Las tribus mongolas no habían significado nunca más que un peligro local hasta que surgió de su medio -nacido hacia 1155 junto al río Orjon al sur del lago Baikal- un demonio que merced a su increíble dureza logró unir en pocos años todos los mongoles y hacerse a sí mismo gran jan. Ese «lobo pálido», Gengis Khan, destruyó en breve el floreciente reino ligur en el extremo de China, borró a continuación tres ejércitos chin de tal modo que sus hordas de caballista s salvajes anegaron las provincias del norte de China hasta el Pacífico.
Hijo de Yesugei, que era jefe de una extensa zona entre el río Amur y la Muralla China. Su padre fue envenenado y el le sucedió con sólo trece años. A la madre de Gengis Khan se le atribuye una enseñanza que sería de gran importancia en su vida: "tu única compañía es tu sombra".
Desde entonces, y durante veinte años, luchó para hacer valer su autoridad frente a los impostores que habían usurpado el puesto de su padre. Después de someter, por primera vez, a todas las tribus de los mongoles fue elegido como Genghis Khan, que significa "el mayor de los gobernantes, emperador de todos los hombres".
La base de la actuación de Genghis Khan está en la creencia de que sólo puede haber un emperador para todos los hombres, y por lo tanto todos los pueblos deben ser sometidos a su autoridad y los pretendientes al imperio ser ajusticiados. El emperador es elegido por el consejo de jefes de las hordas. La organización social de los mongoles era igualitaria, una hermandad sin diferencia de clases y en la que estaba prohibido luchar entre sí o tener esclavos de su misma raza. El adulterio y robar caballos se pagaba con la vida, y otros delitos menores con penas de azotes.
El ejército mongol funcionaba con una precisión y efectividad admirables. Se organizaba en decenas, formadas por diez hombres que actuaban juntos en el combate, el saqueo o la obtención de suministros. Cada diez decenas había un jefe, cada cien un kan y cada mil formaban una horda que dirigía un lugarteniente del Gran Khan. Al contrario que todos los ejércitos de la historia, los mongoles no llevaban intendencia en sus campañas, sino que vivían de lo que encontraban en sus marchas. En el desierto sobrevivían bebiendo sangre de caballo. Tenían un hábil servicio de espionaje y utilizaban técnicas que aprendían de sus adversarios, como los elefantes persas o las máquinas pesadas de los chinos. Todos los hombres iban a caballo, y en campañas lejanas cada uno llevaba dos o tres caballos de repuesto. En el saqueo todos eran iguales y tenían derecho a retener cuanto pudieran coger pagando un diezmo al emperador.
En 1208, las hordas mongolas atravesaron la muralla china con trescientos mil hombres y durante años fueron conquistando y saqueando grandes partes del país. Genghis Khan tuvo también que sofocar varias revueltas en territorio mongol, lo que supuso la conquista de la mayor parte de Asia Central y buena parte de Europa. Utilizando ingenieros chinos completaron la conquista de Persia y superando el Caspio por el sur, los ejércitos mongoles accedieron al Cáucaso y a la estepa rusa. La amenaza mongola unió a polovsianos y rusos, antiguos enemigos que les hicieron frente con todos sus medios en el río Kalka en 1223. La traición de los polovsianos durante la batalla significó el aniquilamiento del ejército ruso y la conquista de todos sus territorios hasta el río Dnieper.
Genghis Khan conquistó el mayor imperio que ha habido nunca sobre la tierra, unificando toda Asia en un periodo de relativa paz. A su muerte en 1227, su hijo recibió en herencia un imperio que se extendía desde el río Dnieper hasta el sur de China y desde el Golfo Pérsico hasta el Océano Ártico. El proceso de sucesión de Genghis Khan tras su muerte permitió a los rusos diez años de paz hasta que las hordas regresaron bajo el mando de Batu Khan, nieto de Genghis. Las tropas de Batu Khan formaban la llamada "Horda de Oro", ejército invencible que en tres años conquistó casi todos los principados rusos, Polonia y Hungría. Preparando ya una imparable conquista de Europa occidental, de nuevo la muerte en 1241 del Gran Khan Ogaday impuso una pausa en la campaña, y mientras esperaba para hacerse con el poder mongol, Batu Khan fue supuestamente envenenado por una mujer celosa en Sari, su capital en el Volga. Desde entonces, y salvo alguna campaña aislada, Europa no volvió a sufrir la amenaza de la conquista mongola. Bajo el nombre chino de dinastía Yuan, los mongoles gobernaron China mientras intentaban continuar la conquista del resto del país, bajo el mando de la dinastía Sung. Los emperadores mongoles, como Agdai o Kubalai eran siempre destacados guerreros, y aunque con grandes dificultades éste último logró tras medio siglo de lucha la conquista de toda China.
