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Los Griegos

El origen de la civilización griega o helénica se encuentra en las culturas cretense y micénica. Hacia el siglo 2700 a.C. en la isla mediterranea de Creta florecia un cultura comercial perteneciente a la edad de bronce: los cretenses.

Hacia el 1600 a.C., un pueblo de habla griega y origen indo-europeo se asento en territorio continental griego, en la peninsula del peloponeso, este pueblo sometio a los cretenses, su mas importante ciudad era Mecenas.

La escarpada geografia de la pinunsalo los obligo a crear pequeñas comunidades. En fértiles valles irrigados por los rios Tigris y Eufrates se desarrollaron las primeras comunidades agrícolas del mundo: En Jericó se cultivaban cereales desde el 8000 a. C.

A pesar de la fertilidad de estas planicies, el flujo estos dos rios al subir por los montes Tauro era totalmente impredecible: podia producir devastadoras inundaciones un año, y al siguiente inclementes sequias, por lo que el desarrollo de diques, canales y otras obras de ingenieria fue una necesidad. Y asi a esta civilización no tubo mas remedio que evolucionar para sobrevir.

Los cretenses fueron los primeros en recorrer el Mediterráneo con una poderosa flota naval, la intensidad de su comercio les hizo adquirir la hegemonía en todo el Mediterráneo Oriental. copiaron de los fenicios su escritura e imitaron la arquitectura de los babilonicos.

Cultivaron los deportes: el box, las carreras, el atletismo. iniciando los grandes juegos que después se llamaron las olimpiadas. No temian templos pero adoraban a sus dioses en cavernas o pequeñas capillas no tenían el culto a los muertos pero creían en algun tipo de vida después de la muerte. provenían de la tribu de los Egeos quienes subsistieron en le continente europeo en Mecenas, Tirinto y Troya.

Para fines del siglo XV se desarrollaba uno de los pueblos mas civilizados de habla indoeuropea de aquella epoca, inscripciones egipcias y los poemas de homero llaman a estos pueblos los Aqueos.

En la fase final de la edad del bronce los cretense fueron absorbidos por el continente. Hacia el 1400 a. C.C., los aqueos conquistaron las islas y poco el continente, en especial la región de Micenas. La guerra de Troya, descrita en La Iliada del poeta Homero, introdujo la edad del hierro en Grecia, París, hijo del rey de Troya rapto a Elena, mujer del rey de Esparta y hermano de Agamenón rey de Micenas. Agamenón, para vengar el ultraje hecho a su hermano con una flota confederada, destruyo Troya al cabo de diez años de sitio.

Los Aqueos, antecesores de los Helenos, conquistaron Grecia, dividiendose en cuatro grupos: Aqueos, Eolios, Dorios y Jonios. de este hecho el pueblo griego es denominado helénico.

Los dorios descendieron al Peloponeso y a Creta, y utilizando armas de hierro las conquistaron. Los dorios derrocaron a los monarcas aqueos. Esparta y Corinto se transformaron en las principales ciudades dóricas. Muchos aqueos buscaron refugio al norte del Peloponeso, zona que más tarde se llamó Aquea.

Varios siglos después (750-550 a. C.), el rápido aumento de la población, la escasez de alimentos, el florecimiento de la artesanía y el comercio y otros factores conllevaron una nueva oleada colonizadora. Se fundaron colonias en lugares tan lejanos como la costa oriental del mar Negro y Massilia (actual Marsella, Francia), y tuvieron lugar asentimientos en Sicilia y en la península Itálica.

La Grecia continental comprendía la parte inferior de la península de los Balcanes, que se unía con la península del Peloponeso. El territorio griego se hallaba entre los mares Egeo y Jonico. Estos territorios se caracterizaron por presentar un conglomerado de montañas de rocas calcáreas y frecuentemente desnudas, las cuales se hallan separadas por valles estrechos y profundos o por llanuras, verdaderas cuencas de antiguos lagos donde abundan los olivares.

Grecia tenia una posición marítima privilegiada gracias a sus golfos, que permitian comunicación marítima hacia todo el territorio, ya no existía república que no tuviese bahías y promontorios bañados por el mediterráneo. Ademas Grecia estaba envuelta por islas. El mar puso a los griegos en contacto con todos los pueblos de oriente de quienes tomaron los primeros elementos de civilización. Tambien les dio mucha riqueza.


