Los Incas

Los Comienzos

Hacia fines del siglo XI el pueblo Inca emigró desde las proximidades del centro de Bolivia, hasta el fértil valle del Cuzco en la actual República del Perú. Según la leyenda Manco Cápac y sus hermanas deambularon por las sierras hasta que un bastón de oro que llevaban se hundió en la tierra en un sitio que está al este del actual Cuzco. Luego de una serie de terribles peleas con los moradores del lugar, lograron establecerse y la primera construcción, que hicieron fue el Coricancha, el templo del Sol.

Durante bastante tiempo los Incas permanecieron en la nueva zona y no pasaban de ser una de las tantas tribus que peleaban entre sí. Sin embargo, con el octavo monarca, Viracocha Inca (que tomó su nombre del dios creador del mundo) los incas iniciaron su exponencial expansión. Hacia el siglo XV esta llego a su maximo auge, gracias al imperador Inca Pachacutec Yupanqui y su hijo Topa Inca, que lograron en poco tiempo, incrementar sus fronteras a más de 5.000 Km. Fueron maestros en el arte de la guerra, pero pese a su grandeza fueron derrotados, por un puñado de españoles, en 1534.

Sociedad

El centro de la sociedad era el ayllu. Que era como una inmensa familia. Este grupo social fundamental en el Perú existía mucho antes del imperio Inca. cada ayllu tenia tierras de cultivo y un jefe llamado curaca, nombrado directamente por el Inca, Esto le permitía tener un gran control sobre todas las comunidades.

El Cuzco era la capital inca, centro del imperio. El imperio, en su total recibía el nombre de Tahuantisuyu, "la tierra de los cuatro cuartos". Los gobernadores de los cuatro cuartos formaban parte del Concejo de Estado, con sede en Cuzco y, generalmente, eran parientes del Inca. Los gobernadores mandaba a los curacas, que tenían distintas categorías según cuantos contribuyentes tuvieran bajo su jefatura, La estructura social era similar a la de un moderno ejército, con cabos y sargentos dirigiendo grupos reducidos, y oficiales para los grupos mayores.

El Estado ejercía muy importantes funciones en la sociedad incaica. La tierra era de su propiedad y la mayor parte se explotaba comunalmente, también le pertenecía los rebaños de llamas y las minas. El estado protegía a la población del hambre, la explotación y de cualquier necesidad; pero el precio era alto, las reglas eran estrictas, no se podía salir de la comunidad sin permiso, y los nobles y sacerdotes eran mantenidos por el trabajo del pueblo.

A cada persona se le daba tierra para que pudiera alimentar bien a su familia. Los límites de los campos estaban marcados y su destrucción era considerada delito gravísimo. En las zonas de pastura de tierras montañosas, la mayor parte de las llamas pertenecían al gobierno que almacenaba la lana y luego la repartía entre las familias, según sus necesidades. El campesino tenía como propios la casa, el establo, pequeños animales domésticos (perros, patos, gallina…) y el granero, además de los útiles de labranza.

El pueblo debía además realizar la mita, que eran trabajos públicos, (servicio en el ejercito, construcción de carreteras, puentes o fuertes). De este servicio, obligatorio entre los 18 y los 50 años, estaban exentos los artistas y artesanos.


Las niñas más bellas e inteligentes eran llevadas a ser educadas en los templos o ser destinadas al sacrificio. Algunas, las que mejores dotes demostraran eran educadas para ser Vírgenes del Sol, sacerdotisas que debían hacer votos de castidad perpetua.
Las menos bonitas, las reservaban para tareas comunales y eran llamadas huasipascunas,

Religion

INTIHUATANA DE  MACHU PICHUDurante el imperio incaico el Estado se encargaba de sostener a la Iglesia, un caso único en la América indígena. Los fines principales de la iglesia eran el incremento de las reservas alimenticias y la curación de los enfermos. El dios supremo era Viracocha. Era inmortal y era el creador de todas las cosas de la tierra y el universo. También adoraban al Sol, Inti, el dios protector de la dinastía real. Le seguía en importancia el dios del Trueno, llamado Illapa, el agua de la lluvia –creían que venía de una fuente celestial–. La Luna, Manaquilla, era la esposa del Sol.El planeta Venus, era muy importante consideraban que cuidaba a los humanos. Las diosas, de la tierra, Pachamama; y Mamacocha, del mar, eran muy importantes para la agricultura y la pesca.