Kubalai, el Khan que conoció Marco Polo, no sólo era un hábil guerrero sino también un apasionado por el conocimiento, el arte y la cultura. Inteligente y amable, su reinado fue magnánimo y se rodeó de consejeros de muchas nacionalidades. Murió en 1294 con setenta y ocho años de edad, pero todos sus sucesores demostraron ser corruptos e injustos hasta que en 1368 el noveno de ellos fue destronado por sus excesos y los chinos recuperaron el gobierno para la dinastía Ming. En general los principales problemas del imperio mongol fueron los mismos que suelen presentarse en las conquistas realizadas por pueblos nómadas. Una vez que dominan una tierra y se establecen en ella como conquistadores, salen de su elemento, pierden su personalidad y hasta son vulnerables a resultar culturizados por los pueblos conquistados.
Las diferentes regiones del imperio mongol intentaron imponer sus estructuras burocráticas y hasta sus religiones sobre las otras regiones. El budismo, el lamanismo y el Islam lograron adeptos entre los mongoles según se asentaran en China o en la parte más occidental del imperio. La importancia de los mongoles decreció hasta desaparecer durante los siglos XIV principios del XV. Una serie de derrotas frente a los rusos y sus negativas a continuar pagando impuestos, terminaron con la dominación mongola, por más que su importancia fue temporalmente renovada por las campañas de Tamerlán. La población actual de mongoles se estima en un millón de personas, diseminadas por la mayor parte del sureste asiático y el Asia oriental, en especial China, Japón, Vietnam, Corea, Siberia y por supuesto Mongolia. Gran parte de ellos todavía son nómadas, aunque practican la agricultura. El ganado, en particular ovejas, caballos, camellos y cabras, son propiedad privada, pero la tierra es propiedad colectiva de la tribu.
La primera conquista de Genghis – Khan, fue la China, en 1208 cruzaron la gran muralla con unos trescientos mil jinetes, y para 1213 comenzó la conquista de la China central. Las ciudades fueron cayendo en manos de él o de sus hijos, a la conquista de cada una seguía el saqueo, pero entonces se originaron sublevaciones en los territorios mongoles y Genghis – Khan se vio obligado a regresar para combatirlos, el ataque a los rebeldes condujo finalmente a la conquista de toda el Asia central y mas allá pues las hordas mongolas no se detuvieron hasta Bulgaria. Otra consecuencia fue que Asia central quedaría casi despoblada a causa de las matanzas.
Después de conquistar China, Genghis – Khan se volvió hacia el oeste con la intención de conquistar el mundo. Envió a sus ejércitos acrecentados con la acumulación de incontables ingenieros chinos a través del Asia central para entrar en Persia. Pasaron al sur del mar Caspio, doblaron al norte y se internaron en la estepa por los pasos montañosos del Cáucaso. En la estepa derrotaron a los polovsianos que desesperados solicitaron la ayuda de sus antiguos enemigos rusos.
Los rusos comprendieron la gravedad del peligro y muchos príncipes enviaron a sus ejércitos; una fuerza combinada de rusos y polovsianos hizo frente a los mongoles a las márgenes del río Kalka durante el año de 1223. En un momento crucial de la batalla las tropas polovsianas desaparecieron dejando a su suerte al ejército ruso que fueron destrozados por los mongoles, quienes tras esta victoria inicial asolaron a Rusia hasta el Dnieper, mas luego de pronto se retiraron al este, tenían problemas que resolver por la muerte de Genghis - Khan en 1227.
Los rusos pudieron disfrutar de diez años de paz, pero en 1237 los ejércitos mongoles volvieron dirigidos por Batu Kan, nieto de Genghis y en muy poco tiempo se produjo la conquista de Rusia.