Hacia el 1100 a. C.C. los Dorios penetraron en territorio Griego, es en esta época cuando empieza la llamada "edad media griega" y fue una larga etapa de formación que se prolongo hasta el siglo VIII.

La expansión hacia Oriente la realizaron en dos etapas. Los griegos llegaron incluso hasta el país del Nilo. Seguidamente se dirigieron hasta Occidente. Fundaron colonias en Sicilia y en el sur de Italia. Llegaron hasta las costas del Mediterráneo español donde entraron en contacto con Tartesos, y el sur de Francia. Estas colonias en parte de poblamiento y en parte puramente comerciales, difundieron la tecnica y el arte Helénicos

Periodo helénico

Una vez finalizadas las grandes migraciones al Egeo, los griegos desarrollaron una orgullosa conciencia racial. Se llamaban a sí mismos ‘helenos’, el término griegos, fue empleado por posteriores pueblos extranjeros. Al margen de la mitología, que era la base de una compleja religión, los helenos desarrollaron una genealogía que remontaba sus orígenes a héroes con carácter semidivino.

Grecia estaba formada por pequeñas comarcas con una ciudad como centro, la Polis. Al comienzo de esta época eran monarquías, mas tarde se convirtieron en oligarquias aristocraticas, y buena parte de ellas cambiaron a la democracia. Las dos polis más importantes fueron Atenas y Esparta.

Esparta cuido por encima de todo su poderío militar descuidando el arte y las actividades económicas, redujeron a los vencidos a la esclavitud (ilotas). Era gobernada por dos reyes de poder ilimitado y veintiocho ancianos guiados por cinco Eforos, que formaban el senado, el cual monopolizaba todo el poder volviéndose verdaderos amos del estado.

Atenas, careciendo de militarismo se convirtió en el motor del mundo Griego. Desarrolló el modelo más perfeccionado de democracia limitada, que puso las bases de la sociedad Occidental. Sus habitantes proclamaron la independencia, la libertad y la igualdad. El gobierno comprendió: los Arcontes, el Areopago y el consejo de los cuatrocientos, dividió el pueblo en cuatro clases según su fortuna. Las leyes de Solón suavizaron las costumbres y aseguraron la libertad dando la ciudadanía a las clases bajas.

A partir del siglo VI el desarrollo del comercio hizo posible su futura importancia. Cuando Atenas inicio su decadencia, Esparta no pudo sustituirla.

Otras dos instituciones eran la Bulé, de carácter legislativo formada por 400 ciudadanos elegidos anual mente, y la ecclesia constituida por todos los ciudadanos y que votaba las leyes presentadas por la Bulé. Aunque en la Atenas del siglo V a. C.C. solo la décima parte de la población gozaba de los derechos civiles y políticos.

La era de los tiranos griegos (650-500 a. C.) destaca por los avances logrados en la civilización helénica. El título de tirano implicaba el acceso ilegal al poder, no el abuso del mismo. En general fueron gobernantes sabios y populares. El comercio y la artesanía prosperaron. Empezaba a surgir la filosofía griega con Tales de Mileto, Anaximandro y Anaxímenes. Contribuyó la lengua griega, que se entendía en cualquier parte del país y la religión griega que todos los helenos compartían, los griegos también tenían cuatro festivales nacionales, llamados juegos (los olímpicos, los ístmicos, los pitios y nemeos).

Durante el excelso y cauto mando del tirano Pisístrato, el gobierno empezaro a adoptar elementos democráticos. El comienzo del gobierno democrático supuso el más brillante periodo de la historia de Atenas. En que florecieron las artes y las ciencias.

Estados en guerra

Hacia el siglo V los políticos de las ciudades estado se habían rivalizado hasta llegar a la confrontación entre Esparta y Atenas a comienzos de este siglo, sin embargo Atenas y Esparta dejaron de lado sus diferencias para enfrentar la invasión de la Persia Aqueménida. Las décadas posteriores fueron testigo del poder económico y naval de Atenas para edificar una supremacía sobre algunos de sus antiguos aliados marítimos, esto llevo inevitablemente, a una última prueba de fuerza con Esparta y sus aliados.

El siglo IV se inició con intrigas entre las ciudades estado griegas, Tebas arrebató la supremacía a Esparta en la batalla de Leuctra 371 a. C.; sin embargo a pesar del surgimiento y caída de estados individuales no existía una hegemonía duradera, la cual fue impuesta por el poder de Macedonia, su poder aumentó progresivamente durante el siglo IV hasta que el año 338 a. C. en la batalla de Queronea Filipo de Macedonia puso fin a la libertad griega.