Las ofrendas a los dioses se colocaban en altares, llamados huacas. Lo significativo es que, prácticamente, no tenían templos pues, las ceremonias religiosas se desarrollaban al aire libre, en patios, que estaban en los centros ceremoniales.

El culto de los muertos era importantísimo. Después de la muerte, las personas eran momificadas y transcurrido un tiempo, eran llevadas a sus casas.

Los sacerdotes estaban divididos en categorías, el Sumo Sacerdote llevaba el nombre de Villac Umu, y era siempre algún pariente cercano del Inca. Para obtener el perdón de los pecados, los fieles debían confesarse ante el sacerdote. También creían en la adivinación y en la interpretación de presagios.

Nobleza

El Inca, o jefe supremo del pueblo inca, era para su pueblo un dios viviente, con poderes totales y absolutos. En los primeros tiempos los incas se casaban con las hijas de los monarcas vecinos, pero más tarde se consideró que el linaje perdería su pureza y solo se casaban con sus hermanas. Además de su hermana, o esposa principal, tenía un harén de esposas secundarias, por esto tenían muchísimos hijos que con el tiempo formaban un ayllu especial (llamado panaca), que constituía la gran nobleza.

El Inca elegía entre sus hijos a su sucesor por su inteligencia. Solo podían sucederle aquellos que hubieran tenido con la coya, o esposa principal. El elegido era educado directamente por sus padres, pues a nadie mas podia educar a un dios. Nadie podía presentarse de cara al emperador y durante las entrevistas, este permanecía oculto tras un cortinado. Al verlo se debía estar descalzo y soportar una pequeña carga en la espalda para indicar sumisión. Eran transportados en literas, con toldos y cortinas bordadas, de manera que podía viajar sin que le vieran la cara. Las leyes del Inca eran aceptadas por todos pues se consideraba que habían sido elaboradas por un dios. Los nobles más importantes eran los descendientes directos del Inca y se caracterizaban por llevar grandes orejeras de oro. Los nobles de importancia menor, eran los curacas. Todos gozaban de privilegios: No pagaban impuestos, eran mantenidos por el gobierno, se les daba tierras en premio, y además, podían tener otras esposas, ser transportados en litera, usar quitasoles y usar ropas parecidas a las del Inca.

Guerra

Con los incas la guerra logró un grado de desarrollo tan grande que no fue igualado por ningún otro pueblo de la América precolombina. Si bien las primeras guerras tuvieron para los incas motivos económicos; posteriormente, las causan no respondían a otro propósito que el deseo del Inca de aumentar su prestigio, pues cada emperador inca tenía el deseo de sobrepasar a los anteriores.
Los incas no exigían tributo de los pueblos conquistados, como los aztecas, simplemente se les obligaba a reverenciar al Inca y a Viracocha.
Se les dejaban sus antiguos dioses, y a los jefes locales se los nombraba curacas. Como la vida estaba tan ordenada la guerra era la única manera de competir y sobresalir.
Se estilaba la lucha cuerpo a cuerpo, pues no usaban ni arcos, ni flechas; en cambio, empleaban hondas, boleadoras y mazas que tenían encajadas, un palo afilado y escudos. También empleaban espadas de madera, hachas con hojas de piedra o cobre y largas lanzas de madera.

Para protegerse usaban camisas de algodón acolchadas y eran tan eficaces que los españoles las adoptaron descartando las suyas de acero, calurosas y pesadas. En la cabeza usaban cascos de madera o caña trenzada. Los alimentos estaban asegurados, pues a lo largo de la red caminera había depósitos de provisiones, siempre a punto; si debían desplazarse muy lejos, recuas de llamas eran las encargadas de transportar lo necesario.

