CONSTELACIONES (5a. parte)

Cualquiera de las 88 agrupaciones de estrellas que aparecen en la esfera celeste y que toman su nombre de figuras religiosas o mitológicas, animales u objetos. Este término también se refiere a áreas delimitadas de la esfera celeste que comprenden los grupos de estrellas con un determinado nombre. Los Griegos reconocieron y nombraron cuarenta y ocho constelaciones. Muchas de estas constelaciones también fueron reconocidas por los árabes, los egipcios, y babilónicos. A continuación continuamos con otras constelaciones:

 

FORNAX

El Horno. La añadió a todas las del cielo, Lacaille en el siglo XVIII. El nombre exacto de la constelación es "Horno Químico". Es una constelación que no vemos desde nuestras latitudes y cubre un área de unos 400o cuadrados. Todas las estrellas de la constelación, son muy débiles. Citemos que la más brillante, la alfa, tan sólo tiene una magnitud de 3,9 y se encuentra a 40 años-luz de nosotros.

Debemos citar como muy interesante, la zona próxima a la estrella. En un campo de 1o de diámetro, se puede detectar la presencia de una decena de pálidas manchitas, cada una de las cuales es un universo semejante a nuestra Vía Láctea. El objeto más destacado de este conjunto, es una bella espiral de tipo barrado, que está a 600.000 años-luz y las estrellas que lo forman, están distribuidas en un espacio que la luz emplea 15.000 años en atravesar.


GEMINI

Los Gemelos. El Sol está dentro de Gemini del 20 de junio al 19 de julio (unos 29 días) Desde muy antiguo, se van identificando las estrellas que están dentro de cada constelación, ordenándolas de mayor a menor brillo y asignándoles una letra del alfabeto griego, empezando por la alfa y siguiendo la beta, luego la gamma etc..

Algo más reciente es, que además de que cada estrella tenga una letra del alfabeto griego, para identificarla, a las más brillantes de cada constelación, se les va bautizando con nombres propios. Nombres que casi todos, han llegado sin variar hasta nuestras civilizaciones. En otro libro, comentaba la paradoja de que Castor y Pollux, o estrellas "alfa" y "beta" de la constelación, no respetan el ser la alfa la más brillante. En efecto, la magnitud de Castor es 1,58 y la de Pollux 1,14. Dicho de otra forma, Pollux es más brillante que Castor.

La estrella, Castor, es una de las más hermosas binarias del cielo. Gemini es una constelación muy observada por los aficionados. Hay un punto de observación obligado en Gemini, que es el cúmulo M 35 (del catálogo de Messier). En Virgo, hablaremos de este gran astrónomo Carlos Messier, que nos dejó catalogados una serie de puntos del cielo que nos asombran con su observación. Concretamente la M 35, se observa con unos simples prismá ticos y con un telescopio podemos ver en él unas 300 estrellas. Por los pies de Gemini pasa la Vía Láctea.

Entre las estrellas de Gemini, el astrónomo Herschel descubrió el planeta Urano, en marzo de 1782. Este descubrimiento fue casual. Y sirvió para que aquella famosa Ley de Bode, que encajaba muy bien con los planetas conocidos en aquellas fechas, al descubrirse Urano y también coincidir los números de la ley, con la distancia al Sol deducida tras el descubrimiento, sirviera entre otras cosas, para iniciar la búsqueda de aquel planeta que faltaba en la ley de Bode y que debía ocupar el hueco del 2,8 de dicha ley. Yo aconsejaría buscar en algún libro, este tema tan sugestivo que es el de la Ley de Bode. Ya hablaremos en alguna ocasión, del descubrimiento del siguiente planeta Neptuno, que siempre que tengo ocasión digo que es una de las más fascinantes historias de la Astronomía.

Creo que es muy bonita la leyenda, que nos habla de Castor y Pollux, las dos estrellas más brillantes de la constelación. Castor domaba caballos y era mortal y Pollux, luchador invencible dios de los atletas era inmortal. Como Castor murió en un combate y no podían vivir el uno sin el otro, Júpiter le concedió la inmortalidad y los puso juntos en el cielo para siempre. Los dibujos nos los muestran cogidos de la mano En la Biblia se lee como San Pablo viajó en barco, desde la isla de Malta a Roma, llevando de signo o cabecera, la figura de los Gemelos. Es la cuarta constelación del Zodíaco. El Sol está dentro de Gemini del 20 de junio, al 19 de julio (unos 29 días). 

 

GRUS

La Grulla. Es una constelación cercana al Ave Fénix. Parece como si este animal, estuviera persiguiendo a la Grulla. Es sugestivo, ver el parecido de estos dos animales, con las siluetas formadas por las estrellas que las definen. Fue incorporada a los mapas de estrellas por J. Bayer en 1603. Ya hemos hablado de este gran astrónomo, en la constelación de Apus (El Ave del Paraíso).

