La Primera Guerra Mundial

Entre 1914 y 1918 se desarrolló en Europa la mayor conflagración hasta entonces conocida. El desarrollo industrial y la competencia neocolonialista generaron tensiones y rivalidades en un mundo en la que ya no quedaba nada por repartir a nivel de mercados y colonias.

Antes de la primera guerra mundial Europa estaba dominada por cinco grandes potencias: Austria-Hungría, Gran Bretaña, Francia, Alemania y Rusia, y una casi gran potencia: Italia. Debido al fragil equilibrio de poder, formaron alianzas para protegerse. Austria-Hungría, Alemania e Italia formaron la triple Alianza, Francia, Rusia y Gran Bretaña formaron la triple Entente.

El nacionalismo se vivía en las grandes potencias y también en los pequeños países sometidos a los grandes. Pero el pretexto que provocó el estallido de la primera guerra mundial fue el asesinato del archiduque de Austria-Hungría, Francisco Fernando, en Sarajevo, Servia (ahora Yugoslavia), el 28 de junio de 1914.

El 28 de julio Austria declaró la guerra Servia. Las alianzas militares creadas en años anteriores entraron en funcionamiento. Rusia movilizo sus ejércitos contra Austria, para apoyar a sus hermanos eslavos. Alemania, aliada del imperio austro-húngaro, pidió a Rusia que detuviera sus maniobras contra Francia, pues en ella se concentraría el máximo de fuerzas disponibles para lograr rápidamente una victoria que permitiera dirigirse contra Rusia. el ejército austríaco estuvo encargado de contener a los rusos en el frente oriental.

Los alemanes iniciaron su ofensiva occidental con la toma de Leija el 16 de agosto de 1914. Ese año tomaron tambien en Bruselas y Namur, pero en septiembre Francia consiguió rechazarlos en la primer batalla del Marne. Tras las batallas de Yser e Ypres se estabilizó un frente que iba desde el canal de la Mancha hasta Suiza. Los ejércitos rivales se atrincheraron en una línea que iba desde la costa belga hasta Suiza, y durante los cuatro años siguientes rara vez cambiaron de posición más de quince kilómetros.

Asi inició una larga guerra de trincheras, a la vieja usanza, para proteger a las tropas del fuego mortífero de la artillería y las ametralladoras. Puede notarse una de las mas importantes innovaciones: los soldados ya cuentan con cascos de acero y máscaras antiguas. Recordemos que en aquella guerra se inició la brutal practica de usar gases para atacar al enemigo. Las tropas que no estaban de servicio vivían en los refugios subterráneos de las trincheras de apoyo. Los suministros, alimentos y las tropas de reemplazo eran trasladados al frente a través de una red de trincheras de reserva y comunicaciones. El área que se encontraba entre las trincheras de ambos combatientes era tierra de nadie; intentar cruzar este terreno cubierto de alambradas pasaba a ser un blanco fácil para el enemigo.

Al ser rechazados, Los alemanes se propusieron atravesar Bélgica con sus fuerzas para flanquear y destruir al Ejército francés. Los alemanes invadieron Bélgica el 4 de agosto y prosiguieron su avance. Los británicos tuvieron que retroceder hasta el norte de París. Por su parte los franceses se habían concentrado en el río Marne.

Se libraron feroces y prolongadas batallas y las cifras de muertos, heridos y desaparecidos eran monstruosas. En 1916, los franceses soportaron por meses un incesante ataque alemán en Verdún, perdioeron un tercio de millón de hombres. Los alemanes resistieron una contraofensiva británica en el Somme. Perdieron casi medio millón de hombres. Las bajas aliadas sumaron 623.000.

Rusia tenía dos gigantescos ejércitos en acción contra las Potencias Centrales en el este. Aunque las líneas rusas de aprovisionamiento no estaban adecuadamente organizadas, un ejército invadió Prusia Oriental y el otro Galicia. En Galicia los rusos derrotaron a las fuerzas austro-húngaras en la batalla de Lemberg. El éxito inicial de los ataques rusos les permitió apoderarse de Polonia e iniciar los preparativos para conquistar Hungría. Pero los alemanes recibieron refuerzos austriacos en 1915 y los rusos fueron de Polonia, Lituania y Galicia. La brillante ofensiva de Brusilov en 1916, volcó momentáneamente las cosas a su favor, pero a fines de es año, el Frente Oriental había sido hecho retroceder mil kilómetros hacia el este, sufriendo pérdidas tan elevadas que prácticamente no pudieron intervenir en el resto de la contienda.

Por su parte los serbios rechazaron tres intentos de invasión de los austríacos. Pero para finales de 1915 había sido conquistada.

Para Rusia, la guerra finalizó formalmente con la firma del tratado de Brest Livotsk, el 3 de marzo de 1918. Por este tratado, Finlandia, Estonia, Letonia, Polonia, Lituania, y Ucrania, anteriormente partes del imperio ruso, pasaban a ser naciones independientes. El zar había sido depuesto y el tratado fue firmado por Leon Trotsky en representación de los comunistas.