Guerras Médicas

El rey de Lidia, conquistó las colonias griegas de Asia Menor en el 560 a. C., fue un gobernador moderado, respetuoso con los helenos y aliado de Esparta; estimuló la vida económica, política e intelectual de las colonias. En el 546 a. C., el rey Lidio fue expulsado del trono por el rey de Persia.

Con la ayuda de Jonia, Atenas vencio a Persia, el rey Darío I el Grande de Persia juró vengarse. Un año mas tarde, Mardonio, yerno del rey Darío, condujo una gran flota para conquistar Grecia, pero casi todas sus naves fueron hundidas en el cabo de Athos. Al mismo tiempo, Darío envió emisarios a Grecia para pedir muestras de sumisión a todas las ciudades-estado.

Aunque aterrados los pequeños reinos aceptaron someterse, Esparta y Atenas no solo se negaron, incluso asesinaron a los emisarios persas en señal de desafío. Darío, en rabia por tal ofensa y por la pérdida de su flota, preparó su segunda expedición. Después de destruir Eretria, el ejército persa avanzó hacia la llanura de Maratón, cerca de Atenas. Sin embargo, el ejército ateniense, bajo el mando de Milcíades el Joven, obtuvo una heroica victoria sobre una fuerza persa tres veces mayor que la suya.

El hijo de Darío, Jerjes I, reunió uno de los mayores ejércitos de toda la época antigua. La primera batalla tuvo lugar en el paso de las Termópilas, en el 480 a. C., donde el rey espartano Leónidas I y varios miles de soldados defendieron heroicamente el estrecho paso. Un traidor griego condujo a los persas a otro paso que permitía a los invasores acceder al primero por la retaguardia espartana. Leónidas permitió a la mayoría de sus hombres retirarse, pero él y una fuerza de 300 espartanos y 700 téspidas resistieron hasta el final y fueron aniquilados. Los persas marcharon entonces sobre Atenas e incendiaron la ciudad abandonada. En la contienda naval que siguió, menos de 400 barcos griegos, al mando Temístocles, derrotaron a 1.200 embarcaciones persas. Jerjes I, que había presenciado la batalla desde su trono de oro en una colina sobre el puerto de Salamina, huyó a Asia. Al año siguiente, 479 a. C., el resto de las fuerzas persas fueron destruidas en Platea y los invasores fueron expulsados definitivamente.

La edad de Oro de Atenas

Como resultado de su brillante liderazgo durante las guerras médicas, Atenas se convirtió en el estado más influyente de Grecia. Se construyeron el Partenón, el Erecteion y otros grandes edificios. El teatro griego alcanzó su máxima expresión. Tucídides y Heródoto fueron famosos historiadores, y el filósofo Sócrates fue otra figura de la Atenas de Pericles quien hizo de la ciudad un centro artístico y cultural sin rival.

Grecia, pese a sus continuas guerras, fue la cuna de una extraordinaria cultura. Los escultores griegos Fidias y Praxiteles nunca fueron superados. El que sube a la Acropolis ciudad alta descubre la armonía perfecta de las líneas puras en la esbeltez de las columnas que, a pesar de estar semiderruidas aun ofrecen un espectáculo de maravilla

Las letras y las artes brillaron, Esquilo primer gran poeta dramático de Atenas dio a conocer; se destacaron también Sófocles , Aristófanes, Herodoto (padre de la historia). Hipócritas fundó la ciencia médica basada en principios que aun hoy permanecen en vigor. Con la ayuda de Fidias ilustre artista elevó magníficos templos como el Partenón, los Propíleos y el Odeón. En ciertos pórticos de Atenas y de Delfos, podían contemplarse maravillosas pinturas de Polignoto, Zeuxis y Apeles considerados como los pintores más celebres de Grecia.

Guerra del Peloponeso

A pesar de la excelente situación interna de la ciudad, la política exterior de Atenas no era buena. Surgieron fricciones entre la Liga de Delos, supervisada por Atenas y además se había fundado otra liga entre las ciudades del Peloponeso dominada por Esparta. Esta comenzó a oponerse a Atenas activamente. En el 431 a. C., se produjo el enfrentamiento entre Atenas y Esparta con motivo de la ayuda ateniense a Corcyra durante la disputa que ésta mantenía con Corinto, aliado de Esparta.