Observada desde el hemisferio sur, o sea desde cualquier lugar situado debajo del Ecuador, podemos admirar entre otras la estrella alfa, que significa "La Luminosa", con magnitud 1,8 y situada del Sol a una distancia de 65 años-luz. En otras constelaciones habíamos dicho que en esta de Grus, hablaríamos algo de esas coordenadas tan esenciales en Astronomía que son, la ascensión recta y la declinación y que se representan por las dos letras del alfabeto griego, alfa y delta.

Todos los aficionados a esta ciencia deben estar familiarizados con este sistema de coordenadas que nos permite dirigir nuestro telescopio hacia cualquier parte del cielo, siempre que conozcamos dichas coordenadas. Todos los astros, estrellas, galaxias, nebulosas etc., tienen sus posiciones fijadas en los catálogos y anuarios con estos dos números. Dicho de otra forma, podemos decir que a cada punto del cielo, le corresponden dos números que son sus coordenadas ecuatoriales absolutas y recíprocamente a cada pareja de números ordenados, ascensión recta y declinación, le corresponde un punto del cielo. Si queremos leer algo más de estas coordenadas, podemos hacerlo en la constelación de Musca (La Mosca). 


HERCULES

Hercules. En esta constelación tenemos infinidad de puntos bellísimos para observar con telescopio. Pero de entre todos, es debajo de la estrella , donde está el hermoso cúmulo globular M 13. Es el famoso "Cúmulo de Hércules" visible a simple vista, como una mancha blanquecina en noches sin Luna. Los cúmulos globulares, son grupos esféricos de estrellas en los que puede haber cientos de miles de estrellas. Al cúmulo M 13, se le calcula un millón de estrellas y se puede observar con unos prismáticos.

Está de nosotros sólo a 23.000 años-luz. Fue descubierto por Halley en 1714, y es el cúmulo más brillante de los visibles del hemisferio norte. Se dice que ante el M 13, el más frío de los observadores, queda impresionado y maravillado. Todo el conjunto mide 100 años-luz de diámetro. Siempre que hablo de Hércules, creo obligado recordar un pensamiento que nos dejó aquel gran astrónomo y desde luego poeta que fue Flammarion (Nicolás Camilo), referido a la estrella ¼ de Hércules: "Miremos con atención especial la región próxima a la estrella ¼ de Hércules. Hacia allí es donde el Sol nos arrastra en su movimiento, por esos espacios infinitos del Universo.

Una noche tranquila del verano, levantemos nuestros ojos hacia esa región del cielo. Hacia ella marchamos todos nosotros, con el Sol, la Tierra, la Luna y los planetas, como una gran flota de embarcaciones que navega hacia ese puerto celeste" y termina Flammarion, con esa pregunta sin respuesta "¿Llegaremos allí alguna vez?"

En cuanto a mitologías y leyendas, digamos que se suele representar a Hércules, vestido con una piel de león. Fue adorado en Grecia como un dios. Esta constelación cubre una gran parte del cielo. Los viejos mapas de estrellas, muestran a Hércules con la cabeza hacia abajo, con un pie descansando sobre la cabeza del Dragón. Hércules, es tema de muchas antiguas leyendas. Una de ellas nos dice cómo siendo esclavo, venció las más difíciles y peligrosas tareas.

Tenía que luchar contra terribles adversarios, incluyendo un león salvaje y un reptil con nueve cabezas, la Hydra. Se dice que cuando Zeuss que era el padre de Hércules, al nacer éste, quiso que tomara leche del pecho de su mujer, la diosa Hera, Hércules fue tan impetuoso, que se le derramó un chorro de leche del pecho de Hera que se esparció por la bóveda celeste. Así se dice que se formó la Vía Láctea.


HOROLOGIUM

El Reloj. Es una constelación cercana al polo sur y por tanto como tantas otras, prácticamente invisible para nuestras latitudes. La incorporó Lacaille en 1752, famoso astrónomo (del cual hemos hablado en la constelación de Caelum). La inquietud que siempre tuvo el hombre de la antigüedad, por la medida del tiempo, le llevó a utilizar el Sol y las sombras producidas por un estilete, para medir las horas. Al principio los relojes eran de Sol, viendo las horas según las sombras que un estilete iba marcando.

