HISTORIA DE LA FOTOGRAFIA

La palabra fotografía, escribir o dibujar con luz, viene de dos vocablos griegos “foto” que significa luz y “graifa” que significa escritura. La palabra cámara, viene del latín “camera” que significa habitación o cámara. La cámara oscura era una habitación, con un pequeño orificio en una de las paredes, por el cual se filtraba la luz proyectando la imagen del exterior en la pared opuesta, esto les servia entre otras cosas para hacer esbozos y en el año 300 AC., Aristóteles la utilizaba para estudiar los eclipses de sol, también fue utilizada por Leonardo Da Vinci.

La sensibilidad a la luz de ciertos compuestos de plata, particularmente el nitrato y el cloruro de plata, era ya conocida antes de que los científicos británicos Thomas Wedgwood y Humphry Davy comenzaran sus experimentos a finales del siglo XVIII para obtener imágenes fotográficas. Consiguieron producir imágenes de cuadros, siluetas de hojas y perfiles humanos utilizando papel recubierto de cloruro de plata. Estas fotos no eran permanentes, ya que después de exponerlas a la luz, toda la superficie del papel se ennegrecía, con lo cual nunca pudieron llegar a conseguir el fijado de las imágenes

Con el paso de los años la cámara oscura fue evolucionando hasta convertirse en una caja pequeña y manejable con un lente óptico que permitía conseguir una imagen mas clara, ya que el cuarto oscuro, la imagen era borrosa. En el año 1816, el inventor francés, Nicéphore Nicephore Niépce, consiguió, utilizando la cámara oscura y papel tratado con cloruro de plata pero no consiguió fijar la imagen. Y le da el nombre de heliograbados o Heliografía. Pero no consiguió un método para invertir las imágenes.

En el año 1831, el pintor francés, Louis Jacques Mandé Daguerre, invento el proceso conocido como “Daguerrotipo”, que consistía en láminas tratadas con una capa sensible a la luz, empleando vapores de mercurio para fijar la imagen positiva, aunque se ennegrecía y la imagen desaparecía. Su procedimiento resulta ser el antecesor de la fotografía instantánea de Polaroid.

En 1841, el inventor ingles, William Henry Fox Talbot, invento una técnica parecida a la del francés Daguerre, llamada "Calotipos” que consistía en utilizar un papel negativo del cual podía obtener varias copias. El papel que tenía un recubrimiento con yoduro de plata lo sumergía en una disolución de nitrato de plata y ácido gálico de que resultaba más sensible a la luz. Uso como fijador el tiosulfato de sodio y acorto los tiempos de exposición.

A partir de aquí, las investigaciones se concentraron en conseguir un papel para los negativos que fuese lo suficientemente sensible como para ser rápidamente impresionado. En 1851, un escultor inglés, Frederick Scott Archer, inventó un proceso al colodión húmedo con el cual obtenía negativos sobre una placa de cristal, lo que significó otro gran paso. Claro que la cuestión era aún muy trabajosa, porque como había que utilizar placas húmedas el fotógrafo tenía que llevar todo su equipo consigo. Mas la idea básica era apta, y por eso en 1871 R.L. Maddox introdujo las emulsiones de gelatina y bromuro de plata, logrando las primeras placas secas estables. Esto permitió acortar los tiempos de exposición y derivó en la creación del obturador, para abrir y cerrar el objetivo rápidamente. John Eilliam Herschel da el nombre de "fotografías" a las imágenes fijas.

Su logro condujo a las primeras cámaras de tamaño pequeño que se complementaron con un procedimiento aplicado por primera vez en 1860: el "flash" o iluminación artificial, cuyo iniciador había sido el fotógrafo francés Nadar (seudónimo de Gaspar-Félix Tournachon, famoso retratista y el primero en obtener una fotografía aérea), quien empleó magnesio para fotografiar las catacumbas de París. Tal vez por eso no asombró que unos años después, en 1888, el norteamericano George Eastrnan (1854-1932) patentara la película transparente y una máquina muy sencilla que llamó "Kodak" por el sonido que hacia al dispararla. Su producto venia con un rollo para 10 imágenes y enseguida conquistó el mercad6, convirtiendo a la fotografía en algo masivo por primera vez. Ya por entonces se hablan efectuado los experimentos iniciales para obtener fotografías en colores. Los primeros "autocromos" (fotos color) fueron tomados en Francia hacia 1907. En 1913, sale al mercado la primera cámara Leica, y pone a la venta el primer rollo de 35 mm.

El inventor inglés William Fox creó en 1939 el proceso negativo-positivo usado en la fotografía moderna, y algunos años después, en 1947, el científico norteamericano Edwin H. Land ideó una forma de obtener fotografías instantáneas que calmasen la ansiedad de su pequeña hija por ver las fotos terminadas: había nacido la cámara "Polaroid". Hoy, ya se trabaja con imágenes digitales almacenadas en disquetes, las cámaras son super automáticas, las fotos pueden retocarse y procesarse por computadoras y con los colorantes diazo se obtienen colores muy puros y de enorme fidelidad. Día a día, los técnicos de las grandes compañías fabricantes de cámaras y procesos fotográficos construyen un futuro sorprendente.


