Escritor judío checo, cuya desasosegadora y simbólica narrativa, escrita en alemán, anticipó la opresión y la angustia del siglo XX. Está considerado como una de las figuras más significativas de la literatura moderna; de hecho, el término 'kafkiano' se aplica a situaciones sociales angustiosas o grotescas, o a su tratamiento en la literatura.
Kafka nació el 3 de julio de 1883 en el barrio judío de Praga, capital del reino de Bohemia. Su padre, Hermann Kafka, fue un hombre voluntarioso y terco que, después de persistentes esfuerzos, había logrado establecer un sólido negocio en Praga, secundado por su esposa, Julie Lowy, una mujer excepcionalmente inteligente que provenía de una familia urbana de elevada e ilustrada alcurnia judía. Los dos hermanos mayores de Franz murieron en la infancia, y de sus hermanas lo separaba una pronunciada diferencia de edad, de modo que Franz fué dejado, en gran parte, entregado a sí mismo.
De niño fue enfermizo. Esto lo hizo sentirse un ser aparte, vagamente sospechoso y culpable de una falta que desconocía. Sentía por su padre una enorme adoración unida a un profundo temor ante el desprecio que su progenitor manifestaba hacia su debilidad física. Esta circunstancia determinó en forma decisiva su carácter y explica el complejo de inferioridad que es la clavede toda su obra. En Carta al padre, escrita en 1919, pero publicada, como casi toda su obra, póstumamente, Kafka expresa sus sentimientos de inferioridad y de rechazo paterno. A pesar de lo cual, Kafka vivió con su familia la mayor parte de su vida y no llegó a casarse, aunque estuvo prometido en dos ocasiones. Su difícil relación con Felice Bauer, una joven alemana a la que pretendió entre 1912 y 1917, puede ser analizada en Cartas a Felice (1967).
En un territorio dominado por las disputas políticas entre los checos y los alemanes de la zona de Bohemia el joven Kafka se destaca como un muy buen estudiante que tanto domina la lengua checa como la alemana (su lengua primordial y con la que escribió sus obras) ambos idiomas oficiales del país, así como el francés, el latín, el griego y el hebreo.
Después de acabar los estudios de enseñanza media en colegios alemanes, Franz, ante la insistencia de su padre comienza en 1901 los estudios de Derecho y Germanística en la Universidad Alemana de Praga. En la Universidad entablará amistad con uno de los personajes fundamentales de su vida, Max Brod, el cual sería el verdadero artífice de la divulgación de la vida y obra del escritor checo.
En este primer periodo universitario será cuando inicie su andadura literaria escribiendo Descripción de una lucha. Gran aficionado a la literatura desde joven, sus escritores más admirados serán Goethe, Hugo Von Hofmannsthal, Leon Tolstoi, Friedrich Nietzsche, Charles Dickens, Strindberg, Gustave Flaubert y el filósofo existencial Soren Kierkegaard.
Después de graduarse en leyes en la Universidad de Praga (1906), Kafka obtuvo un puesto como empleado del Instituto de Seguros para Accidentes de los Trabajadores del Reino de Bohemia, puesto de trabajo en el cual estará hasta su muerte. Gracias a esta colocación y a pesar de que este nuevo empleo no colma sus inquietudes Franz consigue tener mucho más tiempo libre que dedicará a profundizar en sus raíces judías, en sus ideales socialistas y anarquistas, a la pintura y sobre todo, a la escritura, afición no bien vista por su padre, un hombre práctico carente de sensibilidad artística.
Antes de la literatura intentó la pintura y entró a formar parte de un grupo de pintores modernistas conocido en Praga como "Los Ocho". Su primera obra fue una colección de narraciones en prosa titulada "Betrachtung" (Contemplación, 1913), seguida de dos cuentos: "Der Heizer" (El Fogonero), que fue después el primer capitulo de su novela "Amerika" (América), y "Das Urteil" (La Sentencia), en que esbozó el tema que iba a desarrollar más tarde en "Der Prozess" (El Proceso).
En América, describe las peripecias de Karl Rossmann, quien, obligado por las circunstancias, abandona la casa paterna y Europa y llega a Nueva York, donde lleva una existencia vagabunda, trabaja como ascensorista en un hotel, luego como mozo de una familia sospechosa y logra, finalmente, hacerse camino gracias a su honradez.
Kafka, alegre y afable con sus compañeros también mantenía una personalidad ansiosa, desplazada y huraña que exorcizaba en su tiempo libre mediante su talento y perceptividad literaria y la creación de unas situaciones sombrías, angustiosas y opresivas. Su quebradiza salud hace que pase largos períodos de convalecencia que aprovechará para ir modelando sus nuevos proyectos literarios. También cuando puede aprovecha para viajar por gran parte de Europa (en ocasiones por razones de trabajo y otras por motivos de salubridad) muchas veces en compañía de su gran amigo Max Brod.
En el año 1913 y en la capital alemana de Berlín conoce a una joven de nombre Felice Bauer con la que iniciará un romance con claro destino matrimonial. Su firme propósito de enlace queda roto al año siguiente, un año que supondría el inicio de la Primera Guerra Mundial. Poco después seguiría el compromiso con la muchacha alemana aunque tras muchas promesas de boda nunca llegarían a casarse. Felice se casaría en 1918 con otro hombre. Kafka también mantendría relaciones con una amiga de Felice, Grete Bloch de la que se dice que tuvo un hijo de Kafka (él nunca supo de su existencia) que falleció a la temprana edad de siete años.
