La celebración del Día del Niño se remonta al año de 1924, cuando la Liga de las Naciones, precursora de las Naciones Unidas, avaló la primera Declaración de los Derechos del Niño...
Estableciendo que "la humanidad les debe a los niños lo mejor que tiene para ofrecer".
Desde entonces, se convocó a la celebración internacional para honrar a los niños y las niñas.
En las primeras declaraciones sobre los derechos humanos, la comunidad mundial reconoció la prioridad que debe recibir la protección de los derechos de la infancia.
Posteriormente, en 1948, las Naciones Unidas, organización fundada en 1945 tras la Segunda Guerra Mundial, aprobó una segunda Declaración de los Derechos del Niño en la cual figuraban siete puntos fundamentales relacionados con los niños.
Ese mismo año, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó también la Declaración Universal de los Derechos Humanos y más tarde, en 1959, la Asamblea General autorizó una tercera Declaración de los Derechos del Niño, más detallada que las anteriores.
Sin embargo, estas declaraciones de los Derechos de los Niños sólo constituyeron expresiones de buena voluntad y no tratados con fuerza legal.
Esto significó que, aunque los Estados podían estar de acuerdo con lo que decía cada Declaración con respecto a los derechos de los niños, no estaban jurídicamente obligados a garantizar la vigencia de los derechos en sus países.
Fue hasta 1979, Año Internacional del Niño, cuando el Gobierno de Polonia propuso agregar a la Convención declarada en 1959 diez puntos de texto jurídico sobre la ejecución de la declaración.
A partir de ese año, y durante una década, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas creó un grupo de trabajo al que se le asignó la tarea de examinar y ampliar el texto polaco.
El grupo estaba integrado por representantes gubernamentales y miembros de agrupaciones de la sociedad civil, a ellos se agregaron personas independientes expertas en derechos humanos, delegados observadores de gobiernos no miembros de las Naciones Unidas y otros organismos no gubernamentales.
Finalmente, en 1989 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño por unanimidad y, el 2 de septiembre de 1990, el tratado entró en vigor con fuerza legal para todos los Estados que lo ratificaran.
Desde entonces, la Convención ha sido mejorada en función de las necesidades de justicia para uno de los sectores más vulnerables de la humanidad, conformado por la población infantil.
Por ejemplo, en mayo de 2000 se agregó un protocolo que prohíbe el empleo de niños en conflictos armados, puesto en vigor el pasado 12 de febrero de 2002, donde se establece una edad mínima de 18 años para participar directamente en un conflicto armado; para ser objeto de reclutamiento forzoso u obligatorio, y para cualquier tipo de reclutamiento o servicio en grupos armados no gubernamentales.
A partir de la Convención de los Derechos de los Niños, diferentes naciones han tomado conciencia de su responsabilidad social y han dado un paso importante estableciendo una fecha de celebración que exalte la importancia de los niños y las niñas y contribuya en el ejercicio de los derechos de los niños.
El Día Universal del Niño debe ser mucho más que un día de celebración con juegos y fiestas. Debe promover un sentimiento de comunidad y comprensión universal con los niños de todas las naciones.
A partir de la convención de los Derechos de los Niños, diferentes naciones vienen celebrando el Día del Niño.