Los Romanos

Los Comienzos

Eneas, hijo de Anquises y de Venus. vagando después de la toma de Troya , buscaba un lugar definitivo donde asentarse. Eneas al igual que a Aquiles no solo era un guerrero sino era casi un semidios.

Después de vagar algun tiempo encuentra un lugar llamado, Laurentos, donde después de una pequeña con el rey Latino, llega a un acuerdo de paz, para hacer esta alianza mas estrecha Latino le ofrece a su hija por esposa, quien habia sido prometida con anterioridad al rey de los Rútulos en la lucha mueren Latino y Eneas,pero los Latinos ganan la batalla, sin embargo el gran Eneas se ve sepultado a las orillas del Numicio.

A la muerte de Eneas su hijo Ascanio se queda con el trono , pero siendo este muy joven para gobernar , lo toma su mujer Lavina.

Varios reyes después de Ascanio hijo de Eneas, en la época de Numitor y Amulio, dos hermanos que deseando fervorosamente el poder , numitor asesina a su hermano mayor para quedarse en el trono, no contento con la muerte de su hermano manda a matar a todos sus hijos varones y a su hija Rhea Silvia la obliga a convertirse en vestal exigiéndole así virginidad y privándola de tener sucesión, pero como en toda historia mitológica, por designio del oráculo, encerrada recibe una visita de Zeus la cual le engendra un hijo; Rhea Silvia engendra a Rómulo y Remo por visita de Marte.

Estos dos gemelos son abandonados y dicese que una loba los amamantó , Rómulo y Remo, con el paso de los años matan a Amulio y declaran a su abuelo como legitimo rey , y por lo tanto ellos como sucesores al trono. En el siguiente capítulo Rómulo mata a Remo y le da a la ciudad el nombre de Roma.

Siendo Roma ya una gran ciudad con potencia y con un desarrollo extremadamente rápido , notan pues que eran escasa las mujeres a comparación de los hombres debido al asilo que se había formado. Los romanos deciden mandar legados a los pueblos vecinos para que desposaran a sus mujeres con ellos , siendo la respuesta nula , los romanos deciden hacer concursos en nombre de Neptuno Ecuestre y al llegar todos los invitados e invitadas, lanzándoles una señal todos los jóvenes romanos se apoderaron de las doncellas. Esta parte de la historia de Roma , por demás de ser importantísima, remonta al rapto de Helena de Troya, que da paso, a la guerra de Troya; y la caída de Troya da paso a su vez a la fundación de Roma

Periodo de la Republica

Este periodo de la historia de Roma caracterizado por el régimen republicano como forma de gobierno, que se extiende desde el 510 a.C., cuando se puso fin a la monarquía con la expulsión del último rey, Lucio Tarquino el Soberbio, hasta el 27 a.C., fecha en que tuvo su inicio el Imperio.

Durante este periodo la participación dual en el ejercicio del poder supremo y la limitación a un año de permanencia en la magistratura evitaban el peligro de la autocracia. El carácter del Senado, órgano asesor ya existente durante la monarquía, inicialmente sólo los nobles(o patricios) podían ocupar las magistraturas, pero el descontento de la plebe originó una violenta lucha entre los dos grupos sociales y la progresiva desaparición de la discriminación social y política a la cual los plebeyos habían estado sometidos. La posición de las familias plebeyas más pobres no mejoró y el agudo contraste entre las condiciones de los ricos y la de los pobres originó a finales de la República las luchas entre el partido aristocrático y el popular.

Estos cambios políticos dieron paso a una nueva aristocracia compuesta por patricios y plebeyos enriquecidos y propiciaron que el ingreso en el Senado fuera casi un privilegio hereditario de estas familias. El Senado, que originalmente había tenido escaso poder administrativo, se convirtió en un órgano fundamental de poder; declaraba la guerra y firmaba la paz, establecía alianzas con otros estados extranjeros, decidía la fundación de colonias y gestionaba las finanzas públicas.