Los ingenieros militares construyeron una formidable red caminera cuyo tramo más largo unía la actual Colombia con Tucumán, en Argentina. Para cruzar los impetuosos ríos de montaña hicieron puentes colgantes. Asimismo, edificaron en las laderas de las montañas (basándose en conocimiento de otras culturas), grandes terrazas de cultivo, similares a escaleras gigantes, que servían para aprovechar al máximo la difícil naturaleza. Tambien tenían sistemas de riego y desagües perfectos.

Económia
La economía incaica se basaba esencialmente en la agricultura. Sus cultivos principales eran las papas y el maíz. También cultivaban porotos, zapallos, calabazas, quinoa (parecido al arroz y considerada la reserva alimenticia del siglo XXI), maníes, guayabas, y algodón. Como fertilizantes usaban la bosta de viñucas y llamas. La coca era cultivada en las áreas selváticas y era usada en las ceremonias religiosas.

La ganadería, exclusiva de las zonas montañosas, estaban constituida por llamas y alpacas, que eran totalmente domesticas, de ellas se obtenía la leche; además se las utilizaba para el transporte; Guanacos y Viñucas eran salvajes y había que cazarlos. De las viñucas se aprovechaba la lana y después de esquilarlas eran dejadas en libertad; del guanaco se consumía la carne.

Los pueblos de la costa consumían pescados y mariscos; para sus áreas cultivadas usaban como fertilizantes el guano de aves marinas.

Educación
La educación en el imperio incaico estaba reservada a los nobles y se impartía en escuelas ubicadas en la ciudad de Cuzco. Se les enseñaba aritmética y astronomía. Teniendo en cuenta que la economía estaba basada en la agricultura se comprende la importancia de estas ciencias para medir las tierras, y calcular los cambios de estaciones. Se enseñaban preceptos religiosos, y conocimientos políticos e históricos.

aunque el resto del pueblo no tenía acceso a una educación sistemática. Se procuraba que todos los habitantes del imperio aprendieran el quechua, más por intereses políticos que educativos.

Caminos

MACHU PICCHULos incas se destacaron por sus obras de ingeniería y sobre todo por la red caminera. La carretera principal partía de Tumbes, pasaba a Arequipa y a Chile. La vía de comunicación más larga partía desde Colombia, seguía hasta Cuzco, proseguía hasta Ayavire donde se bifurcaba en dos ramales que rodeaba el lago Titicaca, seguía hacia el sureste hasta Tucumán, Argentina. De allí partía un ramal que llegaba hasta Coquimbo, Chile, siguiendo de allí hasta la actual Santiago. Estas carreteras estaban pavimentadas con losa de piedra y medían entre 4,5 y 6 metros de anchura. Pero, ¿quiénes circulaban por estos maravillosos caminos? Fundamentalmente los chasquis, mensajeros que se iban relevando mediante el sistema de postas. Cada kilometro y medio había una casilla donde siempre estaban dos chasquis o mensajeros. Se los preparaba especialmente para el trabajo que formaba parte de su mita (tarea de la comunidad). El camino entre Lima y Cuzco (675 Km.) era recorrido en tres días.


Final

Los aztecas y los incas consideraron diversos fenómenos de origen natural como presagios y profecías de terribles sucesos que amenazaban a sus sociedades. Al mismo tiempo, en los dos pueblos existían leyendas que anunciaban que los dioses – Quetzalcoatl y Viracocha- llegarían para salvarlos de esos peligros.
Muchos de estos fenómenos naturales sucedieron poco antes de la llegada de los europeos a México y a Perú. Por esta razón, cuando llegaron los españoles, los aztecas y los incas, en los primeros momentos, creyeron que eran los dioses esperados. Pero, muy pronto, se dieron cuenta de la realidad. Después de la entrada de los ejércitos españoles a Perú, un cronista de origen indígena escribió: "Pensábamos que eran gente grata y enviados por Viracocha, pero paréceme que ha salido al revés, hermanos, que estos que entraron a nuestras tierras no son hijos de dios sino del demonio."