Adolf Hitler

 

Nacido el 20 de abril de 1889 en Braunau-am-Inn, Austria. De ascendencia alemana, Su padre Alois era un hijo ilegítimo que al alcanzar la mayoría de edad tomó el apellido Hitler de su abuelo. Después de la muerte de dos esposas, Alois se casó con su hijastra, que era 23 años más joven que el. Ella seria la madre de Adolf Hitler.

Su padre quería que él estudiara para una posición en el gobierno. Pero al joven Hitler le enfermaba la idea de esclavizarse a una oficina le enfermaba, decia querer ser amo de su propio tiempo. Desafiando a su padre, soñaba en convertirse en pintor. Estaba muy interesado en la historia, especialmente la de los Germanos. Era aficionado a las operas de Wagner, que glorifican a la mitología oscura de los Teutones.

Después de morir su padre, cuando Adolf tenía solo 13 años, estudió pintura en acuarelas, pero aprendió poco. Cuando tenia 19 años murio su madre, el se fue a Viena. Con intencion de entrar a la Academia de Artes pero se le considero poco talentoso y fue rechazado. Hitler trabajó como obrero y pintando postales baratas. Durmíendo frecuentemente en parques y banquetas, comíendo en albergues para gente impedida.

El odio de Hitler hacia la pobreza y los judios y su devoción hacia el legado Germano se convirtieron en las raíces de sus doctrinas políticas.

Al inició de la Primera Guerra Mundial en 1914, Hitler renunció a su cuidadanía austriaca y se enlistó en el ejército Bavario. no iba a pelear por Austria. "pero estaba listo para morir en cualquier momento por su gente (Alemania)". En 1916, él era un "combatiente frontal" contra los tanques Británicos, y durante esa batalla, resultó herido pero ganó la Cruz de Hierro. En 1917, peleó en la tercera batalla de Ypres. La armisticia lo encontró en un hospital, cegado temporalmente por el gas mostaza, y en estado de shock. Las noticias de la derrota de Alemania le hicieron agonizar. El creía que la derrota había sido a causa de "enemigos internos", principalmente Judíos y Comunistas.

Al recuperarse, Hitler se quedó en el ejército, establecido en Munich. Durante la tempestad política y económica que cayó sobre Alemania. Oficiales del derrotado Ejército Alemán conspiraron para tomar el control de Alemania. Ellos mantenían a sus informantes, entre quienes se encontraban Adolf Hitler. Hasta que conocio a un pequeño grupo: el partido de los Obreros Alemanes. Guiado por la "intuición", Hitler se unió a este grupo, y pronto se convirtió en el líder. Luego, un oficial del ejercito: el Capitan Ernest Roehm, vio al partido como un medio capaz de derrocar al régimen liberal Bavario. Al igual que otros oficiales, Roehm había creado su propio ejército de “voluntarios”, desafiando el Tratado de Versalles. Roehm decidió enviar a su ejército de Camisas Cafés en auxilio del Partido Obrero. Protegido por estos rufianes, Hitler se convirtió en el orador del grupo.

Hitler cambió el nombre del Partido Obrero por el de Nacional sozialistische Deutsche Arbeiterpartei (Partido Obrero Alemán Nacional Socialista), abreviado como Nazi. Hitler acusó públicamente a los Judíos de las desgracias de Europa, e hizo un llamado a Alemania a unirse para formar un estado nacional todo poderoso. Su voz era hipnótica.

El flamante espíritu del Partido Nazi comenzó a llamar la atención de los obreros alemanes, que comenzaron a apoyar enormemente el movimiento de Hitler. Ayudado por sus seguidores persuadio a los empresarios alemanes que temían al Comunismo, para que dieran dinero al Partido.

Para 1923, los Nazis aspiraban llegar al gobierno. Hitler y sus hombres intentaron tomar por la fuerza las riendas del gobierno. El intento fracaso y Hitler fue apresado y sentenciado a cinco años en prisión. El gobierno Bavario le perdonó el período hasta ocho meses. Cuando estaba en prisión, Hitler inició su libro 'Mein Kampf' (“mi lucha”).