Podríamos decir que fueron los primeros relojes empleados por el hombre. El inconveniente de ellos es, que únicamente funcionan cuando el Sol brilla, es decir, mientras está sobre el plano del horizonte. El paso siguiente fue la construcción de los llamados relojes de agua o clepsidras. Vinieron luego los silenciosos o de aceite y les siguieron los de arena. El primer reloj, construido sobre principios mecánicos se atribuye a un cierto Abu-Abdallah-ben-Arrancán, hijo del rey de Granada, Al­Nasser en 1309, célebre entre sus conciudadanos por haber inventado diversos modelos de relojes.

En el siglo XIX, aparece el primer reloj de bolsillo, al cual se le podía dar cuerda mediante una rueda que salía al exterior. En nuestro siglo desaparecieron éstos al aparecer los llamados extraplanos. Actualmente, la industria del reloj ha llegado a una más alta perfección con los relojes de pulsera y los de broche, de los que muchos alcanzan la categoría de valiosas joyas. Suiza es la nación que en la actualidad va a la cabeza del mundo en la industria relojera. La importancia que desde siempre tuvo la medida del tiempo, hizo que "el reloj", terminara por ser una constelación más del cielo. 


HYDRA

La Serpiente. Esta constelación, es la más grande del cielo en cuanto a longitud, pues desde la cabeza a la cola ocupa más de 100o. La cabeza se puede observar en invierno y la cola en verano. La cabeza está debajo de Cáncer y podemos seguir toda la constelación que va recorriendo Leo, Virgo y Libra. Es difícil ver la constelación, dado el poco brillo que tienen la mayoría de sus estrellas. La estrella más brillante de ella es Alphard, o también "el Corazón de la Serpiente de Agua" como también se la conoce.

También es conocida como "La Solitaria", ya que en sus proximidades, no hay ninguna otra estrella. Esta situada a 95 años-luz de nosotros y es 100 veces mayor que nuestro Sol. Su posición en el cuerpo del animal, bien pudiera corresponder al corazón. La segunda estrella de la constelación en orden de brillo, o estrella beta, es una bellísima doble de magnitudes 5 y 5,4.

La cabeza de Hydra, proporciona un interesante campo de observación, para unos simples prismáticos. Es obligado citar, el M 83, que es un hermoso cúmulo globular con bordes muy difusos y del que podemos ver su fotografía en cualquier libro de Astronomía. Al lector curioso le diremos que en el cielo, hay cuatro constelaciones que recuerdan a una serpiente. Esta que estamos citando ahora, y también Hidrus (Hydra macho), y Serpens, que aunque en los catálogos se la considera como una constelación, claramente entendemos que deberían ser dos, una Serpens Cauda y otra Serpens Caputi. Ambas están separadas por Ophiuchus.

Muchas antiguas leyendas, nos hablan de serpientes y dragones, por lo que no es sorprendente que se asociaran alguna vez estas criaturas con las estrellas del cielo. La mayor de éstas es la Hydra, que casi abarca la tercera parte del firmamento, aunque según sea la latitud del lugar en que nos encontremos, muchas veces la veremos muy baja cerca del horizonte y por tanto nos aparece tapada por árboles y edificios. La estrella más importante, es Alphard, que significa "estrella solitaria". Una vieja leyenda, nos habla de que el cuervo era el pájaro favorito del dios Apolo. Un día, Apolo lo envió muy lejos a una fuente, en busca de agua.

En el viaje de regreso el cuervo se entretuvo ya que encontró una higuera y se posó en una de sus ramas, en espera de que los higos madurasen. Su tardanza enojó, lógicamente a Apolo, de tal manera que no sólo le convirtió sus plumas plateadas en negro, sino que le colocó de tal forma en el cielo, justamente fuera del alcance de la Taza (otra constelación próxima), para que así nunca pudiera satisfacer su sed. Es curioso que las tres constelaciones que aparecen en todas las leyendas, la Hydra, el Cuervo y la Taza, aparecen entremezcladas en el cielo. 


HYDRUS

Hidra Macho. Es una constelación, que no podemos ver desde nuestras latitudes, ya que se encuentra cercana al polo Sur del cielo. Es también invisible para casi toda Europa.

La incorporó Bayer en 1603. Se pueden consultar algunos datos de este astrónomo, en la constelación de Apus y de Cetus. La constelación está rozando a Octans, que sabemos es la que contiene al Polo Sur del cielo. Por tanto, comprendemos que las declinaciones de todas sus estrellas, son de valores negativos y muy altos. La estrella más brillante de la constelación, sólo tiene de magnitud 3. Su distancia al Sol es de 30 años-luz.


INDUS

El Indio. Se suele decir que el nombre de la constelación de Indus, es un homenaje a los habitantes del Nuevo Mundo. No se le ve desde España, por las declinaciones tan bajas que tienen sus estrellas, o dicho de otra forma, por estar muy cercana al polo sur del cielo. La estrella más brillante de la constelación tiene de magnitud 3,2 por lo que se comprende lo pocos brillantes que han de ser las restantes.