Roma aplicó durante este periodo una política exterior expansionista. Ayudados por sus aliados, los romanos lucharon contra etruscos, volscos y ecuos. Traqs la conquista de la ciudad etrusca de Veyes. Otras ciudades etruscas se apresuraron a firmar la paz, y a mediados del siglo IV a.C. se habían establecido guarniciones romanas en el sur de Etruria. Las victorias sobre los volscos, latinos y hérnicos dieron a Roma el control de Italia central y también la hicieron entrar en conflicto con los samnitas del sur de Italia, a los que derrotó. En el 281 la colonia griega de Tarento solicitó ayuda a Pirro, rey de Epiro, contra Roma. Sus campañas en Italia y en Sicilia (280-276 a.C.) no tuvieron éxito y regresó a Grecia. Durante los siguientes diez años, Roma completó su dominio en el sur de Italia y de este modo logró imponer su poder sobre toda la península Itálica hasta los ríos Arno y Rubicón.

En el 264 a.C. Roma comenzó su lucha con Cartago por el control del mar Mediterráneo. Cartago era en esta época la potencia marítima hegemónica en el mundo y dominaba de forma absoluta el Mediterráneo.

La posesión de Sicilia supuso el nacimiento de Roma como una gran potencia naval, y con ella marco el comienzo de las llamadas guerras Punicas. su recién creada flota, venció a la cartaginense en la batalla de Milai. Tras una serie de derrotas en el mar, los romanos obtuvieron una gran victoria naval el año 242 a.C. en las islas Égates, al oeste de Sicilia. La guerra acabó un alño mas tarde con la cesión a Roma de la zona cartaginesa de Sicilia, la primera posesión exterior de Roma. Poco después, Cerdeña y Córcega fueron arrebatadas a Cartago y anexionadas como provincias.

Como Roma había logrado un equilibrio de fuerzas en el mar, Cartago se preparó para la reanudación de las hostilidades adquiriendo posesiones en Hispania, ocupó la península Ibérica hasta la altura del río Tajo. Los cartagineses, tras partir desde sus campamentos hispanos y cruzar los Alpes con elefantes; derrotaron a los romanos en sucesivas batallas y asolaron gran parte del sur de Italia durante varios años, pero tuvo que regresar a Africa para enfrentarse con Publio Cornelio Escipión el Africano, general romano que tras algunas victorias en Hispania, había invadido Cartago. La contienda finalizó al obtener Escipión una victoria decisiva sobre Aníbal en la batalla de Zama (202 a.C.). A consecuencia de esta batalla Cartago tuvo que entregar su flota, ceder Hispania y sus posesiones en las islas del Mediterráneo y pagar una enorme indemnización a Roma. Desde este momento Roma obtuvo el control completo del Mediterráneo occidental. La tercera Guerra Púnica (149-146 a.C.) finalizó con la conquista y destrucción de Cartago, que a partir de entonces formó parte de la provincia romana de África.

Roma continuó extendiendo su poder hacia el norte: los Celtas del valle del río Po, Córcega y Cerdeña fueron sometidas e Hispania fue ocupada militarmente.

Durante los siglos III y II a.C. Roma hubo de enfrentarse a Macedonia por el dominio del mar Egeo en las denominadas Guerras Macedónicas. Con la ayuda de las ciudades griegas del sur, los romanos procedieron contra el rey de Siria, al que derrotaron y forzaron a entregar sus posesiones en Europa y Asia Menor. Su hijo y sucesor continuó la resistencia contra los romanos, lo que condujo al estallido de la tercera Guerra Macedónica. En el año 168 a.C. su ejército fue puesto en fuga en Pidna. Macedonia se convirtió en provincia romana en el 148 a.C. Dos años más tarde, la revuelta final de la Liga Aquea en Grecia contra el dominio romano concluyó con la conquista y destrucción de Corinto.

En solo 131 años Roma había creado, un imperio (administrado todavía bajo una forma republicana) que dominaba el Mediterráneo desde Siria hasta Hispania. Como resultado de esas conquistas los romanos entraron en contacto con el mundo griego, adoptando gran parte de su cultura, arte, literatura, filosofía y religión.

