Sobre el famoso tema musical de Superman: “A mediados de 1978 estaba filmando Superman por casi año y medio y había perdido mi objetivo inicial en el proceso. Pero cuando fui a la primera grabación de la partitura musical de John Williams con la Orquesta Sinfónica de Londres y escuché su tema principal, mi espíritu se elevó triunfalmente. Su soundtrack es perfecto y siempre permanecerá como un clásico”. (Verano de 2000, en el relanzamiento de la banda sonora de Superman). Fuente: SUN-AEE
Estrenarán su último filme en 2006
La película de animación en la que estaba trabajando como director Christopher Reeve, quien murió el pasado domingo de un infarto, y que trata sobre los Yankees de New York, será estrenada en 2006, informaron los productores.
Ejecutivos de la compañía IDT indicaron que la cinta seguirá adelante, sin Reeve -famoso por encarnar al popular Superman-, porque éste dejó mucho trabajo adelantado durante los pasados 18 meses.
La película de animación, con el tentativo título de Yankee Irving, cuenta la historia de un chico pobre en la era de la Depresión y su pasión por el equipo de beisbol neoyorquino, con su estrella Babe Ruth como personaje destacado.
Los responsables del estudio dijeron que Reeve trabajó en ese proyecto y para ello instalaron dos grandes pantallas en su casa desde donde monitoreaba lo que se estaba haciendo en los estudios de Newar, Nueva Jersey, y también en otros de Canadá e Israel.
Tras la muerte de Reeve, “la gente se ha dedicado a ello más que nunca, a que este proyecto salga adelante”, señalaron, al tiempo que derrocharon elogios para calificar la relación que tuvieron todos estos meses con Reeve al que aseguraron que echarán mucho de menos.
Otra película dirigida por Reeve se estrenará en A&E Network a finales de este mes y trata sobre una mujer paralítica que se gradúa por la Universidad de Harvard.
El mundo llora
Los tributos hacia el actor Christopher Reeve han llegado por decenas en las últimas horas, tras su lamentable muerte, el domingo pasado a los 52 años de edad.
-Margot Kidder, quien interpretó a Luisa Lane en las películas de Superman, se refirió a Reeve como “un ejemplo glorioso de triunfo sobre cualquier cosa” y reveló que se siente muy triste y con el corazón destrozado. Susana York, comenta, que “él era un verdadero candidato a se la auténtica figura de Superman, por su coraje y su espíritu de generosidad. era muy divertido”.
-El público y sus fans se han dado lugar en la estrella que el actor tenía en el Paseo de la Fama de Hollywood, para dejar flores, cartas, muñecos y decenas de recuerdos para su ídolo. -El candidato presidencial John Kerry lo describió como un amigo y un “verdadero héroe americano, que servía de inspiración para todos nosotros y le daba esperanza a millones”. -Dana, la ahora viuda del actor, envió una breve declaración agradeciendo “a su equipo personal de enfermeras y ayudantes, asó como a los millones fans en todo el mundo, que lo estuvieron apoyando todos estos años”.