Fue introducida en el cielo por Bayer, que sabemos hizo lo mismo con otras constelaciones del cielo del Sur, por ejemplo, Pavo, Tucán, Grulla, Fénix etc... La segunda estrella en cuanto a brillo que es la beta, tiene una magnitud de 3,7 y está situada 11o al sur de la alfa. Es una estrella anaranjada y es 150 veces más luminosa que nuestro Sol.  


LACERTA

El lagarto. Es una pequeña constelación, que se encuentra casi toda ella situada en la Vía Láctea. La introdujo en el cielo J. Evelius en 1690. Evelius, era conocido como el astrónomo de Danzig, ya que en esta ciudad trabajó en sus estudios de Astronomía. En su obra Prodromus Astronomiae, publicada en ese año 1690, comunicaba que había advertido entre las constelaciones de Andrómeda y El Cisne, diez pequeñas estrellas desconocidas hasta entonces y había juzgado oportuno reunirlas en una nueva constelación la del Lagarto, puesto que no había sitio para colocar otro animal más grande e importante.

En esta constelación y en 1936 apareció una "nova", a la que se conocía hasta esas fechas, como una débil estrella de magnitud 15. En tan sólo tres días, subió hasta la magnitud 2. Se dilató rápidamente y hoy representa todavía el típico ejemplo de nova rápida. En la actualidad, ha vuelto a ser una débil estrella blanca, de magnitud 14,8. 


LEO

El León. El sol está dentro de Leo, desde el 9 de agosto hasta el 15 de septiembre (unos 37 días) Es la sexta constelación del Zodíaco (para algunos acaso sea la 5a.). Es una de las constelaciones más bellas de esta zona del cielo. Recuerda perfectamente, viendo las estrellas que configuran la constelación, la figura del rey de los animales.

La estrella más importante es Regulus, que se encuentra de nosotros a 85 años-luz y tiene una magnitud de 1,35. La constelación de Leo es muy ancha en el sentido de las ascensiones rectas. La estrella que se encuentra en la cola del León o estrella "beta", llamada Denébola, es un hermoso par de colores anaranjado y azul. La constelación la atraviesa el plano del Ecuador.

Creo que es obligado hablar del enjambre meteórico de las Leónidas, que proviene de la desintegración del cometa Tempel-Tuttle, descubierto hace muchos años. Los antiguos investigadores, fijan la primera aparición del cometa, en el año 903 de nuestra era. En las épocas en que retorna este cometa, que lo hace cada 33 años, el espectáculo de las Leónidas, es extraordinario. La mayor manifestación de lluvia meteórica nunca vista por los ojos del hombre, tuvo lugar el 13 de noviembre de 1833.

El cielo nocturno, según leemos en algún libro, pareció incendiarse bajo el denso bombardeo de partículas cósmicas y durante largas horas se llenó de silenciosas estelas, fosforescentes que produjeron una impresión y una admiración profunda, entre los pueblos de Europa que lo presenciaron. En el último paso del cometa, que se produjo en noviembre de 1966, el espectáculo volvió a ser grandioso. Parece que se contaron de 2.000 a 2.500 meteoros por minuto. El cielo parecía estar literalmente en llamas. La próxima cita con el cometa, tendrá lugar hacia el 17 ó 18 de noviembre de 1999. En esos días, tendremos ocasión de comprobar si se repite el maravilloso espectáculo pirotécnico que vieron nuestros padres.

La mitología, nos trae una ligera mención a la estrella más brillante de la constelación. Regulus, significa "pequeño rey". En Egipto, dice la leyenda que hacia abril, en que se observa muy bien esta constelación, el río Nilo se desbordaba y venían los leones del desierto para beber. Al pasar el tiempo, la cabeza del león y el cuerpo entero, se han utilizado mucho para adornos de fuentes y parques.  


LEO MINOR

El Pequeño León. Es una constelación, en que apenas hay estrellas importantes. Fue incorporada al cielo por Hevelius en el siglo XVII y está muy cerca de la Osa Mayor, precisamente la bordea por su parte más al norte y hace lo mismo con Leo, por la parte más al sur. La estrella más brillante de la constelación, tan solo tiene de magnitud 3,9 y su distancia al Sol es de 100 años-luz. Es curioso que esta constelación, apenas tiene estrellas brillantes, estando tan cerca de esas constelaciones que hemos citado.

Quizás la estrella más curiosa sea "R Leonis Minoris", que es variable, con un periodo de 370 días, en cuyo intervalo de tiempo, su magnitud oscila entre 13 y 6. Cuando alcanza este último valor, la podemos ver con un ojo de agudeza visual normal. En cambio en el otro extremo, cuando tan solo tiene una magnitud de 13, necesitamos un buen telescopio y además, conocer su posición en el cielo, si queremos verla. Aunque en otros momentos, hemos hablado de las magnitudes de las estrellas, creemos que no vendrá mal volver a tocar este tema.