Por esa época su nombre ya era respetado entre un limitado círculo de escritores (recibió el Premio Fontane por El fogonero). Se emprendería su etapa más prolífica en cuanto a sus escritos, publicaría obras tan significativas como La metamorfosis (1915), La condena (1916) o "En la condena penitenciaria" (1919) además de ir escribiendo sus otros trabajos más conocidos.
En La metamorfosis Kafka describe la extraña experiencia de Gregorio Samsa, un vendedor viajero, quien, una mañana, tras un sueño intranquilo, se encuentra en su cama convertido en un insecto de caparazón dura, vientre oscuro y patas escuálidas. La historia que sigue es la narración de los esfuerzos de Samsa por ajustarse a su nueva y extraña condición y las tribulaciones que vive su familia como consecuencia de la desgracia que sobre ella ha caído. La tragedia de Samsa reside en que no obstante la repugnante caparazón que traba sus movimientos y su libertad, conserva su clarividencia, que le permite captar la implacable fatalidad de la vida.
En 1918, durante una convalecencia pasada en el campo, Kafka comenzó el primer capitulo de "Das Schloss" (El Castillo) y terminó varios cuentos, entre ellos, los que integran la colección de "Em Landarzt" (Un Médico Rural), seguidos al año siguiente por "In der Strafkolonie" (La Colonia Penitenciaria), en que abordó un relato similar al de El Proceso, que narra la odisea de José K... detenido bajo el peso de una acusación que nunca se le precisa y que, por otra parte, él no tiene deseos de hacer precisar. Sin embargo, como tiene que defenderse del delito que se le imputa, solicita la ayuda del representante del derecho humano, el abogado, y se enfrenta, con el complicado mecanismo de la justicia.
José K..... prosigue, la rutina de su empleo en el banco, come, ama y tiene un enredo con la propia amante del abogado hasta que, finalmente, es condenado y ejecutado sin haber logrado saber nunca por qué, víctima de una confabulación en la que todos han tomado parte.
En cuanto al aspecto sentimental de su existencia, Franz conoce en 1918 a otra mujer llamada Julie Wohryzek con la que comparte su vida. Dos años después su corazón pertenecerá a Milena Jesenska (su traductora del alemán al checo) abandonando a Julie por Milena con quien comenzará a cartearse y con quien continuará relaciones hasta 1922.
Su vida amorosa no puede ser completa debido a que la tuberculosis hace mella cada vez con más énfasis en su salud. Tras un recorrido en busca de una cura definitiva se establece en Berlín con una nueva acompañante, la judía y socialista Dora Dymant.
La tragedia de Kafka tocó pronto a su término. En la Navidad de 1923, cogió un resfrío y tuvo que permanecer cuatro semanas en cama con neumonía. Nunca más se recuperó. Aquella enfermedad fue su última y definitiva derrota. Su hermana lo condujo al sanatorio de Kierling en medio de los bosques de Viena (Austria) donde le diagnosticaron tuberculosis en la laringe. Le prohibieron hablar. Desde entonces lo escribió todo. Cuando su enfermedad se agravó, fue conducido a un hospital de Viena. AIlí yació en una sala común en la que cada noche moría alguien. Desde aquel hospital fue conducido finalmente a un sanatorio en Klosternburg-Kierling, cerca de Viena. Max Brod acudía a visitarlo allí, de vez en cuando. La noche antes de morir la paso corrigiendo pruebas. A las cuatro de la madrugada siguiente Dora Dymant llamó al doctor Klopstock porque Kafka respiraba con dificultad. Al mediodía murió. Era el 3 de junio de 1924. Tenía 40 años. Sus tres hermanas menores morirían unos años después en el período nazi en los terribles campos de concentración alemanes.
Antes de morir, Franz Kafka le pidió a su amigo y albacea, Max Brod, que destruyera todos sus escritos inéditos y que constituían la parte fundamental de su obra. Comprendiendo el valor que ellos encerraban, este último no sólo no realizó su deseo, sino que los revisó, recopiló y publicó en ediciones póstumas que han ejercido una trascendental influencia sobre toda la literatura contemporánea. Max Brod explicó las razones que lo habían movido a no dar cumplimiento a la voluntad de su amigo. En cierta ocasión en que Kafka le había expresado un deseo similar verbalmente, Brod le respondió: "Si crees en serio que soy capaz de hacerlo, te prevengo de antemano que no lo he de hacer".
Los temas de la obra de Kafka son la soledad, la frustración y la angustiosa sensación de culpabilidad que experimenta el individuo al verse amenazado por unas fuerzas desconocidas que no alcanza a comprender y se hallan fuera de su control. En filosofía, Kafka es afín al danés Sören Kierkegaard y a los existencialistas del siglo XX. En cuanto a técnica literaria, su obra participa de las características del expresionismo y del surrealismo. El estilo lúcido e irónico de Kafka, en el que se mezclan con naturalidad fantasía y realidad, da a su obra un aire claustrofóbico y fantasmal, como sucede por ejemplo en La metamorfosis (1915).