Guerras Civiles

Con la adquisición de tan vastos territorios comenzaron los problemas internos de Roma. Algunas familias plebeyas extremadamente ricas se aliaron con las viejas familias patricias para excluir al resto de ciudadanos de las más altas magistraturas y del Senado. Esta clase dirigente aristocrática se hizo cada vez más arrogante y propensa al lujo, perdiendo los altos niveles de moralidad e integridad de sus antepasados. La gradual desaparición de los campesinos, causada por la creación de grandes propiedades agrarias, de un sistema de producción esclavista y por la devastación del campo por la guerra, condujo al desarrollo de un proletariado urbano cuya opinión política no se tenia en consideración. El conflicto entre el partido aristocrático y el popular era inevitable. Los intentos de los tribunos de la plebe por aliviar la situación de los ciudadanos más pobres con una reforma agraria y el reparto de cereales, acabaron en revueltas en las que ambos hermanos resultaron muertos.

Los problemas internos de Roma continuaron. Durante la guerra con Mitrídates VI Eupátor, rey del Ponto, estalló el conflicto entre Cayo Mario, portavoz del partido popular, y Lucio Cornelio Sila, dirigente de los optimates (partido aristocrático) a causa de quién debería dirigir la expedición militar. Sila marchó sobre Roma con las tropas que había mandado durante la Guerra.

La posterior huida de Mario y la ejecución del tribuno Publio Sulpicio Rufo dejaron vía libre a Sila para imponer medidas arbitrarias y pudo dirigirse contra Mitrídates en el 87 a.C. En ausencia de Sila, Lucio Cornelio Cinna, líder del partido popular y encarnizado opositor de aquél, quiso introducir las reformas inicialmente propuestas por Rufo, pero fue expulsado de Roma; reunió en torno suyo las legiones en la región de Campania y junto a Mario (que había regresado de África) entró en Roma.

Compartieron el consulado en el año 86 a.C. pero Mario murió poco después, tras lo cual se inició en represalia una masacre de senadores y patricios. Cinna permaneció en el poder hasta el 84 a.C., fecha en la que Sila regresó de Asia Menor con 40.000 hombres, marchó hacia Roma y derrotó al partido popular.

En adelante, la constitución republicana estuvo a merced de quien tuviera el apoyo militar más fuerte. Sila suprimió a sus enemigos al proscribirles, redactando y colocando en el Foro una lista de hombres importantes que eran declarados enemigos públicos y fuera de la ley; también confiscó las tierras de sus oponentes políticos, las cuales otorgó a los veteranos de sus legiones, quienes por lo general las descuidaron o abandonaron. La rica economía agrícola de Roma decayó y la ciudad tuvo que importar gran parte de sus víveres, especialmente de África que se convirtió en el mayor suministrador de cereales para Roma.

El Pre-Imperio es el periodo republicano que comienza con la ascensión al poder de Sila y finaliza con la proclamación de Augusto como emperador. Es la época de los Triunviratos en la que el poder republicano va decayendo paulatinamente.

Periodo Pre-Imperial

En el año 67 a.C. Pompeyo Magno, político y militar romano acabó con la piratería en el Mediterráneo y fue el encargado de dirigir la guerra contra Mitrídates. Mientras tanto, su rival Cayo Julio César, aprovechándose de su ausencia, adquirió gran prestigio como líder del partido popular al reivindicar la rehabilitación de los injuriados nombres de Mario y Cinna, rogando clemencia para sus hijos y llevando ante la justicia a los corruptos seguidores de Sila. dos años más tarde Pompeyo regresó victorioso de Oriente, demandó al Senado que ratificara las medidas que él había adoptado en Asia Menor y concedió tierras a sus veteranos. César optó por la reconciliación; Pompeyo, Craso y César constituyeron el denominado primer triunvirato en el año 60 a.C.

El triunvirato logró obtener el consulado para César y satisfacer las demandas de Pompeyo. Los caballeros (ecuestres), muchos miembros de la rica clase mercantil, fueron aplacados y se llevó a cabo una reforma agraria que permitió a César recompensar a sus tropas.