El plan de los alemanes era lanzar un ataque sobre Verdún para conseguir debilitar a las derrotadas fuerzas de los franceses causando el mayor número de bajas posible. El plan de los aliados en 1916, consistía en intentar romper las líneas de los alemanes en el Oeste mediante una ofensiva masiva en la región del río Somme. Los alemanes iniciaron la batalla de Verdún el 21 de febrero; tras una lucha encarnizada, tomaron los fuertes de Douaumont, Vaux y Thiaumont, pero no lograron conquistar Verdún gracias a la defensa que de esta ciudad hizo el general Henri Philippe Pétain. Debido a las numerosas bajas sufridas en la batalla, los franceses redujeron su aportación a la ofensiva aliada del Somme, que se prolongó hasta mediados de noviembre, y cuya responsabilidad recayó sobre los británicos. Quienes utilizaron por primera vez carros de combate modernos en el ataque lanzado sobre Courcelette. El ataque cesó en el mes de noviembre. La batalla del Somme, en la que únicamente conquistaron unos 11 km, supuso unas bajas de más de 400.000 hombres para los británicos; los franceses perdieron a más de 200.000 soldados y los alemanes a más de 600.000. Los franceses emprendieron un contraataque sobre Verdún en octubre y reconquistaron los fuertes de Douaumont y Vaux, restableciendo la situación existente antes de febrero.

Los años de Estabilización

A comienzos de 1915, los rusos, amenazados por los turcos, pidieron a los británicos apoyo. En el Reino Unido y en Francia se aprobó el plan de ataque de Winston Churchill. una expedición naval tomó las fortalezas situadas en la entrada de los Dardanelos. Sin embargo, los turcos resistieron en el interior, con lo que también aquí se estabilizó el frente.

Los alemanes se mantuvieron en general a la defensiva en el frente occidental y concentraron sus esfuerzos contra los rusos, a quienes obligáron a retirarse hasta Chernovtsi, en la frontera rumana.

En 1915, Italia declaró la guerra a Austria. El avance italiano hacia el este pronto fue detenido, lo que supuso el inicio de una guerra de trincheras en torno al río Isonzo. En septiembre, los imperios centrales firmaron un tratado con Bulgaria y ocuparon Servia. Los aliados enviaron ayuda a través de Tesalónica, pero no consiguieron llegar hasta los servicios.

Durante el invierno de 1915-1916, Falkenhayn dirigió su acción contra Francia en una ofensiva de desgaste que se inició el 21 de febrero de 1916 en Verdún. Pero la ofensiva de los aliados en el Somme distrajo la atención de los alemanes, que perdieron así su gran oportunidad.

A principios de 1917, el ejército británico realizo ataques preparatorios, reservándose a los franceses una ofensiva mayor en la región de Champagne. La batalla de Arrás, con la que se inició la ofensiva británica, fracasó totalmente, y los aliados adoptaron una estrategia defensiva.

El hundimiento de tres barcos mercantes estadounidenses por los submarinos alemanes provocó la declaración de guerra de los Estados Unidos a Alemania el 6 de abril de 1917. En el frente oriental, la revolución rusa supuso un respiro para los imperios centrales. El armisticio firmado en Brest-Litovsk benefició a Alemania, que quería la paz en el este para transferir tropas al frente occidental, así como al partido bolchevique ruso, que la deseaba para consolidar su régimen.

En el año de 1918 se iniciaron movimientos de paz por parte del emperador austríaco Carlos I y del papa Benedicto XV. A lo largo de 1918, el presidente Woodrow Wilson formuló sus famosos "catorce puntos", donde definía las bases de la paz, indicando soluciones para los problemas originados por la guerra.

Entra Estados Unidos y se retira Rusia

La política de neutralidad estadounidense quedó modificada cuando Alemania anunció en 1917 que recurriría a la guerra submarina sin restricciones contra la flota británica y todas las embarcaciones que se dirigieran a esta nación. violando los derechos de Estados Unidos como potencia neutral. El 3 de febrero, Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con Alemania; varias naciones latinoamericanas, entre ellas Perú, Bolivia y Brasil, secundaron esta acción. Estados Unidos declaró la guerra a Alemania el 6 de abril.

El general estadounidense John Joseph Pershing —conocido por su expedición a México en persecución del dirigente revolucionario mexicano Francisco Villa en 1916— estuvo al mando de la Fuerza Expedicionaria Estadounidense (AEF) que fue movilada y enviada a Francia. La AEF, que contaba con casi dos millones de soldados en noviembre de 1918, desempeñó un importante papel que influyó en el resultado de la contienda. La guerra submarina alemana fracasó en rendir al Reino Unido mediante la destrucción de la flota aliada, de la que dependían para obtener alimentos y suministros.