Lo que caracteriza la luz con que vemos las estrellas es lo que denominamos magnitud. Depende de su tamaño y de su proximidad a nosotros. Así podemos decir que las estrellas más brillantes, están en las magnitudes 0 y 1. La magnitud o brillo de una estrella, equivale a 2,5 estrellas de la magnitud siguiente. Es decir, que para encontrar la misma luz que nos ofrece una estrella de magnitud, por ejemplo 1, tenemos que juntar dos estrellas y media de la magnitud 2 y para tener la misma intensidad de luz que nos ofrece una estrella de magnitud 2, necesitamos 2,5 estrellas de magnitud 3 y así sucesivamente.

Fue Hiparco quien en el siglo II a. C., clasificó las estrellas en función de su brillo. Describió las veinte estrellas más brillantes como de magnitud 1 y las más débiles que alcanzaba a ver con su vista, como de sexta magnitud. A partir de 1850, la relación de luminosidad entre una estrella de primera magnitud y otra de sexta, se fijó exactamente en "cien". Es decir, que hacen falta 100 estrellas de magnitud 6, para que juntas, brillen tanto como una de magnitud 1.

Esto significa con más rigor, que cada estrella de una cierta magnitud, equivale en brillo a 2,512 veces la de la magnitud siguiente. Como complemento a esto, digamos que la estrella más brillante del cielo que sabemos es Sirio, situada en la constelación del Can Mayor, tiene una magnitud de -1,5.

Alguna vez hemos leído que Leo Minor (El León Menor, o El Pequeño León), es una constelación de relleno, o sea, que como en el cielo no puede haber ningún espacio vacío, ni ninguna estrella que no pertenezca a alguna constelación, al haber este hueco surgió el rellenarlo con ella. 


LEPUS

La Liebre. Este pequeño grupo de estrellas en forma de liebre agachada, se encuentra debajo del pie de Orión. Parece como si el gran cazador del cielo que representa esta constelación, nos estuviera insinuando que acaba de matarla y la ha colocado a sus pies. Hermes, nombre griego de Mercurio o "el mensajero de los dioses" es el personaje al que se recurre para explicar la presencia de esta constelación en el cielo, dada la velocidad con que se mueve este animal y dado que a Mercurio, se le representa muchas veces con dos alas en sus pies. Mercurio es, "el Dios Alado y mensajero del Olimpo".

El planeta que lleva ese nombre, primero del Sistema Solar, se mueve a gran velocidad en su órbita alrededor del Sol (entre 37 y 56 Km por segundo). La estrella más brillante de la constelación es "alfa Leporis", que tiene tan solo una magnitud de 2,7 y está a 900 años-luz de nosotros. La beta, es triple aunque difícil de separar. El origen de la constelación se pierde en la lejanía de los tiempos. Los árabes la llamaron "El Trono del Gigante" aludiendo a la especie de pedestal, sobre el que tenemos a Orión que domina por el norte.

En la astronomía egipcia, esta región celeste, formaba parte de la barca de Osiris, que surcaba la corriente del Nilo. Los árabes la llamaron "El Trono del Gigante". 


LIBRA

La Balanaza. Es la constelación número ocho, de entre todas las del Zodíaco. El Sol está en Libra, del 30 de octubre, al 22 de noviembre (unos 22 días). Es una constelación cuyo borde más boreal, es precisamente el plano del Ecuador.

Creemos interesante para los estudiosos de estos temas, detenernos a hablar del punto que sigue denominándose "Punto Libra", que es por donde el Sol en su caminar, (aparente alrededor de la Tierra), atraviesa el plano del Ecuador, por segunda vez. (la primera, lo hacía en el equinoccio de Primavera, que es el que tomamos como origen de esa coordenadas ascensión recta, que representamos por la letra griega alfa, Así pues, cuando el Sol está atravesando el plano del Ecuador, la constelación sobre la que se proyecta en la actualidad es Virgo.

Es decir, si se pudieran ver las estrellas que hay tras el Sol, en esas fechas en que empieza la estación del otoño en nuestras latitudes, o sea hacia el 21 de septiembre, la constelación que veríamos sería Virgo. En cambio, hace 2.000 años era Libra. En esos momentos, cuando el Sol está en el "Punto Libra", también llamado "equinoccio de otoño", las dos coordenadas que tiene el Sol tanto en "ascensión recta", como en "longitud eclíptica" es de 180o.