La Guerra concluyó con el establecimiento de la hegemonía espartana sobre Grecia. Al final de la guerra, Esparta promovió la oligarquía llamada de los Treinta Tiranos para gobernar Atenas. En el 403 a. C., los atenienses, se sublevaron y restauraron la democracia y la independencia.

Esparta no disfrutó mucho de su predominio; Tebas ciudad que hasta entonces desempeñaba un papel secundario en Grecia se levantó contra Esparta.

Esta lucha desigual le dio a su patria un momento de inmortal grandeza. En el año 371 Esparta fue vencida y mientras Pelópidas invadía tres veces consecutivas el Peloponeso, Epaminondas hacia sentir su potencia en Tesalia y Macedonia.

Pelopidas fue muerto el 364 y Epaminondas que había invadido por cuarta vez el Peloponeso logrando otra resonante victoria en Mantinea encontró también la muerte en el escenario del triunfo. Con la desaparición de estos ilustres jefes Tebas perdió su grandeza luego sobrevino una especie de acuerdo entre Esparta, Tebas y Atenas que les permitió disfrutar de la paz.

En el 399 a. C., los ejércitos persas saquearon la costa de Asia Menor, provocando que Esparta enviara un ejército. éste tuvo cierto éxito pero se vio obligado a regresar en el 395 a. C. para hacer frente a la coalición de Argos, Atenas, Corinto y Tebas. El conflicto que siguió, las Guerras Corintias, continuó que Esparta, aliada de Persia, impuso el tratado de Paz de Antálcidas. Según el cual se cedía toda la costa oeste de Asia Menor a Persia y se otorgaba la autonomía a las ciudades-estado de Grecia.

Tres años después un levantamiento dirigido por el general de Tebas Pelópidas expulsó a las fuerzas de ocupación espartanas. La guerra entre Esparta y Atenas, aliada con Tebas, llegó a su fin en el 371 a. C., poniendo fin definitivamente a la dominación espartana.

Tebas, en virtud de su victoria, se convirtió en el primer estado de Grecia, e inauguró un periodo de malestar civil y miseria económica resultado de las luchas previas. Atenas, en concreto, se negó a someterse a la supremacía de Tebas y, en el 369 a. C., se alió con Esparta. Para mayor inseguridad, la hegemonía de Tebas dependía principalmente de la brillante regencia de Epaminondas y cuando éste murió, en la batalla de Mantinea (362 a. C.), Tebas se vio privada de su breve hegemonía.

Durante este periodo de luchas por la hegemonía en Grecia, Macedonia, al norte de Tesalia, comenzaba su política de expansión.

Filipo II, rey de Macedonia en el 359 a. C., anexionó las colonias del sur de Grecia, en la costa de Macedonia y Tracia, y se propuso convertirse en el dueño de la península. En el 338 a. C. Filipo derrota al ejercito griego en Queronea, nombrado Filipo comandante en jefe de las fuerzas griegas. Filipo empezó a preparar la campaña en Asia, pero fue asesinado en el 336 a. C. Su hijo, Alejandro III el Magno, de veinte años, se convirtió en su sucesor.

Alejandro Magno

Alejandro III el Magno (356-323 a. C.), rey de Macedonia (336-323 a. C.), conquistador del Imperio persa, y uno de los líderes militares más importantes del mundo antiguo.

Nació en Pela, la antigua capital de Macedonia; hijo de Filipo II y de Olimpia, princesa de Epiro. Aristóteles fue su tutor, enseñándole retórica y literatura, cuando Filipo fue asesinado y Alejandro ascendió al trono de Macedonia. Se encontró rodeado de enemigos y se vio amenazado por una rebelión en el extranjero. Alejandro ordenó la ejecución de todos los conspiradores y enemigos nacionales. Restauró el dominio macedónico sobre Tesalia. Hacia finales del 336 a. C. había restablecido su posición en Grecia y fue eligido comandante del Ejército griego para la guerra contra Persia.

Reprimió en una sola semana a los hostiles ilirios y dardanelos cerca del lago Pequeño Prespa y después se dirigió hacia Tebas, que se había sublevado. La rapidez de Alejandro en reprimir la sublevación de Tebas facilitó la inmediata sumisión de los otros estados griegos.