El triunvirato renovo su alianza en el 55 a.C. y César prorrogó su mando en la Galia otros cinco años. En el 54 a.C. Pompeyo recibió el mando de las dos provincias de Hispania y Craso el de Siria. Al morir Craso, estallo el conflicto entre César y Pompeyo. el Senado apoyo a Pompeyo para que permaneciera en Roma, confiando su provincia a legados; le nombró único cónsul en el año 52 a.C. y le apoyó en su lucha contra César. Con el propósito de evitar que César se presentara como candidato al consulado en el 49 a.C., el senado le exigió que abandonara su mando militar. César se negó, cruzó el río Rubicón desde la Galia Cisalpina y tomó Roma, obligando a Pompeyo a retirarse a Grecia. La victoria de César supuso la introducción de reformas económicas y administrativas en un intento de vencer la corrupción y restaurar la prosperidad de Roma. César continuó la guerra contra Pompeyo, derrotando a sus ejércitos en Hispania y pasó a Grecia, donde libró a comienzos del año 48 a.C. la decisiva batalla de Farsalia. Pompeyo fue asesinado poco después en Egipto, pero la guerra contra sus partidarios: Escipión en Africa y sus hijos Cneo y Sexto Pompeyo en Hispania, continuó hasta el 45 a.C. Asi finalizó el periodo de guerras civiles y Julio César regresó a Roma como dictador vitalicio.

César fue asesinado el 15 de marzo del año 44 a.C. Marco Tulio Cicerón intentó restaurar la vieja constitución de la República, pero Marco Antonio, que había sido nombrado cónsul con César, se unió con Marco Emilio Lépido y el hijo de una sobrina de César, Octavio (más tarde el emperador Augusto), para formar el segundo triunvirato.

Los triunviros iniciaron su mandato proscribiendo y asesinando a sus opositores republicanos, incluido Cicerón.

En el año 42 a.C. Octavio y Marco Antonio derrotaron a las tropas de Marco Junio Bruto y de Cayo Casio Longino, dos de los asesinos de César, y se repartieron junto con Lepido el control de los territorios pertenecientes a Roma. Poco después de asumir el control de su zona oriental, Marco Antonio, rendido ante los encantos de la reina de Egipto Cleopatra VII, planeó crear con ella un imperio oriental independiente. Tras La muerte de Sexto Pompeyo, Octavio habiendo reforzado su posición en Occidente quedo solo frente a Marco Antonio como rival. Tras la batalla de Accio en 31 a.C. y el posterior suicidio de Marco Antonio y Cleopatra, Octavio pasó a poseer la total supremacía sobre el territorio de Roma. Dos años más tarde recibió del Senado el título de augusto que asociaría a su propio nombre, acto que se considera el inicio del periodo Imperial Alto.

Periodo del Alto Imperio

El Imperio sucedió a la República de Roma y Augusto, como princeps (primer ciudadano) mantuvo la constitución republicana hasta el año 23 a.C. en que el poder tribunicio y el imperio militar fueron revestidos con autoridad real. El Senado conservó el control de Roma, la península Itálica y las provincias más romanizadas y pacíficas. Las provincias fronterizas, donde era preciso el acuartelamiento estable de legiones, estaban gobernadas por legados, nombrados y controlados por Augusto. La corrupción y extorsión que habían caracterizado a la administración romana durante el último siglo no fue tolerada, de lo cual se beneficiaron en especial las provincias.

Augusto introdujo numerosas reformas sociales, entre ellas las que pretendían restaurar las tradiciones morales del pueblo romano y la integridad del matrimonio; intentó combatir las costumbres licenciosas de la época y recuperar los antiguos festivales religiosos. Embelleció Roma con templos, basílicas y pórticos en lo que parecía el nacimiento de una era de paz y prosperidad. Este periodo representa la culminación de la edad de oro de la literatura latina. El emperador Tiberio sucedió a su padrastro Augusto. Con el, el descontento y la sospecha fueron generales; apoyándose en el poder militar, mantuvo en Roma a su Guardia Pretoriana (las únicas tropas permitidas en la capital). Fue sucedido por el tiránico Calígula. A su muerte, Claudio I contempló en su mandato la conquista de Britania y continuó las obras públicas y las reformas administrativas iniciadas por César y Augusto. Su hijo adoptivo Nerón inició su gobierno bajo el sabio consejo del filósofo Lucio Anneo Séneca y de Sexto Afranio Burro, prefecto de la Guardia Pretoriana; sin embargo, sus posteriores excesos de poder le condujeron a su derrocamiento y suicidio en el 68 d.C., lo que supuso el fin de la dinastía Julia-Claudia.

