Nació el 24 de marzo de 1829 en el presidio de Bahía
del Espíritu Santo, Texas, cuando este aún pertenecía
a México.
En 1854 se incorporó a la rebelión liberal respaldada
por el Plan de Ayutla, y desde aquel momento militó al lado
de los liberales. También luchó por la Constitución
de 1857 y por sus principios reformistas durante la guerra de Reforma
(1858-1861). A fines de 1860, y bajo las órdenes de Manuel
González Ortega, peleó en la batalla de Calpulalpan,
con la cual se puso fin a la guerra de Reforma. Al año siguiente
Benito Juárez le designó ministro de Guerra y Marina,
puesto al que renunció en diciembre del mismo año para
ponerse al frente del Ejército de Oriente.
Cuando las tropas francesas invadieron México, el general
Zaragoza se enfrentó a ellas en las Cumbres de Acultzingo,
y también las derrotó cuando sitiaban la ciudad de Puebla,
el 5 de mayo de 1862, infringiendo así una terrible humillación
al orgulloso invasor. Desgraciadamente, el general Zaragoza sobrevivió
poco a su triunfo, pues murió de tifo en la ciudad de Puebla
el 8 de septiembre de 1862.