Alejandro comenzó su guerra contra Persia la primavera del 334 a. C. con un ejército de unos 365.000. Sus oficiales jefes eran todos macedonios, incluidos Antígono (más tarde Antígono Monoftalmos), Tolomeo (más tarde Tolomeo I) y Seleuco (más tarde Seleuco I). En el río Gránico, cerca de la antigua ciudad de Troya (en la actual Turquía), atacó a un ejército de 40.000 persas. según la tradición, sólo perdió 110 hombres; después de esta batalla, toda Asia se rindió. Al parecer, en su camino a través de Frigia cortó con su espada el nudo gordiano.

Continuó avanzando hacia el sur y se encontró con el ejército principal persa, bajo el mando de Darío III, Según la tradición, el ejército de Darío se estimaba en 500.000 soldados, cifra que hoy es considerada exagerada. La batalla terminó con una gran victoria de Alejandro. Aunque cortó la retirada, Darío huyó, abandonando a su madre, esposa e hijos a Alejandro, quien les trató con respeto debido a su condición de familia real.

Tiro, un puerto marítimo muy fortificado, ofreció una resistencia obstinada, pero Alejandro lo tomó por asalto en el 332 a. C. capturó tambien Gaza y después pasó a Egipto, donde fue recibido como libertador. Más tarde, en el 332 a. C., fundó en la desembocadura del río Nilo la ciudad de Alejandría, que se convirtió en el centro literario, científico y comercial del mundo griego

Alejandro hizo una peregrinación al gran templo de Amón-Ra, el dios egipcio del Sol a quien los griegos identificaron con Zeus. Alejandro, el nuevo dirigente de Egipto, quería que el dios le reconociera como su hijo. La peregrinación tuvo éxito, y quizá confirmara la creencia de Alejandro en su propio origen divino.

Salió hacia Babilonia con un ejército de 40.000 infantes y 7.000 jinetes. Se encontró con Darío al frente del ejército persa, el cual sufriria una derrota devastadora en la batalla de Arbela. Darío huyó al igual que hizo en Isos y un año más tarde fue asesinado por uno de sus propios colaboradores. Babilonia se rindió.

Más tarde, hacia mitad del invierno, se dirigió a Persépolis, la capital de Persia. Después de robar los tesoros reales, quemó la ciudad, destruyendo por completo el antiguo Imperio persa. En solo tres años ell dominio de Alejandro se habia extendido a lo largo y ancho de la orilla sur del mar Caspio y parte de Asia central.

Alejandro cruzó el río Indo en el 326 a. C. e invadió el Punjab, alcanzando el río Hifasis. Construyó una flota y bajó navegando hacia el golfo Pérsico. Con su ejército, Alejandro cruzó el desierto de Susa en el 324 a. C. La escasez de comida y agua durante la marcha había causado varias pérdidas y desacuerdos entre sus tropas. Alejandro pasó aproximadamente un año organizando sus dominios e inspeccionando territorios del golfo Pérsico donde conseguir nuevas conquistas. Llegó a Babilonia en la primavera del 323 a. C., pero en junio contrajo fiebres y murió. Dejó su Imperio, según sus propias palabras, "a los más fuertes" este ambiguo testamento provocó terribles luchas internas durante medio siglo.

Alejandro fue uno de los mayores conquistadores de la historia, destacó por su brillantez táctica y por la velocidad con la que cruzó grandes extensiones de terreno.
Aunque fue valiente y generoso, supo ser cruel y despiadado cuando la situación política lo requería. Como político y dirigente tuvo planes grandiosos; según muchos historiadores abrigó el proyecto de unificar Oriente y Occidente en un imperio mundial, una nueva e ilustrada hermandad mundial de todos los hombres.

Hizo que unos 30.000 jóvenes persas fueran educados en el habla griega y en tácticas militares macedónicas y les alistó en su Ejército. Él mismo adoptó costumbres persas y se casó con mujeres orientales: con Estatira, la hija mayor de Darío III, y con Roxana, hija del sátrapa de Bactriana Oxiartes; además animó y sobornó a sus oficiales para que tomaran esposas persas. Alejandro ordenó que las ciudades griegas le adoraran como a un dios. Aunque probablemente dio la orden por razones políticas, según su propia opinión y la de sus contemporáneos, se le consideraba de origen divino. Tras su muerte, la orden fue en gran parte anulada.