Los breves reinados de Galba, Otho y Vitelio entre los años 68 y 69 d.C. fueron seguidos por el de Vespasiano y sus hijos, Tito y Domiciano, constituyen la dinastía de los Flavios (69-96). Resucitaron la sencillez de la corte en los comienzos del Imperio e intentaron restaurar la autoridad del Senado y promover el bienestar del pueblo. Fue durante el reinado de Tito cuando se produjo la erupción del Vesubio que las ciudades de Herculano y Pompeya. Aunque la literatura floreció durante el reinado de Domiciano, éste se convirtió en sus últimos años en una persona cruel y tiránica. Hasta que acabo asesinado.

Marco Coceyo Nerva (96-98) fue el primero de los denominados"cinco buenos emperadores" junto a Trajano, Adriano, Antonino Pío y Marco Aurelio. Cada uno de ellos era elegido y adoptado legalmente por su predecesor según su habilidad e integridad. Trajano llevó a cabo una campaña contra los dacios, armenios y partos, permitiendo que el Imperio alcanzara su mayor extensión territorial; también destacó por su excelente administración. El escritor satírico Juvenal, el orador y escritor Plinio el Joven y el historiador Tácito vivieron bajo el reinado de Trajano. Los 21 años de gobierno de Adriano también fueron un periodo de paz y prosperidad; tras ceder algunos de los territorios más orientales, Adriano consolidó el resto del Imperio y estabilizó sus fronteras. El reinado de su sucesor, Antonino Pío se caracterizó igualmente por el orden y la paz. Las incursiones de varios pueblos emigrantes sobre diversas zonas del Imperio agitaron el reinado del siguiente emperador, el filósofo estoico Marco Aurelio, que gobernó junto a Lucio Aurelio Vero hasta el fallecimiento de este último. Marco Aurelio fue sucedido por su disoluto hijo Lucio Aurelio Cómodo, considerado como uno de los más sanguinarios y licenciosos tiranos de la historia. Fue asesinado en el 192 y con él finalizó la dinastía de los Antoninos (96-192).

Periodo del Bajo Imperio

Lucio Septimio Severo (193-211), primer emperador de la breve dinastía de los Severos. Alejandro Severo (222-235). el septimio Severo fue un hábil y justo gobernante; perootros Severos como Caracalla y Heliogábalo fueron famosos por su brutalidad y por su corrupción. El periodo posterior a la muerte de Alejandro Severo y hasta la llegada de Diocleciano (235-284) fue de gran confusión. De los 12 emperadores que gobernaron en los 33 años iniciales, casi todos murieron violentamente por lo general a manos del ejército, quien los había llevado al trono.

Los emperadores Ilirios lograron que se desarrollara un periodo breve de paz y prosperidad. Derrotaron a los godos, germanos y a la reina de Palmira, Septimia Zenobia, restaurando la unidad del Imperio durante algún tiempo.

A Aureliano le siguieron una serie de emperadores relativamente insignificantes hasta el ascenso al trono en el año 284 de Diocleciano, con el que da comienzo un nuevo periodo: "la Tetrarquía", es decir el gobierno entre cuatro o "Imperio Colegiado", que establece una nueva división de poderes y una organización territorial distinta a la vigente en el Alto Imperio.