Al salir de prisión, Hitler veía su destino perdido de nuevo, al enterarse de que el Partido Nazi había sido disuelto por el gobierno Bavario, y al ver que sólo quedaba un puñado de miembros que permanecían juntos. Durante meses, Hitler pareció perder su interés en el Partido. Tiempo después, Roehm, Hess y un joven entusiasta llamado Joseph Paul Goebbels le propusieron ser de nuevo el líder del Partido. Hitler aceptó diciendo: "Necesitaré siete años antes de que el movimiento esté en la cima de nuevo..."

Hitler tenía razón. una depresión de escala mundial sumió a Alemania de nuevo en la pobreza y el desempleo, y los Nazis empezaron a ganar votos. Para 1930, Hitler tenía el apoyo de muchos empresarios y militares. En 1933, el Presidente Paul von Hindenburg nombró a Hitler como Canciller. Durante un sangriento atraco en 1934, varios líderes de los partidos políticos de oposición fueron ejecutados, debido a su supuesta participación en un complot para asesinar a Hitler. Cuando murió Hindenburg, Hitler destituyó la oficina de la Presidencia y tomó el título de Fuhrer o "líder".

La policía totalitaria del estado creció en poder. Heinrich Himmler era el jefe de la Gestapo, o policía secreta. Las instituciones culturales, incluyendo a la prensa, el teatro y las artes, estaban reglamentadas. Las escuelas y la Juventud Hitleriana endoctrinaban a la gente. Los Nazis persiguieron a la Iglesia Católica y las iglesias Protestantes, prohibieron la ciudadanía a los Judíos. En 1938 en el Kristallnach (Noche de los vidrios rotos) muchos Judíos fueron brutalmente atacados y sus propiedades confiscadas. Inició una nueva y más violenta fase de la persecución Judía,

Hitler hablaba de la paz, pero se preparaba para la guerra. En 1933, Alemania se retiró de la Liga de las Naciones, repudiando el Tratado de Versalles. Durante ese tiempo, Alemania comenzó a comprar nuevo armamento y a desarrollar nueva tecnología de guerra, y el entrenamiento militar reinició en toda la Alemania Nazi.

En 1936, Alemania formó el Eje Berlín-Roma con Italia. Durante la Guerra Civil Española, Alemania ayudó a Francisco Franco y probó su nuevo armamento. Para 1938, Hitler tenía el ejército mecanizado más poderoso y la fuerza aere más extensa del mundo.

Gran Bretaña y Francia no se opusieron a la anexión de Austria a Alemania por Hitler. Ellos firmaron el Pacto de Munich para asegurar "la paz". El tratado otorgaba el territorio de Sudetenland de Checoslovaquia a Alemania. Luego, Hitler demandó el regreso de Dazing a Alemania, pero Polonia se rehusó. Al mismo tiempo, Hitler concluyó un pacto de no agresión con Joseph Stalin de la Unión Soviética, que eliminó el peligro de un segundo frente.

El Ejército Alemán invadió Polonia e inició la Segunda Guerra Mundial. Después de destruir a los Polacos, Hitler invadió Noruega, Dinamarca, Bélgica y los Países Bajos. Francia cayó en poder Alemán en 1940.

Los planes de Hitler de invadir Gran Bretaña fallaron cuando la Luftwaffe, o fuerza aerea Alemana, perdió la batalla en Inglaterra. Cuando la invasión Italiana de Grecia y de Africa fallaron, Hitler se apoderó de los Balcanes y del Norte de Africa.

Los Nazis importaron "razas inferiores" de los países ocupados para utilizarlos como esclavos. Aquellos que se resistían eran enviados a campos de concentración. Cerca de 12 millones de personas, incluyendo a 6 millones de Judíos, fueron exterminados, en el terrible suceso conocido como el Holocausto Nazi.

La imágen mística que ofrecía a la propaganda fue la del más humilde discípulo de si mismo, la de un monje moderno, en suma, con los tres nudos reglamentarios de la pobreza, la castidad y la obediencia. No comía carne, no bebia vino; y en repetidas ocasiones declaró que su verdadero amor era Alemania. No recibió salario del partido y vivia de los ingresos de sus libro "Mi Lucha".