El hecho de que los príncipes rusos no hubieran unido sus ejércitos contribuyó a su derrota, pero es dudoso que cualquier ejército de la Historia hasta esta época hubiese podido oponerse a los mongoles. Eran magníficos jinetes, usaban excelentes formaciones de caballería y tenían un magnifico sistema de reconocimiento y espionaje, además estaban equipados con armas pesadas que tomaron de los Chinos las cuales podían lanzar piedras para derribar las murallas a una distancia de 300 metros. En las batallas a campo abierto, los mongoles ponían tropas auxiliares en el centro de su línea, mientras los arqueros ocupaban los flancos. El centro retrocedía cuando cargaba el enemigo, dejándolo expuesto a un fatídico fuego cruzado.
En 1242, Batu Kan, estaba ya listo para lanzar una acometida contra Europa Occidental que difícilmente hubiera fracasado. Los reyes europeos y el Papa no podían presentarle un frente unido. Pero mientras Batu se disponía a realizar el ataque le llegó la noticia de que el Gran Kan había muerto y debía trasladarse a Mongolia. En consecuencia Batu Kan se retiró al este esperando conquistar la jefatura suprema, Y estableció su capital en la ciudad de Sari en el Volga inferior. Aunque se desconoce la causa real de la muerte del Gran Kan un enviado papal informó que había sido envenenado por una mujer de su séquito. Si la versión es correcta, la Europa Occidental debió su salvación a una mujer celosa desconocida que cometió un oportuno asesinato a 8000 Km. de distancia.
Un imperio que cuando llego a su apogeo comprendía parte de la actual Rusia, Corea, Toda China, y el Tibet, Siria, Mesopotamia y Turquía y algunas partes de Persia.
Genghis Khan no construyó el imperio de tierra más grande de la historia solo por la fuerza bruta y las matanzas, sino que era un gran estratega, un brillante gobernante y un terrible vengador. Genghis Khan, tenia múltiples enemigos, entre los que destacaban: Targutai, quien había matado a su padre y lo perseguía para ser él definitivamente el rey de los mongoles; el imperio Chino, ya que los chinos habían traicionado y torturado hasta la muerte a su antepasado Ambigai; los mekitas, quienes lo perseguían porque su padre Yesuguei había secuestrado a la hermosa Joguelún, su madre; y por último Yamuga, un amigo con el que había realizado un juramento de sangre y que le había traicionado. El gran Khan derrotó a absolutamente todos ellos.
Los Chinos poseían una ciudad completamente inexpugnable, que los mongoles no podían vencer. Entonces el Gran Khan les dijo a los Chinos: “Denme todos los pájaros de su ciudad y yo los dejaré en paz”. Los Chinos hicieron esto felices, y entregaron las aves en grandes jaulas. Cuando el Khan los tuvo en su poder, les prendió fuego, y éstos volaron hacia los nidos y tejados de la ciudad, incendiándola, y los desesperados habitantes corrieron fuera de ella, cayendo en medio de las espadas mongolas. En una batalla crucial, contra sus enemigos Targutai y Yamuga, el Gran Khan, viendo que sus fuerzas eran muy inferiores, hizo que cada soldado hiciera un muñeco del porte de una persona y lo pusiera en su caballo de reserva(cuando un caballo se cansaba, se usaba otro que se llevaba al lado, siendo este ejercito uno de los más rápidos de la historia). El ejército del Khan se vio dos veces más numeroso, atemorizando a sus adversarios, lo que fue crucial para el desenlace de la batalla.
El Khan implantó el sistema de correo más rápido de la historia, ya que cada mensajero iba a galope tendido, con un buen par de caballos de reserva, utilizando un sistema como la posta para pasar los mensajes.
Los cinco generales más importantes del ejército mongol fueron los denominados los Lobos de Gengis Khan: Bogorchu, su anda (hermano jurado), Yebe la Flecha, Kubilai, Yelme y Subotei. Eran guerreros tan espectaculares, que los enemigos decían que “ Se alimentaban de rocío y carne humana. Son tan feroces que el Khan tiene que atarlos, pero cuando los libera para marchar a la guerra, cabalgan al viento delante de los arqueros, con la boca abierta, babeantes de alegría” lo cual, claro está, era algo exagerado.
Cuando sus conquistas los llevaron a Hungría, al no poder comparar la caballería ligera mongola con la caballería pesada húngara, simulaban una retirada, y cuando los caballos húngaros se agotaban bajo el peso de la armadura, los mongoles contraatacaban, lanzándose detrás de ellos, disparándoles flechas y matándolos por la espalda.