Siglo XX

A comienzos de este siglo la fotografía comercial creció con rapidez y las mejoras del blanco y negro abrieron camino a todos aquellos que carecían del tiempo y la habilidad para los tan complicados procedimientos del siglo anterior. En 1907 se pusieron a disposición del público en general los primeros materiales comerciales de película en color, unas placas de cristal llamadas Autochromes Lumière en honor a sus creadores, los franceses Auguste y Louis Lumière. En esta época las fotografías en color se tomaban con cámaras de tres exposiciones.

En la década siguiente, el perfeccionamiento de los sistemas fotomecánicos utilizados en la imprenta generó una gran demanda de fotógrafos para ilustrar textos en periódicos y revistas. Esta demanda creó un nuevo campo comercial para la fotografía, el publicitario. Los avances tecnológicos, que simplificaban materiales y aparatos fotográficos, contribuyeron a la proliferación de la fotografía como un entretenimiento o dedicación profesional para un gran número de personas.




Esta es la denominada cámara Mamut, la cámara fotográfica más grande del mundo. Se construyo en los Estados Unidos en el año 1900, y su peso era aproximadamente de unos 450 kilos. El tamaño de las placas de cristal eran de 130 X 240 cm.





La cámara de 35 mm, que requería película pequeña y que estaba, en un principio, diseñada para el cine, se introdujo en Alemania en 1925. Gracias a su pequeño tamaño y a su bajo coste se hizo popular entre los fotógrafos profesionales y los aficionados. Durante este periodo, los primeros utilizaban polvos finos de magnesio como fuente de luz artificial. Pulverizados sobre un soporte que se prendía con un detonador, producían un destello de luz brillante y una nube de humo cáustico. A partir de 1930, la lámpara de flash sustituyó al polvo de magnesio como fuente de luz.

Con la aparición de la película de color Kodachrome en 1935 y la de Agfacolor en 1936, con las que se conseguían trasparencias o diapositivas en color, se generalizó el uso de la película en color. La película Kodacolor, introducida en 1941, contribuyó a dar impulso a su popularización. Muchas innovaciones fotográficas, que aparecieron para su empleo en el campo militar durante la II Guerra Mundial, fueron puestas a disposición del público en general al final de la guerra. Entre éstas figuran nuevos productos químicos para el revelado y fijado de la película.

El perfeccionamiento de los ordenadores facilitó, en gran medida, la resolución de problemas matemáticos en el diseño de las lentes. Aparecieron en el mercado muchas nuevas lentes que incluían las de tipo intercambiable para las cámaras de aquella época. En 1947, la cámara Polaroid Land, basada en el sistema fotográfico descubierto por el físico estadounidense Edwin Herbert Land, añadió a la fotografía de aficionados el atractivo de conseguir fotos totalmente reveladas pocos minutos después de haberlas tomado.

En el decenio siguiente los nuevos procedimientos industriales permitieron incrementar enormemente la velocidad y la sensibilidad a la luz de las películas en color y en blanco y negro. La velocidad de estas últimas se elevó desde un máximo de 100 ISO hasta otro teórico de 5.000 ISO, mientras que en las de color se multiplicó por diez. Esta década quedó también marcada por la introducción de dispositivos electrónicos, llamados amplificadores de luz, que intensificaban la luz débil y hacían posible registrar incluso la tenue luz procedente de estrellas muy lejanas.

Dichos avances en los dispositivos mecánicos consiguieron elevar sistemáticamente el nivel técnico de la fotografía para aficionados y profesionales. En la década de 1960 se introdujo la película Itek RS, que permitía utilizar productos químicos más baratos, como el zinc, el sulfuro de cadmio y el óxido de titanio, en lugar de los caros compuestos de plata. La nueva técnica llamada fotopolimerización hizo posible la producción de copias por contacto sobre papel normal no sensibilizado.

Hoy en día, incluso puede dispararse con velocidades superiores a la millonésima de segundo y fotografiarse en total oscuridad, y se han llegado a fotografiar desde las cimas abisales con cámaras provistas de fuertes juntas tóricas, al interior del cuerpo humano con endoscopios de fibra de vidrio, y desde los átomos a las estrellas.

En la actualidad, la fotografía se ha afirmado como medio artístico. Se venden fotografías originales a los coleccionistas a través de galerías, y obras (así como elementos de equipos fotográficos) de interés histórico aparecen con regularidad en las subastas. Cada año se publica un gran número de ensayos críticos de fotografía y de historia de su evolución, así como obras que reproducen los trabajos de los artistas más destacados. Revistas dedicadas a esta manifestación artística (diferentes de las que contienen instrucciones de manejo para profesionales y aficionados) contienen estudios sobre la estética de la fotografía. Los más importantes museos de todo el mundo poseen magníficas colecciones fotográficas, aunque hay otros más especializados, como el International Museum of Photography de Rochester (Nueva York), el International Center of Photography de Nueva York, el Museum of Photographic Arts de San Diego (California), el Centro Pompidou de París, el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) y diversos museos de Suiza y Alemania.