Cleopatra Filopator Nea Thea, tambien conocida como Cleopatra VII, fue la última reina de Egipto, de la dinastía helénica de los Ptolomeo, que fue creada por Ptolomeo I Sóter, general de Alejandro Magno. Nació en el año 69 A.C. (aproximadamente). Era de Ptolomeo XII Auletes a quien heredó en el trono a la edad de 17 años, junto con su hermano Ptolomeo XIII (que contaba tan sólo 12 años), que sería su esposo, según requerimiento de las leyes de reinado y sucesión del momento.
Cleopatra tenía varios hermanos y la educación de todos ellos fue puramente griega, según costumbre ptolemaica. Cleopatra fue el primer miembro de esta dinastía que aprendió a hablar el idioma egipcio; pero no sólo conocía este idioma sino también el griego, hebreo, sirio y arameo y quizás también el latín. Aprendió así mismo literatura, música, ciencias políticas, matemáticas, astronomía y medicina. Además fue celebre su belleza y educados modales.
A los tres años de su reinado, su hermano Ptolomeo aconsejado por sus asesores Pothinus y Achillas expulsó a su hermana del trono y la obligó al exilio en Siria. Desde esta región Cleopatra pretendió recuperar el trono, reuniendo un ejercito considerable. Aunque no logro nada hasta la llegada a Alejandría de Julio César en el año 48 adC. Poco tardaría en seducir al gran general y conseguir su favor en detrimento de su hermano. Un año más tarde, en el 47, Ptolomeo XIII murió en combate y Julio César proclamó a Cleopatra reina absoluta de Egipto y además la obligó a casarse de nuevo con su otro hermano menor, que tenía 12 años y que sería Ptolomeo XIV.
La lucha maritima entre la armada romana y la griega causo un gran incendio que llegó a la ciudad de Alejandría y el resultado final fue la pérdida de muchos e importantes edificios, entre otros el famoso Museo con su biblioteca.
Después de asegurar a Cleopatra en el trono, Julio César regresó a Roma. Pero Cleopatra decidió seguirle, para lo cual se preocupó de dejar en el reino un gobierno seguro. En Roma vivió como concubina de César y allí nació su hijo (que se supone lo era también de Julio César) al que llamaron Cesarión. En el año 44 AC César fue asesinado por un grupo de familias senatoriales republicanas que veían en él la ambición de un futuro rey, cosa que odiaban. Después de su muerte, Cleopatra regresó con su hijo a Egipto; se dice que mandó envenenar a su hermano el rey Ptolomeo XIV y que convirtió a Cesarión en co-regente.
Marco Antonio, un general y político amigo de Julio César, a raíz del asesinato de éste, persiguió a los culpables, Marco Bruto y Cayo Casio y además supo enfrentar al pueblo romano contra ellos y supo ganarse el apoyo y la inclinación de las gentes hacia él. Al surgir otros dos rivales, formaron un triunvirato. Se desencadenó de esta manera una guerra civil entre los partidarios del triunvirato y los seguidores republicanos. Marco Antonio llamó en su ayuda a la reina Cleopatra, para que acudiera con sus naves a Tarso en la actual Turquía, pero la reina se negó a que Egipto entrara en una guerra civil de los romanos. Marco Antonio decidió entonces viajar a Egipto para hablar directamente con la soberana y pedirle explicaciones. El resultado de este viaje fue que ambos personajes se enamoraron y que Marco Antonio decidió quedarse en Egipto al lado de Cleopatra. Pero los asuntos de Roma le llamaban y en el año 40 adC tuvo que regresar a la capital del imperio. Allí cumplió con la promesa de casarse con Octavia, hermana de Cayo César Octavio Augusto, el futuro primer emperador de Roma y sobrino nieto de Julio César. Octavio (que así se le llamaba entonces) era gran amigo de Marco Antonio, aunque con el tiempo y los acontecimientos, esta amistad se vio truncada.
Tras la marcha de Marco Antonio a Roma, Cleopatra dio a luz dos niños gemelos. En el año 36 AC, Marco Antonio viajó con una expedición a Oriente. Cleopatra se reunió allí con él y allí tuvieron su tercer hijo. La campaña tuvo un gran éxito que decidieron celebrar en Alejandría donde se quedaron a vivir, hasta que en el año 32 AC, Octavio declaró la guerra a ambos, sublevó al pueblo romano contra la mala conducta de Marco Antonio. Se dio entonces la batalla de Accio, en el 31, que fue un desastre para Marco Antonio y la flota de Cleopatra. Después de esta derrota y engañado por un falso informe sobre la muerte de Cleopatra, Marco Antonio se suicidó dejándose caer sobre su propia espada.
Octavio (el futuro emperador Augusto) había acusado en el año 32 públicamente a Cleopatra de varios cargos muy graves: magia, incesto, lujuria, adoración de ídolos animales… poniendo de esta manera en su contra al senado romano y a toda la población. Se decía que la mala conducta de Marco Antonio se debía a los embrujos de esta reina.
Los planes de Octavio eran tomar a la reina como prisionera y llevarla a Roma para así demostrar su superioridad y su victoria, pero no fue posible pues viendo su futuro como esclava tal vez en su propio país donde había sido soberana, Cleopatra eligió morir y tomó la decisión de suicidarse. Pidió a sus criadas Iras y Charmion que le trajeran una cesta con frutas y que metieran dentro una cobra egipcia, el famoso áspid, responsable de su muerte. Antes de morir escribió una misiva a Octavio en que le comunicaba su deseo de ser enterrada junto a Marco Antonio. Esto sucedía el 12 de agosto del año 30 AC.
Su vida y su muerte, así como sus amores con los dos personajes romanos, Julio César y Marco Antonio, han servido de inspiración a través de los tiempos a literatos y cineastas. Las obras más famosas son Cleopatra y Marco Antonio (1606), de William Shakespeare, Todo por amor (1678), del autor teatral inglés John Dryden y César y Cleopatra (1901) de George Bernard Shaw. El cine dio la famosa película Cleopatra, protagonizada por la actriz Elizabeth Taylor.