Aunque no querría profundizar en estos conceptos más que lo imprescindible, ya decía que para aquel estudioso de todos estos temas, le aconsejar&iaicute;a buscar algún otro libro de mas alto nivel, en que se describan los sistemas de coordenadas que manejamos en Astronomía.

El nombre dado a esta constelación, es muy antiguo y es debido a que sus dos estrellas principales, Zubenubi, que es amarilla y Zubanelya que es verde, son de igual magnitud, lo que permite imaginar los dos platos de una balanza. Así pues, repetimos que en ese punto que llamamos Libra, El Sol se proyecta sobre la constelación de Virgo En la época del año en que veremos esta constelación, la oscuridad nos llega tarde. Libra es el único signo del Zodíaco, que no representa una criatura de tipo humano o animal.

Los romanos, llamaron a este grupo de estrellas "las balanzas", en memoria de Julio César, su emperador, en homenaje a su sabiduría y justicia. Los egipcios nos dejaron una leyenda, en que decían que a todo hombre al morir, se le pesaba el corazón, poniendo en el otro platillo de la balanza una pluma. 


LUPUS

El Lobo. Es una constelación del hemisferio sur, y está rodeada por las de Libra, Centaurus, Circinus, Norma y Scorpio. Todas sus estrellas son poco brillantes, por lo que si queremos ver alguna de ellas, será imprescindible buscar sus coordenadas alfa y delta (ascensión recta y declinación), y colocarlas en los limbos del telescopio, instrumento esencial para encontrar puntos débiles del cielo.

Además las veremos con dificultad, cerca del horizonte, dadas las declinaciones de sus estrellas. Es lástima que al tener tan cerca de ella, las constelaciones de El Escorpión y El Centauro, con tanta riqueza y vistosidad que tienen, ha de defraudarnos sin duda este Lupus (El Lobo).

También queremos comentar, que ese fenómeno que tantas veces estamos citando como "La Precesión de los Equinoccios", que hace girar el eje terrestre, alrededor del polo Pi de la Ecliptica y que entre sus consecuencias, está que nuestra estrella polar, vaya cambiando con el transcurrir de los siglos, ha motivado que constelaciones que ahora no podemos ver, o las vemos mal desde nuestras latitudes, en cambio, los antiguos pueblos babilonios y griegos, podían lograrlo con facilidad. Tanto es así, que Tolomeo, incluyó esta constelación de Lupus (El Lobo), entre las 48 constelaciones que nos dejó catalogadas.

Existe una versión en los libros de mitologías, en que parece que relacionaban a esta constelación, con la legendaria loba que amamantó a Rómulo y Remo. 


LYNX

El Lince. Está situada sobre la cabeza de los Gemelos (Gemini). El nombre, se lo puso el astrónomo Hevelius, ya que según él, quien era capaz de ver con claridad las estrellas que perfilan la constelación, demostraban tener la agudeza visual de este animal. Es digno de citar el cúmulo NGC 2419 que fue descubierto por Herschel en 1788.

Se trata del cúmulo más alejado de la Vía Láctea y parece que se encuentra a más de 200.000 años-luz del centro de nuestra galaxia. Lo vemos con apenas una magnitud de 11. Siempre aconsejo al lector aficionado por esta bella ciencia, a que tenga al alcance de su mano algún Atlas del Cielo, o algún mapa en que aparezcan todas las constelaciones.

En cuanto al primero, le sugeriría, por ejemplo, el libro que con ese título: "Atlas del Cielo", publicaba hace bastantes años. Otro tema, es el de estar familiarizado con los sistemas de coordenadas que se manejan en Astronomía y que son herramientas indispensables para aquel lector que tenga un telescopio y quiera utilizarlo para curiosear el "cielo profundo".

Sé la dificultad que entraña la comprensión de los cuatro sistemas: el de coordenadas horizontales, el de las coordenadas ecuatoriales horarias y absolutas y finalmente el de las eclípticas, este último, casi reservado para todo el tema de los planetas y astros que se mueven alrededor del Sol. Otra dificultad adicional es el aprender a pasar de unos sistemas a otros. 


LYRA

El instrumento favorito de Orfeo. En esta constelación debemos empezar lo primero por hablar de la estrella Vega, estrella alfa ,de la constelación, que ocupa el quinto lugar en orden de magnitudes entre todas las estrella del cielo. Esa estrella, junto con Deneb en El Cisne y Altair en el Aguila, dibujan en el cielo, lo que llamamos "el Triángulo del verano". Sabemos que en su centro, más o menos, se encuentra la estrella doble más bella del cielo, a nuestro parecer, que es Albireo, o estrella beta (ß) de El Cisne.