Gobernante capaz, Diocleciano llevó a cabo un buen número de reformas sociales, económicas y políticas: eliminó privilegios que había disfrutado Italia a costa de las provincias, intentó regular la inflación controlando los precios de los productos básicos, así como el salario máximo de los trabajadores, instituyó un nuevo sistema de gobierno en el cual él y Aurelio Valerio Maximiano compartieron el título de augusto. Sus poderes fueron reforzados por el nombramiento de dos césares, Galerio y Constancio, instaurando así el régimen de tetrarquía (dos augustos y dos césares). Una maquinaria administrativa más sólida pero que aumentó la ya enorme burocracia gubernamental con cuatro sectores imperiales y sus correspondientes funcionarios, lo que supuso una enorme carga financiera para los limitados recursos imperiales.

Diocleciano y Maximiano abdicaron en el 305 y dejaron a los dos nuevos césares inmersos en una guerra civil, que no acabó hasta la ascensión del hijo de Constancio, Constantino I el Grande en el 312. Constantino, que había sido con anterioridad César en Britania derrotó a sus rivales en la lucha por el poder y reunificó el Imperio de Occidente bajo su mando. Tras derrotar en el 324 a Licinio, emperador de Oriente, Constantino quedó como único gobernante del mundo romano. Se convirtió al cristianismo, que había hecho su aparición durante el reinado de Augusto y que, a pesar de las numerosas persecuciones de que fue objeto, se había difundido durante el mandato de los últimos emperadores y, a finales del siglo IV, se convirtió en la religión oficial del Imperio. Constantino estableció la capital en Bizancio que fue rebautizada cocomo Constantinopla. La muerte de Constantino marcó el inicio de la guerra civil entre los césares rivales, que continuó hasta que su hijo Constancio II reunificó el Imperio bajo su mando en el 351. Fue sucedido por Juliano el Apóstata, llamado asi por su renuncia al cristianismo.

Bajo el reinado de Teodosio I el imperio estuvo unido por última. Cuando falleció, sus dos hijos se repartieron el Imperio.

A principios del siglo V las provincias del Imperio romano de Occidente se empobrecieron por los altos impuestos, la guerra civil y las invasiones de los pueblos germanos.

Al principio la política conciliadora con los invasores al nombrarles para cargos militares y administrativos, tuvo éxito, pero gradualmente la conquista del Occidente sucedio y a finales del siglo IV Alarico I, rey de los visigodos, ocupó Iliria y arrasó Grecia; en el 410 conquistó y saqueó Roma, aunque murió poco después. Su sucesor dirigió a los visigodos a la Galia y en el 419 el rey visigodo Valia se asento en el suroeste de la Galia, donde fundó un reino visigodo. En torno a estas fechas los vándalos, suevos y alanos ya habían invadido Hispania, por lo que Honorio se vio obligado a reconocer la autoridad de estos pueblos sobre esa provincia y con él, puede darse por finalizado realmente el periodo denominado "Bajo Imperio".

Los vándalos conquistaron Cartago, mientras que la Galia e Italia eran invadidas por los hunos, encabezados por Atila. Éste marchó primero sobre la Galia pero los visigodos, ya cristianizados y leales a Roma, le hicieron frente. En el año 451 un ejército de romanos y visigodos, mandado por Flavio Aecio, derrotó a los hunos en la batalla de los Campos Cataláunicos. En el año siguiente Atila invadió Lombardía, pero no pudo seguir avanzando hacia el sur y falleció en el año 453. En el 455, Valentiniano, último miembro del linaje de Teodosio en Occidente, fue asesinado. En este periodo el título de emperador de Occidente fue ostentado por nueve gobernantes, aunque el auténtico poder en la sombra era el general romano de origen suevo Ricimer, llamado también el ‘proclamador de reyes’. Rómulo Augústulo, último emperador de Occidente, fue depuesto por el jefe de los hérulos Odoacro, a quien sus tropas proclamaron rey de Italia en el año 476 d.C. Habían transcurrido 1229 años desde la fundación de Roma y los estados bárbaros se consolidarían en todo el Occidente.

El Imperio de Oriente, también llamado Imperio Bizantino, perduraría casi mil años, hasta la toma de su capital por los turcos en 1453.

Arte

El arte romano, como su imperio, se extendio a lo largo y ancho del perímetro del Mar Mediterráneo, siendo uno de los principales exponentes de la avanzada civilización romana. Es sin duda la manifestación artística más significativa en la historia de occidente.

