Hablando de entrenamiento

Articulo tomado de: www.hundesportpuebla.com

El perro ha sido compañero y amigo del hombre por más de 10,000 años, esto es algo que ha sido ya plenamente demostrado.

No se sabe a ciencia cierta como es que esta amistad surgió hay diferentes hipótesis sobre el tema; lo que si es un hecho es que el hombre vió en este animal un auxiliar muy útil, probablemente como compañero en la cacería y después (cuando el hombre dejó de ser nómada debido a la llegada de la agricultura y se asentó) como guardián de sus propiedades; o sea los nexos del hombre y el perro empezaron tomando al perro como un animal de trabajo.

Debido al avance de la civilización, el papel inicial del perro ha tomado otro rumbo, ser un animal de ornato en la inmensa mayoría de los casos, excepciones hechas con algunos que son guías de ciegos, detectores de drogas, perros policía, etc. los cuales aún siguen brindando un servicio invaluable al hombre; para no ir muy lejos, recordemos los perros de rescate en el temblor de 1985.


Tenemos también los perros deportivos que también tienen que hacer mancuerna con el humano. Estos deportes caninos han sido inventados por el hombre ya sea con el afán de divertirse o de tratar que las cualidades “originales” del perro, invaluables para nosotros, no se pierdan por el efecto de la domesticación, como ejemplo para ilustrar esto podemos decir que nuestros perros ya no tienen la necesidad de cazar para comer y sobrevivir pues nosotros los alimentamos en casa, por lo tanto no necesitan usar su nariz o la usan muy poco y órgano que no se utiliza se atrofia a través de la generaciones. Por eso tenemos pruebas de Rastreo, de Schutzhund, de Ring, de Obediencia, etc. y de esta forma tratamos de mantener a nuestros perros “trabajando”.

Estas pruebas, al ser deportes son ganados por aquellos ejemplares que obtienen más puntos en las competencias; de manera que para lograr competitividad se han desarrollado cantidad de técnicas y sistemas de entrenamiento para ganar.

Desgraciadamente, en la gran mayoría de los casos estas técnicas no tienen ninguna base etológica y tenemos perros que trabajan más bien obligados por su manejador, que por el gusto de hacerlo a través de la satisfacción de un instinto natural en ellos. Esto en gran parte debido a que los humanos tenemos la tendencia de adjudicarle a nuestros amigos de cuatro patas características humanas que obviamente no tienen; esto se conoce como antropomorfismo.

Actualmente, hemos recibido de Europa directamente, pero más aún, de los Estados Unidos ( quienes a su vez la obtuvieron también de Europa ) información “nueva” para nosotros sobre el entrenamiento de perros. Cada vez es más común oír hablar de términos como “etología”, “instinto de presa”, “instinto de defensa” “conducta evasiva”, etc.

La tendencia ahora es trabajar a los perros estimulando sus “drives” o impulsos ya presentes, y no hacerlos trabajar solamente a través de evitar el castigo. De esta manera podemos lograr un balance adecuado en los concursos: precisión con alegría.

Esto solo se puede conseguir si sabemos identificar los “drives” o impulsos del perro, como estimularlos, y como obtener lo mejor de la adecuada utilización de estos famosos “drives” que serán explicados en su momento, ya que este artículo, dada su extensión, será dividido en varias secciones, en las que tocaremos temas como:

Carácter

* Drives (impulsos)
* Thresholds (umbrales)
* Rasgos


Entrenamiento

* Leyes de aprendizaje en los perros
* Reglas del entrenamiento
* Dureza (edad, motivación)
* Uso de la conducta evasiva (el efecto del exceso de stress)

Actitudes conflictivas:

* Acciones ambivalentes
* Actividades redirigidas
* Actividades de desplazamiento
* Desconexión

Entre otras cosas y mencionando autores como:

* Max von Stephanitz
* Desmond Morrris
* Konrad Lorenz
* Helmut Raiser
* Berharndt Mannel
* Etc.

PRIMERA PARTE

Una cosa es indiscutiblemente cierta; el perro es el primer y más antiguo animal doméstico. No podemos empezar a hablar de técnicas de entrenamiento sin antes entender porque el hombre escogió al perro de entre los miles de mamíferos que tenemos en el planeta; qué fue lo que nos hizo identificarnos de esta manera?

Actualmente ya no existen dudas de que el lobo dio origen al perro “moderno”, se han encontrado muchas pruebas al respecto. La clave para entender la relación entre el hombre y el perro está precisamente en el lobo, en la similitud que existe en la forma de vida del lobo y el humano. Desmond Morris (Etólogo y autor del libro “El mono desnudo”, entre otros) hace alusión a estas similitudes:

1. Ambos (humanos y lobos) viven en manadas

2. En esas manadas o grupos hay jerarquías
3. Todos participan en la crianza de los cachorros

4. Todos defienden el territorio

5. Ambos establecen su hogar en el centro del territorio, desde donde salen a cazar

6. Ambos son cazadores cooperativos, especializados en presas más grandes

7. Emplean la astucia en la caza, usando emboscadas y tácticas de encerramiento

8. Desarrollan una serie de señales corporales


Al llegar la agricultura, surgieron las especializaciones en los humanos: agricultores, pastores, soldados; cazadores, etc. y también en los perros aparecieron las especialidades: de guardia, de pastoreo, de cacería, etc.

De cómo el perro pasó de ser un animal salvaje a un animal doméstico existen muchas teorías, entre otras: De acuerdo con el Dr. Hahn, la comodidad y el calor de fuego dejado en lugares utilizados por humanos fueron acostumbrando al perro a la cercanía humana. El principal órgano canino es la nariz. En esos lugares el olor humano era muy agudo, lo mismo en los huesos que dejaban y que después los perros comían; es seguro también que llegaran a comer sus heces o vómitos. De esta manera se estableció 1 contacto tan cercano al hombre que cuando éste se aproximaba ya no le temían. Otros aseguran que al perro se le cazaba para comer o que se le criaba con el mismo fin, como ahora a las gallinas o cerdos. En lo que todos parecen estar de acuerdo es en que el perro empezó a hacer “equipo” con el humano en la cacería.

Este famoso “drive” o impulso de cacería en los perros ha sido una herramienta valiosísima en el entrenamiento. Está compuesto, a su vez de otros impulsos, que sumados a los “rasgos” y “umbrales” nos dan un todo: el carácter del perro. En la segunda parte de este artículo hablaremos de estos “componentes” del carácter ayudados por la Etología.

Para comentarios, sugerencias o preguntas favor de dirigirse a:
L.A.E. Daniel Arjona C.
danielarjona@hundesportpuebla.com