En cualquier noche del verano y también del otoño, basta levantar nuestros ojos al cielo para encontrarnos con esas tres estrellas. Es obligado decir que, dadas las declinaciones de sus estrellas, casi pasan por el cenit de nuestras latitudes. Esto hará que sean molestas de observar cuando tratemos de encontrarlas con el buscador, aunque ya después en el telescopio, al tener en general acodado el ocular, la cosa cambiará.

Pero volvamos a Vega. Su magnitud es 0,03. Está muy cerca de nosotros, tan sólo a 27 años-luz, o su equivalente 8,1 parsec. Es una estrella blanca, 50 veces más brillante que el Sol. En Vega se han apreciado unos ligeros cambio en su magnitud, los que se atribuyen modernamente a que pudiera estar rodeada por un cinturón o nube de materiales, es decir algo parecido al anillo de Saturno

En esta zona del cielo tenemos la nebulosa planetaria 6720, o M 57 (del catálogo de Messier), o famosa nebulosa anular de Lyra, que aparece fotografiada en multitud de libros. Fue descubierta en 1779 por el astrónomo francés Antoine Darquier. Parece que se encuentra de nosotros a unos 2.000 años-luz. Es una especie de aro que rodea a una estrella azul, que nos proporciona un grandioso espectáculo, aunque sea muy difícil de ver, ya que su magnitud es tan sólo de 9,0.

En la historia griega, la lira era el instrumento preferido del dios Orfeo. Un día Orfeo, hizo un trato con el rey Hades, a cambio de quedarse con Eurídice su mujer que había muerto. El rey aceptó, y le permitio volver juntos a la tierra, pero hubo una condición y era que cuando Orfeo fuera por ella, no debía mirar hacia atrás. Desgraciadamente, no pudo resistir la tentación y aunque muy ligeramente, echó una ojeada hacia atrás, por lo que ella inmediatamente desapareció.


MENSA

La Mesa. Esta constelación la incorporó al cielo del sur, el astrónomo Lacaille en 1752. En la parte norte de la constelación, se encuentra la famosa gran "Nube de Magallanes". Basta ver algún mapa del cielo, para comprobar que casi está tocando el Polo Sur.

Concretamente bordea la constelación de Octans, que sabemos es la que cubre el Polo Sur del cielo. En otros momentos hemos hablado de los telescopios, instrumentos indispensables si queremos ver con detalle muchos puntos débiles del cielo, que luego resultan ser apasionantes nebulosas o cúmulos, con millones y millones de estrellas. Lo que para Galileo, y todos los astrónomos de su tiempo apenas eran débiles manchas entre las estrellas, resultan ser vistos con telescopios, asombrosos y apasionantes cúmulos o galaxias.

Hemos recordado a Galileo (1564-1642), que sabemos fue el primer astrónomo que tuvo la fortuna de tener en sus manos un telescopio y fue el primero que se asombró con la observación de la Luna, el primero que descubrió los satélites de Júpiter y el primero que vio el anillo de Saturno. En fin, el primer hombre que empezó la observación de todo lo que había sido invisible hasta esos momentos.

Sabemos que los instrumentos astronómicos cada vez van teniendo más calidad óptica. Hemos de pensar que actualmente, cualquier telescopio de aficionado, es mejor que cualquiera de aquellos con los que tanto observó Galileo y en los que naturalmente todas las imágenes obtenidas habían de ser muy borrosas. No es de extrañar que tantos y tantos astrónomos de la antigüedad acabaran ciegos, de forzar sus ojos, en la observación estelar. 


MICROSCOPIUM

Microscopio. Fue como muchas otras constelaciones del cielo del sur, descubierta por Lacaille e incorporada a los catálogos. Está también, relativamente cerca del Polo Sur y por tanto, no podemos verla desde nuestros horizontes de España. Casi todas las estrellas que configuran la constelación, apenas las veremos a "ojo desnudo", pues apenas alcanzan la magnitud 5, y sabemos que un ojo con agudeza visual normal, sólo llega a ver las de magnitud 6.

Por supuesto, con unos simples prismáticos, nos asombraremos con su observación. Es una constelación como hemos comentado en alguna otra que solamente está limitada por dos meridianos y dos paralelos. Es decir, es como un pequeño rectángulo en el cielo, según la proyección que utilicemos para representarla. En una Mercator, nos aparecería como un rectángulo exactamente.

El lector debe saber que, para representar cualquier zona del cielo, utilizamos distintos sistemas entre los que está esa proyección de Mercator que hemos citado. No querr&ioacute;a insistir más en esto, y solo invitar a quien quiera profundizar en estos temas que consulte un libro mío Geodesia y Cartografía Matemática. En la segunda parte del libro, hablo de los sistemas de representación que hemos de usar, y que cuando hablamos del cielo, interesa que sea un "sistema conforme", o sea que conserve los ángulos. De esta forma, las figuras que nos proporcionan las estrellas en el cielo, se conservan en la representación.  


