Diego María de la Rivera y Barrientos y su hermano gemelo Carlos María nacieron el 13 de diciembre del 1886 en Leon, Guanajuato. Carlos falleció en 1888, dejando a Diego como hijo único. Desde pequeño, Diego Rivera demuestra su amor al arte. Comienza pintando a la edad de tres y su padre le cubrió un cuarto de la casa con papel para que él pudiera pintar sobre las paredes. En ese cuarto es donde Diego Rivera dice haber creado su primer mural. Estudia en la Academa San Carlos de la ciudad de México y también en el taller del artista José Guadalupe Posada, cuya influencia fue decisiva en la vida de Rivera.
Años después en París, Rivera es influenciado por el modernismo y cubismo. Sus obras tienen un efecto poderoso en muchos pintores expressionistas y abstractos; notablemente influye en Jackson Pollock.
Rivera conoce a Frida Kahlo en el 1928 y se casaron al año siguiente. Fue su tercera esposa. Su matrimonio es de los más famosos entre artistas. Su relación estuvo llena de pasión y amor, pero también de tormentas y traiciones.
Los ideales sociales y políticos de Diego Rivera fueron públicamente censurados cuando su diseño para el mural del Rockefeller Center fue prohibido por Nelson Rockefeller, director del Museo de Arte Moderno en Nueva York, en 1933, al descubrir que Rivera era communista.
Al regresar a México en 1934, Rivera se encuentra mal de salud y sufre depresiones. Por lo tanto, deja de trabajar por varios meses. La llegada de Leon Trotsky a México en 1937, produce una serie de conflictos políticos y personales entre Rivera y Trotsky.
Rivera y Kahlo se separan en 1939 y, a finales de año, obtienen el divorcio. Sin embargo, continuan viendo en el estudio. A finales del 1940, Frida Kahlo y Rivera se reconcilian y vuelven a casarse.
En 1948, Rivera acaba el mural del Hotel del Prado, donde aparece el lema "Dios no existe", que da lugar a un gran escándalo a consecuencia del cual se retira la obra y no se expone al público durante nueve años.
El 13 de julio de 1954 muere Frida Kahlo, y le causa mucho dolor a Rivera. En 1955, le diagnostican cáncer, pero Diego Rivera sigue trabajando. Se propone estudiar el arte contemporaneo de la Unión Soviética y buscar una cura para su cáncer y en 1956 manifiesta que su cáncer está totalmente curado y vuelve a México. En 1957, padece flebitis y un coágulo de sangre que le paralizan el brazo derecho. Sin embargo, él continúa pintando hasta el día de su muerte. El 24 de noviembre, muere de un ataque al corazón en el estudio de San Angel. Tras las exequias oficiales en el Palacio de Bellas Artes, es enterrado en la rotonda de los Hombres Ilustres del panteón de Dolores, en la ciudad de México. Su arte pronto llega a la nación mexicana.
Rivera fue admirado por su habilidad para capturar momentos significativos en la historia de México y por hacer su arte público, en las calles y edificios, con un estilo realista que estaba lleno de contenido social.