Juan Calvino nace el 10 de julio de 1509 en Noyon en el norte de Francia (a unos 100 kilómetros al norte de París), y recibe el nombre de Jean Cauvin. Su padre era notario del cabildo de la catedral, un laico en medio del clérigo, por lo tanto tenía un cargo elevado. Ya a la corta edad de 12 años, Juan Calvino recibe sus primeras prebendas, o sea, una parte de los ingresos de una determinada parroquia (la capilla de la Gésine). Hasta 1523 Calvino asiste a la escuela de su pueblo natal; con 14 años lo envían al Collège de la Marche, un famoso internado en París, cuyo profesor de latín y director era Mathurin Cordier. Cordier se hizo conocido como fundador de una pedagogía renovada, y aunque Calvino gozó sólo poco tiempo de sus clases de latín, lo veneró durante toda su vida. Mucho más tarde, lo llamó para organizar la educación escolar en Ginebra y Lausana.
Después de un breve tiempo, Calvino cambia a otro internado: el Collège de Mantaigu. Este es un baluarte de la ortodoxia católicorromana y un espantajo para los alumnos. Sin embargo, Calvino no parece haber sufrido demasiado allí; más bien recibió una buena y profunda formación en gramática, filosofía y teología. Uno de sus profesores, John Major, incluso redactó un conocido comentario acerca de los Evangelios y defendió las doctrinas romanas contra Wyclif, Hus y, especialmente, contra Lutero. Las enseñanzas de aquél ya habían sido difundidas ampliamente, y existía una gran necesidad de defenderse contra ellas. Probablemente, fue en este colegio donde Calvino conoció la teología católica a través de las sentencias de Pedro Lombardo (1100 -1160), los Padres de la Iglesia y Agustino (354 - 430).
Calvino se hizo de amigos, entre ellos algunos simpatizantes de la Reforma. Calvino mismo todavía no ha llegado a este punto; la polémica luterana contra Zwinglio le parece demasiado fuerte. Ni siquiera sabemos con certeza si Calvino en esa época ya conocía los escritos de Lutero. En todo caso, no adhiere a la Reforma sino que permanece fiel a la doctrina romana. Podemos caracterizar al Calvino de ese tiempo como un humanista católico que se urgía por una renovación de las ciencias, pero no por la Reforma en el sentido luterano. En 1527, y mientras Calvino todavía frecuenta el Collège de Mantaigu, recibe los ingresos de una segunda prebenda.
En un principio, el padre de Calvino quería que su hijo estudiara teología. Pero cambia sus planes, quizás debido a conflictos con los capitulares de la catedral de Noyon, quizás porque esperaba que otra ciencia diera mejores oportunidades a su hijo, y le aconseja estudiar Leyes. Calvino inicia sus estudios jurídicos probablemente en 1528 en Orléans, la facultad más famosa en ese entonces. Es muy estudioso, trabajador y perseverante. En pocos meses aprende el griego, y se deja influir cada vez más por los ideales humanistas. En 1529 abandona Orléans, y sigue su carrera en Bourges con el famoso jurista Alciat.
En 1531 Calvino se entera de que su padre está seriamente enfermo. Viaja a Noyon y acompaña a su padre en sus últimas horas. Los enfrentamientos entre el cabildo y el notario se habían agudizado tanto que este último había sido excomunicado, hecho que le pesaba muchísimo.
Después de la muerte de su padre, Calvino va a París. Ahora es independiente, y se dedica – aparte de su carrera como jurista – sobre todo a los estudios literarios. El rey Francisco I había fundado en París una nueva universidad con orientación humanista, donde se matricula Calvino. En el invierno 1531/32, Calvino redacta un comentario sobre el tratado de Séneca "De clementia“. Este libro lo hace conocido y lo integra a las filas de los humanistas más famosos de Francia. Finalmente, Calvino retorna a Orléans, donde termina su carrera con el título de licenciado en leyes.
El cuando Calvino se convirtió a la Reforma es objeto de numerosas investigaciones, aunque las pruebas siempre han sido más bien raras. Calvino mismo señala que vivenció una "conversio subita“. En su Comentario de los Salmos de 1557, Calvino recuerda mirando hacia atrás:
"Primero estaba tan porfiadamente entregado a la superstición papista que difícilmente me podía liberar de tanta mugre. Pero de repente Dios volvió mi corazón dócil y suave por una conversión súbita, aunque a mi edad yo ya estaba bastante endurecido frente a este tipo de asuntos. Sin embargo, cuando tuve algo de conocimiento sobre la piedad verdadera, inmediatamente me invadió un tremendo anhelo de sacar provecho de ello. No dejé mis diversos estudios completamente, pero los dejé cada vez más de lado. Grande fue mi sorpresa cuando, antes del término del año, todos los que sentían el anhelo por la doctrina pura se habían reunido en torno a mí para aprender, aunque yo mismo era casi un principiante.“ (Citado según una biografía sobre Calvino del año 1968).
Calvino escribe estas palabras en retrospectiva, pero no menciona ninguna fecha. Calvino no menciona una fecha, no obstante es seguro que la conversión se produjo antes del 4 de mayo de 1534, porque en esa fecha Calvino viaja a Noyon para renunciar a sus prebendas como consecuencia de su alejamiento del catolicismo. La conversión puede haberse producido ya en 1533, si es que Calvino fue coautor del llamado "Discurso de Cop“, pero este dato no está asegurado. El médico Nicolás Cop, rector de la Universidad de París, en la que está imatriculado Calvino, inaugura el 1 de noviembre de 1533 el semestre universitario con un discuro en una iglesia parisina. Su interpretación de las bienaventuranzas del sermón del monte es una alabanza del Evangelio, con lo que Cop se profesa reformado. Los franciscanos, en cuya iglesia se dicta la conferencia, acusan a Cop de herejía, y después de algunas semanas, Cop huye a Basilea, su ciudad natal. Los investigadores de Calvino debaten muy controvertidamente si este discurso se debe por lo menos en parte a la pluma de Calvino. Si así fuese, éste se habría convertido a la Reforma ya en otoño de 1533.
En octubre de 1534, París se altera sobre el llamado "caso de los afiches“. Afiches con afirmaciones contra la misa son colgados en lugares públicos y los "luteranos“ (como son llamados todos los que adhieren al pensamiento reformado) son acusados como autores de una conspiración contra el orden público y la religión. Calvino ya había causado rumores en las avanzadas de esta acción confesando públicamente su fe evangélica y haciendo proselitismo. Sea como sea: también Calvino tiene que huir de la gran urbe y buscar un lugar tranquilo donde seguir con sus estudios. Quiere redactar un catecismo para los evangélico francófonos. Así es como pasa las primeras semanas del año 1535 en Basilea. Fallecio en Ginebra en el año 1564.