El Arte Romano tiene su principal manifestación en la arquitectura, tanto religiosa, como civil. Aunque su escultura y en menor medida la pintura son magníficas, el mosaico es otra de las artes más brillantes del mundo romano. El arte romano toma como referencia los modelos griegos de la época helenística, aunque goza de una fuerte personalidad.

El arco y la bóveda tendrán un papel principal en la concepción de la arquitectura romana. Se utiliza el ladrillo y el mortero, realizado con piedras pequeñas, era de una consistencia eterna, Aunque su aspecto pobre exige un revestimiento de apariencia opulenta como suelen ser mosaicos.

Será habitual que el arquitecto romano emplee los diferentes órdenes en los distintos pisos del edificio como ocurre en el Coliseo. El templo romano se diferencia del griego por contar con un elevado podium que sólo tiene acceso por el frente anterior. Se trata de un templo rodeado de columnas adosadas a la pared, siendo el más importante la llamada Maison Carre de Nimes. Los templos dedicados a Vesta suelen ser circulares. A medida que transcurre el tiempo las plantas de los templos desorrallaron una gran complejidad. como el dedicado a Venus que consta de dos cellas unidas por sus testeros y acabadas en semicírculo. Mención especial merece el Panteón de Roma donde se manifiesta una excepcional utilización de la bóveda para cubrir un espacio tan amplio.

Los edificios destinados a la diversión alcanzan en Roma una gran importancia. El teatro es similar al griego pero el romano tiene la orquesta y el graderío de forma semicircular. El anfiteatro se empleaba para las luchas de gladiadores. El edificio tiene planta elíptica que está rodeada por todos los lados de graderíos mientras que bajo la arena se distribuían las salas dedicadas a las fieras, entrenamiento de los luchadores, etc. El Coliseo de Roma es el anfiteatro por excelencia.

También conviene destacar en el apartado arquitectónico la construcción de calzadas, puentes, acueductos, puertas, murallas o foros, una muestra más del espíritu práctico que caracterizaba al pueblo romano

La escultura romana, lo mismo que la arquitectura, es original en el espíritu de su finalidad, e igualmente hay muchas aportaciones formales helenísticas.

Las obras están hechas preferentemente en mármol y en menor medida en bronce u otros materiales. son frecuentes el retrato (busto o cuerpo entero) y el relieve histórico narrativo. Son numerosísimos los retratos de los emperadores y sus familiares, el retrato ecuestre es otra creación romana. Por lo que se refiere al relieve de carácter histórico se interpreto como un medio instructivo al servicio de la política.

Durante la época de Augusto, la escultura en general, obtiene una mayor idealización en sus formas y aumenta el sentido propagandista del arte. El emperador Augusto se convierte en el modelo arquetípico de belleza y constitución humana.


Religión

La religión romana se caracteriza por ser politeísta y ritualista. se entiende como la relación entre ciudadanos y dioses, buscando el favor divino y mantener la paz con los dioses. Existían dos tipos de culto: culto familiar y culto público. El culto familiar se basaba en los sacerdotes (pater familias) y en innumerables numinas. Cuando las familias se unieron para formar una comunidad más amplia estas prácticas pasaron al Estado y se dio lugar al culto público, cuya función era buscar la prosperidad del Estado

Existía un sinnúmero de dioses específicos. La mayoría de los dioses romanos tenían su equivalente en la cultura griega, como es el caso de Júpiter, el Zeus griego (el señor del cielo resplandeciente); Minerva, la Atenea griega; Neptuno (Poseidón, dios del mar) etc. A diferencia de la mitología griega, no se consideraba que los dioses actuaran como los mortales aunque si tenian forma humana.

Durante el Imperio se hicieron populares y se extendieron numerosos cultos orientales, tales como el culto de la diosa egipcia Isis, el cristianismo estaba comenzando su expansión, a menudo los cristianos sufrieron persecuciones por considerarse amenazantes a la organización del Imperio. El cristianismo fue ganando adeptos y más tarde, en el año 380, el emperador Teodosio el Grande hizo del cristianismo la religión oficial del Imperio.