La campaña submarina alemana parecía eficaz en sus comienzos; hacia 1916, los alemanes hundían mensualmente alrededor de 875 toneladas de embarcaciones británicas y aliadas en el océano Atlántico norte; la cifra ascendió a 875.000 toneladas en el mes de abril, por lo que los alemanes estaban seguros de conseguir la victoria en breve. Sin embargo, Gran Bretaña consiguió, restar eficacia a la estrategia alemana con varios métodos: adoptó un sistema de convoyes en el que las flotas mercantes eran protegidas por destructores y cazasubmarinos, utilizó hidroaviones para detectar a los submarinos, y empleó cargas de profundidad para destruirlos. Al llegar el otoño, los alemanes comenzaron a perder numerosos submarinos.

El 7 de mayo, Rumania firmó el Tratado de Bucarest, según el cual debía ceder la región de Dobrudja a Bulgaria, los pasos de la cordillera de los Cárpatos a Austria-Hungría y conceder a Alemania un arrendamiento a largo plazo de los pozos de petróleo rumanos.

El Final de la Guerra

Los aliados emprendieron una ofensiva sobre las líneas alemanas establecidas en Amiens; los alemanes se rindieron tres meses después, retrocedeiendo hasta la Línea Hindenburg. El resto de las tropas alemanas fue reducido por los estadounidenses en la batalla de Saint-Mihiel. Los británicos avanzaron hacia Cambrai, y los estadounidenses atravesaron el bosque de Argonne. El último ataque logró romper las líneas alemanas establecidas entre Metz y Sedan. Como resultado, Ludendorff pidió al gobierno alemán que solicitara un armisticio al enemigo. El gobierno alemán inició las conversaciones con los aliados, pero éstas fracasaron cuando el presidente Wilson insistió en negociar únicamente con regímenes democráticos. La Línea Hindenburg había sido completamente aniquilada a comienzos de este mes, y los alemanes se retiraban con rapidez de todo el frente occidental. La derrota del ejército alemán tuvo repercusiones en el interior del país que afectaron de forma muy negativa al gobierno establecido. La flota alemana se amotinó, el rey de Baviera fue destronado por un levantamiento y el emperador Guillermo II abdicó en noviembre y huyó a los Países Bajos. El día 9 de ese mismo mes se proclamó la República de Weimar en Alemania, cuyo gobierno envió una comisión para negociar con los aliados. A las cinco de la mañana del 11 de noviembre tuvo lugar en el bosque de Compiègne la firma del armisticio entre Alemania y los aliados; este documento estaba basado en las condiciones establecidas por los vencedores; esa misma mañana cesaron las hostilidades en el frente occidental.

En todos los demás frentes, los aliados iniciaron ofensivas que contribuyeron a minar la fuerzas alemanas y austro-húngaras. En Italia, las fuerzas austríacas se amotinaron a fines de octubre de 1918, y el alto mando ordenó la retirada general.

El imperio austro-húngaro comenzó a desmoronarse. Sus diversas nacionalidades (eslavos del sur, checos y polacos) proclamaron la independencia, con lo que los territorios de Austria y Hungría quedaron muy mermados.

El 27 de octubre, Alemania consintió en aceptar las condiciones de Wilson para el armisticio, el cual debía formularse unilateralmente por los Estados Unidos y los aliados. Las negociaciones se entablarían con un gobierno representativo del pueblo alemán y los términos deberían hacer a Alemania incapaz de reanudar las hostilidades.

Consecuencias
La guerra mundial había causado cerca de diez millones de muertos y varios millones más de heridos, en su mayoría jóvenes, principalmente de Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido. Las pérdidas materiales fueron también cuantiosas en los países beligerantes. Por otra parte, la contienda había generado un intenso desarrollo de los instrumentos y técnicas de guerra: por primera vez participaron de forma activa en el combate los fusiles de repetición, las ametralladoras, los gases asfixiantes, los tanques, los dirigibles y los aviones, y también por primera vez se practicaron la guerra de posiciones y los bombardeos de ciudades. La exacerbación del patriotismo y la movilización de la sociedad civil fueron otras novedades de la primera guerra mundial.

El proletariado de todos los países beligerantes fue la clase social que más rudamente tuvo que sufrir las consecuencias, y en algunos países intentó apoderarse del Estado. Pero sólo el partido comunista ruso, dirigido por Lenin. consiguió sus propósitos. En otros países las clases dirigentes pudieron aplastar los movimientos de revuelta de las masas populares. Paralelamente la guerra aceleró los movimientos de liberación nacional.

Los vencedores se repartieron las posesiones de los vencidos. Estados Unidos se afianzó como gran potencia mundial. Gran Bretaña conservó la supremacía marítima y Francia aumentó su poder luego de ver aniquilada a su tradicional enemiga.