Nacido el 30 de octubre de 1873 en Parras de la Fuente, Coahuila,
estudio en Francia y Estados Unidos. A pesar de que nació en
el seno de una familia de terratenientes defendió la reforma
política y agraria.
Criticó el régimen dictatorial del presidente Porfirio
Díaz y en 1908 publicó “La sucesión presidencial
en 1910”, en la que instaba a los votantes para que no se produjera
la reelección de Díaz. El libro fue prohibido por el
gobierno, se unió al club Liberal, y luchó con el Partido
Antireeleccionista, que lo propuso como Presidente de la República.
Le encarcelaron durante la campaña para las elecciones presidenciales
de 1910, Díaz se alzó con la victoria electoral. Madero
fue puesto en libertad en noviembre de 1910 y huyó a Texas,
desde donde comenzó las hostilidades contra Díaz, lanzó
el Plan de San Luis que supuso el inicio de la Revolución Mexicana.
Regresó a México y participó en una campaña
militar que culminó con la toma de Ciudad Juárez en
mayo de 1911. Después de la renuncia de Díaz, Madero
se convirtió en el máximo candidato para ocupar la presidencia
y en las elecciones de noviembre de 1911 fue elegido presidente de
México, pero no fue capaz de plantar cara a sus propios amigos
ni de llevar a cabo ninguno de las reformas políticas y sociales
que había prometido, debido a la oposición de algunos
de sus partidarios y a sus propias limitaciones administrativas. Sobrevivió
a varias insurrecciones, pero en 1912 estallaron rebeliones en el
norte y en el sur de México protagonizadas respectivamente
por Francisco Villa y Emiliano Zapata; en febrero de 1913, el general
Victoriano Huerta, traicionó a Madero, ordenó su prisión
y le obligó a renunciar. Pocos días después,
el 22 de febrero de 1913, cuando se hallaba en espera de ser juzgado,
fue asesinado.