MONOCEROS

El Unicornio. Fue incorporada al cielo en el siglo XVII por J. Bartsch. Está situada prácticamente en medio de la Vía Láctea, teniendo varios racimos de nebulosas notables. Igualmente el plano del Ecuador la atraviesa, dejando parte de ella en el hemisferio boreal y la otra parte en el austral. En esta constelación, tenemos un punto de observación muy bello, que es el llamado "Arbol de Navidad", que perfila como un racimo de estrellas y que se halla de nosotros a unos 2.600 años-luz.

La estrella más brillante de la constelación, tiene una magnitud de 4,1 y se halla a 180 años-luz. Hay además en ella, una nebulosa o cúmulo maravilloso llamada "La Roseta" o "La Rosa", cuya fotografía se reproduce con mucha frecuencia en los libros y que siempre he dicho que ningún pintor, sería capaz de conseguir un dibujo de una rosa que tuviera más delicadeza que la que tiene el cúmulo.

Modernamente, las emisiones pancromáticas de las fotografías, han permitido obtener imágenes de increíble colorido, con los blancos, rojos, azules y violetas combinándose de tal forma que esta "Rosa del cielo" es, sin duda, el objeto al menos fotográfico más bello de cuantos ha llegado a conocer el hombre. 


MUSCA

La Mosca. Esta constelación fue incorporada al cielo del sur por Lacaille en 1752. Hemos hablado de este astrónomo en la constelación de Caelum. Antiguamente era conocida con el nombre de "La Abeja". La estrella más brillante de la constelación es la alfa y tiene una magnitud de 3,0 lo que indica lo débiles que son las restantes.

Hemos hablado muchas veces de esas coordenadas ecuatoriales absolutas, ascensión recta y declinación que se representan por las letras griegas alfa y delta y que son imprescindibles para los aficionados. En otras ocasiones, hemos comentado que en esta constelación de La Mosca, íbamos a hablar algo más de ese sistema de coordenadas. A cada pareja de números ordenados alfa y delta, le corresponde un punto del cielo. El origen de la primera coordenada, la ascensión recta, es independiente del lugar de observación.

Es uno de los puntos de intersección del plano del Ecuador y de la Eclíptica. Se denomina Equinoccio de Primavera, o Punto Vernal, o Punto Aries. Aprovechamos para repetir lo que hemos dicho en otras ocasiones y es que, a pesar de llamarse Punto Aries, al punto en que el Sol atraviesa el plano del Ecuador, hacia el 21 de marzo, la constelación sobre la cual se proyecta en la actualidad no es la de Aries, lo que ocurría hace 2000 años, sino la de Piscis.

Esto, que está originado por ese fenómeno que conocemos como "Precesión de los Equinoccios", tiene como consecuencia importante, el que todas las constelaciones del Zodíaco, están cambiados respecto de las que se consideraban hace esos 2000 años. Así pues, la ascensión recta se mide sobre el plano del Ecuador, en sentido directo a partir del Equinoccio, hasta encontrar el meridiano del astro que consideremos. Varía entre 0o y 360o ó como más frecuentemente se considera, entre 0 y 24 horas (se mide más en tiempo que en grados).

La segunda coordenada, que llamamos declinación, es el arco medido sobre el meridiano, a partir del Ecuador. Puede ser positiva o negativa, según el astro se encuentre entre el plano del Ecuador y el Polo Norte, o entre el Ecuador y el Polo Sur, o dicho de otra forma, según se encuentre en el hemisferio boreal o austral.

La declinación varía entre 0o y ± 90o. Volvemos a indicar que a cada pareja de números ordenados, ascensión recta y declinación, le corresponde un punto del cielo, y a cada punto, le corresponden dos números que son sus coordenadas ecuatoriales absolutas. Insistimos pues en que cada vez que vamos buscando una estrella, o un cúmulo, o una nebulosa, o cualquier punto del cielo, conociendo sus dos coordenadas alfa y delta, tenemos resuelto el problema, pues bastará ponerlas en nuestro telescopio.

Sé que para muchos aficionados que adquieren un telescopio, es realmente complicado comprender este sistema tan esencial y por eso, siempre les animo a que traten de perderle el respeto, ya que en definitiva son de muy fácil comprensión. 

En el siguiente artículo: Norma, Octans, Ophiuchus, Orion, Pegaso, Perseo, Pictor, Piscis, Piscis Austrinus, Puppis, Pyxis, Reticulum, Sagitta, Sagitario, Scorpio, Sculptor, Scutum, Serpens Caputi, Serpens Cauda, Sextans.