Aunque Hitler había leído mucho sobre una amplia variedad de temas, de ningún modo atribuyó su infabilidad y aparente omnisciencia a ningún esfuerzo intelectual por su parte. Por el contrario, desaprobaba esas fuentes cuando se trataba de guiar el destino de las naciones. Su opinión del intelecto era, de hecho, relativamente negativa. En varias ocasiones declaró, por ejemplo, que "la formación de la capacidad mental es de importancia secundaria... Gente educada en exceso, abarrotada de conocimientos e intelecto, pero desprovista de todo instinto sano..."

Y era eso, el "instinto", lo que -como a todo mago- le guiaba. Su mano de pintor se mostraría mediocre, peo su alma de artista era genuina; y como para todo artista, -el arte y la magia son dos ramas del mismo tronco- tenía su daimon inspirador, su mediador con los dioses, que le dictaba en cada momento lo que tenía que hacer. En el momento de la reocupación de Renania, en 1936, Hitler emplearía una extrordinaria figura retórica para describir su propia conducta: "sigo el camino que me marca la Providencia con la precisión y seguridad de un sonámbulo".

Por eso, en medio de una tormenta o crisis política o cuando sus decisiones inmediatas parecían mas necesarias, por ejemplo, ante una batalla incierta que se estuviera librando en esos momentos, Hitler abandonaba todo y se iba a su Nido del Águila del Kwhlstein, una especie de búnker de dificil acceso, donde se permitía el privilegio de quedarse solo, entre los picos cubiertos de hielo de un paisaje impresionante; y sencillamente esperaba hasta escuchar "su voz interior".

Hitler creía incondicionalmente en sí mismo, porque tenía una fe ciega en su varita mágica; y la varita mágica de aquel artista no era el pincel, sino la palabra. Hitler ha sido, sin duda alguna, el mas fascinante y fascinador orador de Occidente desde los tiempos de Temístocles.

El poder y la fascincación del verbo de Hitler descansaron casi por entero en su capacidad de sentir lo que un público dado quería oír, y en manipular el tema de manera que excitara las emociones de la multitud. De esa magia tan particular y tan efectiva escribió Strasser: "Hitler responde a las vibraciones del corazón humano con la delicadeza de un sismógrafo... lo que permite, con una certeza que ningún don consciente podría otorgarle, actuar como un altavoz que proclama los deseos más secretos, los sentimientos y rebeliones mas personales de toda una nación." Sus discursos, sin embargo, eran recurrentes y pobres de ideas. El comienzo de sus discursos era lento, a la espera de "sentir" al público. Pero en cuanto descubría la naturaleza de ese sentimiento, el ritmo y el volumen aumentaban uniformemente hasta que, en el climax, gritaba. Puede leerse en su libro "Mi lucha": "La Psiquis de las masas no responde a nada que sea débil o mediocre. Es igual que la de una mujer, prefiere al dominante antes que al suplicante".

Más tarde, Hitler rompió su pacto y decidió invadir a la Unión Soviética. Después de que Japón atacó Pearl Harbor en Hawaii, declaró la guerra a los Estados Unidos. La derrota de Hitler en Stalingrado, en la ex-Unión Soviética, significó el cambio del curso de la guerra. Los Aliados expulsaron a los Nazis de Italia, Africa y de la Unión Soviética. Alemania se convirtió en el campo de batalla cuando los Aliados atacaron del este y del oeste.

Hitler se nombró a sí mismo Comandante del Ejército, y en 1942, se nombró Amo Supremo de Guerra. La propaganda Nazi hizo de Hitler un símbolo de fuerza y virtud nacional. era considerado como el ideal del líder Alemán. Sus decisiones estaban marcadas por su "intuición".

En 1945, Alemania se rindió incondicionalmente. Justo después de que llegó la derrota, Hitler se suicidó. Fue declarado oficialmente muerto el 25 de octubre de 1956, después de que sus restos fueron plenamente identificados.