Cuando Alejandro murió, los generales macedonios iniciaron entre ellos el reparto de su vasto imperio. Los desacuerdos surgidos por esta división provocaron una serie de guerras entre los años 322 a. C. y 275 a. C., muchas de las cuales tuvieron lugar en Grecia. Por ello, una de las características de este periodo que abarca desde la muerte de Alejandro hasta la conversión de Grecia en provincia romana en el 146 a. C., fue el deterioro como entidades políticas de las ciudades-estado griegas, además del progresivo declive de la independencia política en conjunto.

No obstante, el periodo helenístico estuvo marcado por el triunfo de Grecia como fuente de cultura y, como resultado de las conquistas de Alejandro, se adoptó su estilo de vida en todo el mundo antiguo.

De los reinos establecidos por los generales de Alejandro, llamados ‘diádocos’ (en griego, diadochos, ‘sucesor’), los más importantes eran los de Siria, bajo la dinastía Seléucida, y Egipto, bajo la Tolemaica. La capital del Egipto tolemaico, Alejandría, fundada por Alejandro en el 332 a. C., se convirtió en foco de rivalidades culturales, a veces superando la importancia de Atenas en ese campo. Cada rincón del mundo heleno se dedicó al cultivo de las artes y las actividades intelectuales. Algunos sabios, como los matemáticos Euclides y Arquímedes, los filósofos Epicuro y Zenón de Citio y los poetas Apolonio de Rodas y Teócrito, pertenecen a esta época.

En el 290 a. C., las ciudades-estado de Grecia central se unieron en la Liga Etolia, una poderosa confederación militar que había sido inicialmente organizada bajo el reinado de Filipo II por las ciudades de Etolia para su mutua protección. Una segunda organización de similares características, la Liga Aquea, se convirtió en el 280 a. C. en la confederación suprema de las ciudades al norte del Peloponeso. Más tarde se unieron otras ciudades. Sendas alianzas estaban destinadas a proteger al resto de los estados griegos del dominio del reino de Macedonia. La Liga Aquea se hizo mucho más poderosa que su rival e intentó conseguir el control de toda Grecia. Encabezada por el general y político Arato de Sición, inició un conflicto con Esparta que no se había aliado con ninguna de las dos. La Liga fue inicialmente vencida, pero, contradiciendo su primera intención, pidió ayuda militar a Macedonia; la Liga consiguió vencer entonces a Esparta, pero a costa de caer bajo el dominio de Macedonia.

Dominación romana

En el 215 a. C. Roma empezó a interferir en los asuntos de Grecia. Filipo V de Macedonia se alió con Cartago contra Roma, pero los romanos, con el apoyo de la Liga Etolia, vencieron a las fuerzas macedonias en el 206 a. C., y consiguieron importantes posiciones en Grecia. Roma, apoyada por ambas ligas, derrotó nuevamente a Filipo V en el 197 a. C. en la batalla de Cinoscéfalos, y Macedonia, totalmente sometida, aceptó pactar la paz con Roma y reconocer la independencia de los estados griegos, los cuales, sin embargo, sólo cambiaron un dominador por otro. En un último intento desesperado por liberarse, los miembros de la Liga Aquea resistieron a las demandas de Roma en el 149 a. C. Hubo una nueva guerra que terminó con la destrucción de Corinto a manos de las legiones romanas en el 146 a. C. Las Ligas Etolia y Aquea fueron disueltas y Grecia fue anexionada en su totalidad por Roma, que creó la provincia romana de Macedonia, cuyo procónsul extendía su autoridad al resto de Grecia. Sólo Atenas, Esparta y Delfos escaparon a esta situación, convirtiéndose en ciudades federadas.

Durante los sesenta años posteriores al 146 a. C., Roma administró Grecia. En el 88 a. C., cuando Mitrídates VI Eupátor, rey del Ponto, empezó su campaña para conquistar los territorios controlados por los romanos, se encontró con que muchas ciudades griegas apoyaban a un monarca asiático que les había prometido ayudarles a recuperar su independencia. Las legiones romanas, bajo el mando de Lucio Cornelio Sila expulsaron a Mitrídates de Grecia y sofocaron la rebelión saqueando Atenas, en el 86 a. C., y Tebas un año después. Roma castigó duramente a las ciudades rebeldes y las campañas realizadas en suelo griego dejaron el centro de Grecia en ruinas. Atenas seguía siendo foco intelectual y de la filosofía, pero su comercio prácticamente desapareció. En el 22 a. C., el primer emperador romano, Augusto, separó Grecia de Macedonia e hizo de la primera la provincia de Aquea.